sábado, 17 de mayo de 2014

Fan fic: Un nuevo comienzo (capítulos 13 y 14)


¿Intrigado/a por cómo continúa la historia de "Un nuevo comienzo"? Aquí llegan dos nuevos capítulos "En lo más hondo" y "Respuestas".

Capítulo 13 – En lo más hondo
Hook estaba preparando café cuando oyó la puerta de la habitación de invitados abrirse. Le dio al botón de encender, lo que hizo que sonara un suave sonido.
  • Ay… Mi cabeza… Apaga ese ruido, ¿quieres? – dijo Verónica a sus espaldas.
  • No lo tengo muy claro, pero creo que enseguida estará listo. Aguanta un poco.
  • Ya, claro, como si fuera tan fácil…
  • Se giró. Veca se había sentado a la mesa, de espaldas al salón, y se agarraba la cabeza con las manos.
  • Lo es si te acostumbras. Créeme, la resaca de ron no se lleva bien hasta que te haces a la idea.
Verónica le lanzó una mirada asesina. Tenía muy mal aspecto. Estaba muy pálida (más de lo normal) y tenía unas profundas ojeras.
  • ¿Y cómo superabas tú tus resacas de ron?
  • Bebiendo más ron – le contestó con una sonrisa.
  • Buf… Casi que no. Mira, ya está el café.
Hook le puso una taza. Tras un rato, Veca le dio un trago e hizo una mueca de asco.
  • Odio el café – apartó la taza a un lado. – Por cierto, ¿desde cuándo sabes tú manejar una máquina de café?
  • Desde que veo a Emma manejarla todos los días.
  • Ah… Uf.
  • Vamos, no es tan horrible.
  • Claro, porque tú estás acostumbrado.
  • Sí, pero nunca he llegado a estar así.
  • ¿De verdad?
  • De verdad – prefería no contarle sus aventuras de pirata novato con el ron. No es que lo llevara muy bien al principio… - Es que tú eres una blanda.
  • En serio, he recibido miles de balonazos en la cara, me he estampado contra más farolas de las que puedo recordar, y te aseguro que nunca me había dolido tanto la cabeza.
  • Lo que tú digas – se sentó junto a ella. – Por cierto, anoche parecías otra.
Veca le miró.
  • No te entiendo.
  • Me refiero a que anoche no parecías tú, estabas, no sé, más suelta. Creo que bailaste con todos los chicos del club…
  • Espera, ¿¡Qué!? – se llevó una mano a la cabeza. – Ay…
  • Lo que te digo. Y estoy seguro de que todos se fijaron en ti después de lo de esa mujer y su novio…
  • ¡No! ¡Se suponía que no debía llamar la atención más de lo necesario! – se levantó de golpe de la mesa. Entonces volvió a recordar su resaca. – Uf…
  • ¿Por qué?
  • Ay… Es largo de explicar.
  • ¿Tan largo como que anoche me dijiste que tenías dieciséis años?
Verónica se quedó quieta y lo miró.
  • No lo dije.
  • Sí que lo dijiste.
  • Ay… Ya empiezo a recordar. Estuvimos hasta tarde, luego me sacaste de allí y luego… - se puso colorada. – Siento haberte vomitado encima.
  • De verdad que eres una blanda. No pienso dejar que subas a mi barco, les sentaría fatal a los peces.
  • ¿Llamé mucho la atención? – ahora parecía desesperada.
  • Bastante.
  • Oh no… - se volvió a agarrar la cabeza.
Así estaban cuando Henry salió de su habitación.
  • Uah… Buenos días.
  • Hola.
  • Mmpf… - saludó Veca.
Henry se dirigió a Hook.
  • ¿Qué le pasa?
  • Nada, que anoche se divirtió demasiado.
  • Ah, ¿puedo poner las noticias?
  • Vale.
Henry cogió el mando, se sentó en el sofá y encendió la televisión. Apareció la imagen de la locutora, solo que a su lado estaba la fotografía de una chica de unos quince años, de pelo castaño claro, muy pálida y con cara de tener mal carácter. Parecía una delincuente cualquiera, pero Hook la reconoció al momento al ver sus ojos, uno azul y el otro marrón. Henry subió el volumen.
  • Melissa White, de dieciséis años, escapó de su casa en Nueva Jersey hace mes y medio, y ha sido vista esta noche en un club cercano a Brooklyn. Por lo que sabemos, tiene antecedentes de vandalismo, piromanía, agresión e intento de asesinato. Los médicos la describen como una persona desequilibrada y de tendencia a la agresividad. Más tarde les seguiremos informando…
Henry apagó la tele. Tanto él como Hook se giraron hacia Veca, que se agarraba la cabeza mientras murmuraba:
  • Esto no puede estar pasando, esto no puede estar pasando…
Hook fue el primero en hablar:
  • ¿Melissa? ¿Nos has mentido? Pero... Entonces...
  • No os he mentido - parecía que le costara pronunciar cada palabra. - Es solo que...
Un repentino portazo le impidió continuar. Los tres se giraron hacia la puerta. Era Emma, y parecía realmente furiosa. Se giró hacia Veca.
  • ¡Me has mentido todo este tiempo!
  • Emma... No es lo que crees...
  • ¿Ah, no? ¿Y entonces qué es, Melissa? ¡Hasta tu nombre era falso!
  • Por favor... Déjame que te explique...
  • Ah no, tú te vienes conmigo a la comisaría.
  • Espera, Emma - intervino Hook. - Déjala que se explique.
  • ¡No! Además, la de anoche era vuestra última oportunidad, ¿recuerdas? Tú también te vas, Killian.
  • No, mamá. ¡Ella es la única que puede devolverte la memoria! Si no no podremos volver a FairyTale, ni ayudar a nuestra familia...
  • Oh, Henry, déjalo ya, no existe FairyTale. Además, ¿qué es eso de que he perdido la memoria?
  • Henry tiene razón - dijo Hook. - Debemos ir a FairyTale y para eso tienes que recuperar la memoria.
  • ¿Tú también? - Emma miró a Hook, luego a Henry, y otra vez a Hook. - Maldita sea, Killian, de verdad estás loco. ¿Ahora me vas a venir con que eres Hook?
  • Sí - sabía que se lo estaba jugando todo a una carta, pero no le quedaba otro remedio. - Soy Hook.
Emma pareció dudar un momento. Pero, cuando volvió a hablar, todos notaron una gran determinación en su voz.
  • Se acabó. Tú - señaló a Verónica - te vienes a comisaría. Avisaré a tu familia para que te ingresen en un centro de menores. Y tú - se dirigió a Hook - te vienes también. Te quedarás en prisión hasta que te encuentren una plaza en algún psiquiátrico. No volverás a influir así en Henry ni en nadie. En cuantoa tí, Henry, vas a darme ese libro y a olvidarte de todas esas tonterías. ¿Está claro?
  • ¡No! Mamá, es cierto, tenemos que ir a FairyTale para ayudar a tus padres, Snow y Charming...
  • ¡Ya basta Henry, se acabó! Es mi última palabra. Vete a tu cuarto.
Acto seguido, se acercó a Veca, que no se había movido de su sitio y seguía sujetándose la cabeza, la agarró del brazó y se dirigió a la puerta llevándola casi a rastras, con Hook detrás.
Pero, justo cuando Emma iba a abrir la puerta, Verónica se soltó de un tirón y la acorraló contra la pared. Hook tardó un segundo en darse cuenta de lo que pretendía.
  • Ya no puedo esperar más - dijo Veca antes de mirarla a los ojos.



Sólo entrar en la mente de Emma le costó un gran esfuerzo. La resaca le producía un dolor de cabeza tan fuerte que casi parecía que le estuvieran taladrando las sienes. Pero era su única oportunidad. Si no conseguía devolverle la memoria a Emma, tendría que volver a Nueva Jersey con su madre adoptiva y nunca más tendría ocasión de encontrar a sufamilia. Tenía que conseguirlo.
Sin embargo, era mucho más fácil pensarlo que hacerlo. La mente de Emma era muy fuerte, y luchaba con todas sus fuerzas para echarla. Para cuando localizó los recuerdos de Storybrook, estaba psíquicamente agotada, pero se esforzó para intentar romper las barreras que los ocultaban. Una, y otra, y otra, cuando desacía una aparecía otra más fuerte que debía destruir.
Mucho rato después, llegó a la que parecía la capa más profunda de todas. Se puso a ello, sabiendo que estaba al límite de sus fuerzas, y que si esa no era la última, no podría seguir.
Duranteuntiempo, que para ella fue eterno,se dedicó a neutralizar esa última barrera. Sin embargo, y como muy pronto descubrió, no pudo seguir. Casi lo tenía, sólo tenía que hacer un último esfuerzo y habría terminado, pero no podíamás. Iba a dejarlo, a retirarse de la mente de Emma para siempre, cuando, por alguna extraña razón, recordó cómo Regina la había separado de su madre, y eso le dio nuevas fuerzas para seguir.
Con un último esfuerzo, consiguió romper el hechizo que ocultaba los recuerdos de Emma y salió de su mente.
Lo primero que vio fue el rostro de Emma, que la miraba muy sorprendida. Se giró hacia Hook, y antes de perder la consciencia, consiguió decirle:
  • Está hecho.

Capítulo 14 - Respuestas

Emma aún no se hacía a la idea de lo que había pasado. Había sentido como Verónica se introducía en su mente y empezaba a inspeccionarla. Entonces, después de lo que le pareció una eternidad, empezó a recordar. Los recuerdos que había perdido un año antes, cuando Henry y ella habían tenido que abandonar Storybrook, dejando atrás a su familia.
Al parecer, Veca tenía algún tipo de habilidad psíquica, y de esa manera había podido devolverles la memoria a ella y a Henry, pero devolverle la memoria había sido mucho esfuerzo por su parte, y por eso se había desmayado.
En cuanto se recuperó de la sorpresa y hubieron trasladado a Veca a su habitación, Hook y Henry empezaron a ponerla al día.
  • Entonces, la Wicked Witch intenta invadir el reino y por eso me necesitáis.
  • Sí - le contestó Hook.
  • ¿Y por qué no se encarga de eso Regina?
  • Ya lo ha intentado varias veces, pero no es rival para ella. Además...
  • Los tres se giraron al oir la puerta de la habitación de invitadosabrirse.
  • Verónica. Que bien que te hayas despertado.
  • ¿Qué me he perdido?
  • Hook me estaba poniendo al día sobre FairyTale.
  • Ah. Vale - contestó secamente. - Supongo que querrás alguna explicación.
  • Sí, lo agradecería - le hizo un sitio en el sofá.
  • Bueno, ¿qué es lo que quieres saber? - preguntó mientras se sentaba.
  • He leído tu ficha, Verónica.
  • Ah... Vale, respecto a eso, tengo una buena explicación para cada cosa de las que pone ahí.
  • Bien, en ese caso... ¿Qué me dices del vandalismo?
  • No fui yo, me cargaron las culpas pero nadie me creyó.
  • Vale, ¿y las peleas?
  • Esas chicas llevaban metiéndose conmigo desde Primaria. Tenía derecho a defenderme.
  • Muy bien, una última cosa, ¿y ese chico al que quemaste vivo?
Veca se lo pensó un momento antes de contestar.
  • Le hacía un favor al mundo. Además, me rompió el brazo. Y no os voy a decir nada más – se apresuró a añadir.
  • De acuerdo. Te creo.
  • Espera, ¿ya está? – dijo Hook
  • Si nos estuviera mintiendo, me habría dado cuenta – le contestó Emma.
  • Vale, ya está todo resuelto. Ahora sólo tenemos que encontrar al tío de ayer y que nos dé una habichuela de esas.
  • Espera un momento, Veca. ¿Cómo es que sabes de FairyTale? ¿Y por qué quieres ir allí?
  • Emma, ¿te acuerdas de lo que te conté de mis verdaderos padres?
  • Sí, me dijiste que el colgante antes era de tu madre y era de una tienda de Manhattan...
  • Era mentira – la cortó. – Me lo inventé.
  • No, espera. Si me hubieras mentido me habría dado cuenta.
  • Bueno, era una verdad a medias. El colgante es de una tienda de Manhattan, pero no era de mi madre. Me lo compré yo.
  • Ah. Entonces, ¿crees que tus padres están en FairyTale?
  • No lo creo. Lo sé. El problema es que no sé nada más. Y ahí entráis vosotros.
  • No te entiendo.
Verónica se giró hacia Hook.
  • ¿Todavía no se lo has dicho?
  • No, no me parecía el momento…
  • A ver, ¿qué pasa aquí?
Veca se giró hacia ella.
  • Lo que pasa, Emma, es que Hook y yo hicimos un trato. Yo os devuelvo la memoria y os ayudo a volver, y vosotros me ayudáis a encontrar a mi familia. Es así de fácil.
  • Es decir, que todo lo que has hecho por nosotros era sólo porque así lo pactaste con Hook.
  • Sí.
La verdad es que no se lo esperaba. Y pensar que sólo le había devuelto la memoria por un trato… Bueno, ya aclararía eso más tarde, una vez Hook les hubiera puesto al día.
  • ¿Qué decías de la Wicked Witch?
  • Esto… Ah, sí. Resulta que cuando llegamos a FairyTale, Snow, Charming y los demás se dirigieron al castillo de Regina, porque todo lo demás estaba en ruinas y necesitaban un sitio para alojarse mientras tanto. Bae y yo nos fuimos por libre. No sé qué fue de él, pero yo quería encontrar mi barco. El caso es que cuando llegaron al castillo de Regina se encontraron con la bruja.
  • ¿Qué sabéis de ella?
  • No gran cosa. Sólo que se llama Zelena, que proviene de Oz y que, a falta de ejército, se dedica a mandar a sus monos a secuestrar gente que luego transforma en monos también, y ya ha secuestrado a mucha gente.
  • ¿Y Neal? ¿Qué sabes de él? – quiso saber Emma.
  • Ya te he contado que los dos fuimos por libre, pero enseguida nos separamos. Según me contaron más tarde, él se fue a vivir a una cabaña en mitad del bosque, alejado de todo. Intentaron contactar con él, pero después de la muerte de Rumple y de tener que separarse de vosotros, no quiso saber nada, ni siquiera después de saber lo de los monos. Iban a pedirle que viniera aquí para devolverte la memoria, pero cuando llegaron se encontraron su cabaña totalmente calcinada. No había rastro de él, así que creemos que podría estar vivo.
Neal, ¿secuestrado? ¿Iban a pedirle que fuera él mismo a buscarla? Y pensar que creía que estaría mejor en FairyTale… Tenía que encontrarlo.
  • ¿Y tú? ¿Qué hiciste tú mientras tanto?
  • Yo… Bueno… Digamos que encontré mi barco. Estuve un tiempo echado a la mar con mi tripulación, como si no hubiera pasado nada, pero la verdad es que ya no me gusta ese tipo de vida. Luego me enteré de lo que estaba pasando en el continente y quise volver, pero no lo hice. La razón por la que estuve así tanto tiempo fue por mi tripulación. Si me perdían el respeto, se amotinarían y me dejarían en una isla. No podía permitirlo. Después algunos monos voladores atacaron el Jolly Roger, y entonces ya se volvió algo personal.
Cómo no. Hook como siempre pensando en sí mismo y en nadie más.
  • ¿Y mis padres? ¿Y Regina? ¿No idearon un plan, una estrategia, algo?
  • Curiosamente, ahora se llevan bien. Y sí, se les ocurrieron muchísimos planes, posibilidades de derrotarla, pero no sirvieron de nada. De hecho, cuando estaban a punto de mandarme a este mundo a buscarte, nos atacó. Yo venía preparado, ¿sabes? Regina había preparado dos pociones de memoria para vosotros, y tenía una habichuela para la vuelta (Tiny ha vuelto a cultivarlas, no sé cómo), pero en un instante desarmó a Charming, dejó inconsciente a Regina y se apoderó de todo y luego me empujó al portal para que me quedara atrapado aquí. Por suerte, me acordaba del nombre de esta ciudad, así que aparecí en un callejón cercano. Estuve unos días observándoos, hasta que me armé de valor para hablar contigo.
Por fin Emma lo entendía todo. Había algo que no le había contado a nadie, y era que los días anteriores a la llegada de Hook, había sentido como si alguien la observara, pero había pensado que todo eran imaginaciones suyas. Ahora veía que no. Pero había una cosa que no llegaba a entender.
  • Pero, ¿cómo sabía Zelena que te iban a enviar aquí para devolverme la memoria?
  • Ese es el problema, nadie lo sabe. Cada idea que hemos tenido, en cuanto nos poníamos de acuerdo para llevarla a cabo, nos encontrábamos con que se nos había adelantado. Es casi como si…
  • ¿Cómo si os leyera la mente? – dijo Veca, que no se había movido en todo el rato.
Emma se giró hacia ella.
  • Verónica, ¿no creerás que…?
  • Sí – la interrumpió. – Realmente lo creo. Y no me agrada la idea.
Acto seguido se levantó y se encaminó a la puerta.
  • Necesito despejarme. No tardaré – dijo, mientras salía.
Tanto Emma como Hook se habían quedado de piedra.
  • No me lo puedo creer – murmuró Hook, mientras se dejaba caer en el sillón.

2 comentarios:

  1. me gusto mucho!!! muy interesante para esta época sin serie!!!

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  2. Agss! No la pueden dejar alli, ¿la continuaran?. Por favor, me ha encantado este fanfic.

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