martes, 8 de agosto de 2017

Fan Fic: A Mermaid's Tail


¿Qué mejor para refrescarnos el verano que una nueva untold story sobre nuestra sirena favorita? Nuestra seguidora Laura ha sido la encargada de homenajear al personaje con este extenso relato.

Primera parte: Wandering Free

PALABRAS DE LA AUTORA: Le dedico este relato con todo mi corazón a mi amigo Peter Pan, que me ayudó en la gran mayoría de los nuevos castings y siempre respondió todas mis consultas. Pido disculpas por la longitud, pero he trabajado mucho y puse lo mejor de mí para homenajear al personaje que más amé toda mi vida: Ariel. Espero que lo disfruten, y gracias por la paciencia. ¡Besotes!

PREVIOUSLY ON “ONCE UPON A TIME”

DAVID: ¿Ariel?

ARIEL: David, hola…lo siento, no sabía.

****************
ERIC: Me voy en la mañana, a una gran expedición

*******************
CAMPANITA: ¿Tienes muchas hermanas?

ARIEL: Sí, seis hermanas mayores: Aquata, Andrina,
Arista, Attina, Adella y Alana.

********************
VIRGIL: (haciéndole el amor violentamente)
¿Le gusta, señorita?

RUBY: ¡AY, SEÑOR DE LOS POLLOS, AY!

*********************
REINA MALVADA: ¡Espero que todos disfruten el show!
(se besa con el Príncipe Encantador, desnudo)

BLANCANIEVES: ¡NOOOO!

**********************
EMMA: ¿Sebastián y Flounder? ¡Y Scuttle! ¿También son reales?

**********************

ERIC: Ariel, ¿quieres casarte conmigo?

ARIEL: ¡Sí, Eric, es lo que más quiero!
(se besan)

**************************
REINA MALVADA: ¿Tú? ¿Eres real?

ÙRSULA: La próxima vez que clames ser yo, descubrirás lo real que soy. 


 STORYBROOKE
2007

El pequeño Henry Mills se encontraba solo y deprimido en el patio de la escuela, esperando que su madre, la alcaldesa Regina Mills, viniera a recogerlo. A todos los demás niños del curso ya habían venido a buscarlos, mientras Henry, como la gran mayoría de veces, era el último en quedarse esperando. Claro, su madre era la mujer más poderosa e importante de la ciudad, y tenía muchas responsabilidades, como esa reunión del ayuntamiento que supuestamente tenía aquel día, pero eso no le impedía sentirse triste y solitario. Por fortuna, su maestra, Mary Margaret Blanchard, se le acercó a hacerle compañía. 

— ¿Otra vez solito, Henry? —preguntó cariñosamente, acariciándole el cabello. 

— Sí, señorita Blanchard —repuso alicaído el niñito—. Creo que usted me quiere más que mi mamá. 

— ¡Oh, Henry, no digas eso! —exclamó la maestra, abrazándolo— Yo te quiero muchísimo, igual que a todos mis alumnos. Pero tu mamá es tu mamá, y te adora. A mí me preocupa más tu actitud en los recreos. Siempre solo, nunca jugando con nadie. ¿No te gustaría jugar a la mancha, o a la escondida, como tus compañeritos?

— Claro que me gustaría —respondió el pequeño—, pero nadie quiere jugar conmigo. Le tienen miedo a mi mamá. 

Mary Margaret bien sabía qué se refería Henry. Un par de meses atrás, al irlo a buscar a la escuela, Regina había visto a otro niño burlándose de Henry por ser adoptado, y directamente lo zarandeó y lo amenazó con pegarle si volvía a molestar a su hijo. La señorita Blanchard había intentado convencer a la alcaldesa de que eran cosas de niños y que no podía consentir que un adulto maltrate a uno de los pequeños, pero Regina la amenazó con hacerla despedir si volvía a entrometerse, y Mary Margaret no se había atrevido a interponerse de nuevo. 

— Henry, puedo hablar con tus compañeros y decirles que te dejen jugar con ellos —lo consoló la señorita—, no creo que vuelvan a burlarse de ti por ser adoptado. 

— Da lo mismo —respondió el niño, sollozando—, a mí nadie me quiere, ni mis papás verdaderos ni mi mamá falsa. Freddie era el único que me quería.

La criatura se refería a Freddie Kay, su maestro del jardín, un chico de apenas veinte años pero muy maduro para su edad y con un excelente trato con los niños, y una gran compañía para Henry en su soledad de los recreos.  

— Yo también te quiero, Henry, y aunque Freddie ya no sea tu maestro lo sigues viendo por aquí —aseguró Mary Margaret con dulzura, mientras sacaba un librito de tapa blanda de su cartera—. Mira, mientras esperamos a tu mamá te leeré un cuento, ¿quieres? —El libro era "La Sirenita" y tenía ilustraciones de los personajes de Walt Disney. 

— ¡Qué bueno! —exclamó Henry con ilusión—¿De qué se trata, señorita Blanchard?

— Es sobre una chica con un problema parecido al tuyo —explicó la maestra abriendo el libro—. Ella pensaba que su papá no la quería ni la escuchaba, hasta que se dio cuenta de que él hacía todo por su bien. No sólo eso, tenía una familia muy grande, muchos pero muchos amigos, y encima de todo, un Amor Verdadero. Pero las cosas no le fueron nada fáciles.

—¡Léame, señorita, por favor! ¡El año pasado Freddie me leyó "Peter Pan" y me encantó! —pidió Henry a grititos.

—"Peter Pan" es el cuento favorito de Freddie, el mío es "Blancanieves y los Siete Enanitos". Bueno, todos me gustan, y éste te encantará, Henry —Mary Margaret abrió el libro y comenzó a leer—"Érase una vez, en lo más profundo del océano..."

Mientras Mary Margaret comenzaba con la lectura, la alcaldesa Mills se aproximaba al establecimiento, radiante de alegría luego de una tarde de intenso sexo con el comisario Graham. A su paso, como siempre, vio a Ruby y a su abuela discutiendo a los gritos, a Marco martillando mientras el señor Gold cojeaba por la calle, y al doctor Hopper saludándola con su acostumbrada cortesía mientras llevaba a Pongo en su correa. Detalle más, detalle menos, era lo mismo de siempre luego de veinticuatro años, pero Regina ya se había acostumbrado y lo llevaba lo mejor posible. Después de todo, todos en la ciudad hacían exactamente lo que ella quería, ahora con un hijo para compartir su vida supuestamente victoriosa. En algunos momentos aislados, la mujer recordaba que algún día su hijo crecería, tendría la misma edad que ella, sería más viejo que su madre y finalmente tendría que enterrarlo. Mas Regina intentaba no pensar en eso sino en los muchos años por delante que le quedaban con su hijo, y con Henry o sin él, sus enemigos acérrimos estaban eternamente separados y ella disfrutaba de una venganza infinita y sin final. 

Pero en cuanto descubrió a Mary Margaret leyéndole a su hijo, entró en cólera. 

— ¿Se puede saber qué está haciendo, señorita Blanchard? —exclamó, para el terror del niño y la maestra.

— Na...nada, señora alcaldesa —farfulló—. Sólo le leía un cuento a Henry. 

— Conque un cuento, ¿no? —dijo gélidamente la mujer arrebatándole el libro. Lo abrió, lo hojeó con desagrado, y comenzó a romper las páginas en pedazos, mientras Henry se ocultaba de miedo detrás de la señorita. La sola mención de un cuento de hadas le recordaba a aquella vida que quería olvidar, esa vida donde siempre fracasaba y sus enemigos siempre triunfaban. 

— ¡Señora! ¿Qué hace? —protestó temerosa Mary Margaret— ¡Ese libro es mío, lo uso para mis clases!

— Mi hijo no escucha cuentos, no hacen más que pudrir la cabeza con fantasías y tonterías —terció la alcaldesa con desprecio—. Él va a ser alguien grande e importante, como un doctor o un abogado, y para eso necesita vivir en la realidad. A los demás puede usted envenenarles la cabeza todo lo que quiera, pero no a mi hijo —Y arrojó el libro destrozado al suelo. 

— ¡Eres muy mala, mamá, y ella es buena! —comenzó a llorar Henry. 

— ¿Yo soy mala? —exclamó Regina, jalándolo bruscamente del brazo— Henry, que sepas que a mí me pegaba mi madre desde que tenía tu edad, y yo a ti no te he levantado la mano jamás. Además, te compro los mejores juguetes y la mejor ropa, y precisamente ahora iba a llevarte a que tomes un rico helado. 

— Eeeem, con todo respeto y si no se lo toma a mal, señora alcaldesa, no confunda usted el afecto con el dinero —se atrevió a decir Mary Margaret con temor. 

— ¡Cállese la boca! —le espetó Regina furiosa, acercando su rostro al de ella— Es una suerte que sólo estará con mi hijo este año, y después nunca más. 

— En realidad no. El año que viene seré transferida al siguiente curso, y probablemente al siguiente el año entrante —farfulló la señorita. 

— ¡Es cierto, todos los años es usted transferida! —concedió la alcaldesa rechinando los dientes— Muy bien, señorita Blanchard, ya que usted estará pegada a mi hijo como una goma de mascar en el zapato, pobre de usted si vuelvo a verla leyéndole estas porquerías. ¿Está claro?

— Sí, señora alcaldesa —murmuró Mary Margaret sin levantar la mirada. 

— Mejor así. Vamos, Henry —ordenó Regina, llevándoselo del brazo. 

—¡Espere, señora! —exclamó Mary Margaret con temor, mientras la alcaldesa se giraba bruscamente— ¿Sabe algo sobre John Doe? 

—¡Me lo pregunta usted todos los días! —terció Regina— ¿No cree que si supiera algo ya se lo hubiera dicho? Levante sus hojas y déjese de molestar. —y comenzó a alejarse, mientras Mary Margaret se agachaba a recoger las páginas rotas de su libro. En el camino, Henry iba dejando de llorar de a poco, o al menos intentándolo, ya que a su madre no le gustaba nada que llorara—. Henry, ponte contento, ahora te compraré el helado más grande y delicioso de todos —aseguró la alcaldesa, en un tono más dulce y animado. 

— No hacía falta que trataras tan mal a mi maestra, mami. Ella es buena —murmuró el niñito mientras se acercaban al negocio de Sarah Fisher. 

— Henry, aún eres muy pequeño para entender las cosas de adultos, pero yo soy tu madre, te amo más que a nada, y todo lo que hago es por tu bien —afirmó Regina, agachándose para darle un beso en la mejilla—. Y párate derecho. La postura es respeto propio, y si tú no lo tienes, nadie más te lo dará.  

Pero el pequeño Henry continuó pensando en el cuento que le estaba leyendo su maestra. La sirenita que protagonizaba la historia tenía una familia grande, estaba llena de ilusión y de esperanza, y, como la señorita Blanchard le había adelantado, había llegado a entenderse con su padre. Por no mencionar sus amigos y su Amor Verdadero, mientras que Henry sólo tenía una madre, de cuyo amor a veces él dudaba. Entonces deseó con todo su corazón tener algún día una familia numerosa, lograr entenderse con su madre, y por sobre todas las cosas, nunca perder la esperanza. 


EL BOSQUE ENCANTADO
Muchos años atrás


Una cálida noche de verano, en la que el firmamento estaba coronado de hermosas y brillantes estrellas plateadas que acompañaban un precioso color azul, un niño de seis años se acercó a la playa. Se sentó en la suave arena apoyando sus pies en el agua y comenzó a contemplar las olas meciéndose suavemente mientras respiraba el puro aire de mar. El pequeño príncipe Eric siempre había amado las noches calurosas y estrelladas, así como amaba ver el mar tan hermoso y apacible. Desde siempre había sido muy hábil para escabullirse, dado lo pequeño y ágil que era, y ahora que sus padres habían salido, una vez más, a una misión diplomática, todo le había sido mucho más sencillo. Sir Grimsby, que siempre lo cuidaba, de seguro estaba durmiendo y no se percataría de su ausencia, y el niñito sólo quería estar un rato disfrutando de esa hermosa belleza nocturna antes de irse a dormir. 

Pero para su gran sorpresa, una niña brotó de debajo del agua, dejándose ver hasta los hombros. No tendría más de cuatro o cinco años, era muy bonita y tenía un largo cabello colorado. Miraba a Eric con la misma gran sorpresa con la que el principito la miraba. 

— ¿Eres...eres un humano? —preguntó la niña. 

—Claro que sí —respondió el niño, sorprendido—. ¿De dónde sales tú?

—Pues del mar, tontito —rió la pequeña pelirroja. 

—¿De...del mar? —se sorprendió Eric, señalando el tranquilo océano—Pero, ¿cómo no te ahogaste? ¡Los humanos no respiramos abajo del agua! —La criatura volvió a dejar escapar una risita.

—Es que yo no soy humano, ¡soy una sirena! —saltó lo más alto que pudo hacia su derecha, dejando ver un corpiño morado que cubría su pecho, y una larga cola de pez celeste que Eric observó estupefacto mientras ella se zambullía de nuevo en el agua. 

—¡Wow! ¡Una sirena de verdad! —se maravilló el chico—¡Entonces sí existen, mis padres me dijeron que sólo son cuentos!

—Y yo es la primera vez que veo un humano. ¡Qué cola tan extraña tienes! ¡Como partida en dos! —comentó la pequeña sirena, señalándolo. 

—¡No es mi cola, son piernas! —respondió el niño, poniéndose de pie— Sirven para caminar, así, mira —y avanzó unos pasos hacia su izquierda, mientras la niña lo miraba embelesada. 

—¡Increíble! ¡Yo no puedo levantarme así!

—Ni yo tampoco puedo respirar abajo del agua, como tú —señaló Eric. 

—Eres una criatura fascinante —terció la niña, aún sorprendida.

—Tú también lo eres —respondió el niño, volviendo a sentarse en la arena y extendiéndole su mano—¿Cómo te llamas?

Ella extendió también su mano, para estrechar la del niño.

—Mi nombre es...

—¡Muchacho! ¡Muchacho! ¿Dónde estás?

Una grave voz de hombre comenzó a escucharse a gritos cada vez más cercanos, y la sirenita se asustó tanto que se sumergió en el agua, sin llegar a estrechar la mano del pequeño príncipe. Era Sir Grimsby, que se acercaba a paso raudo. 

—¡Niniah! ¡Niniah! —escuchó la niña que una voz la llamaba a medida que nadaba hacia abajo. 

—¡Muchacho! ¡Aquí estás! —exclamó preocupado Sir Grimsby, levantando al príncipe Eric del suelo—¿Otra vez escapándote a ver el mar?

—¡Ariehl! ¡Estabah aquí, niniah! —exclamó el cangrejo Sebastián al ver acercarse a la pequeña—¿Otrah vé ecapándoteh a la superficieh?

—Lo siento, Grims, ¡pero no sabes lo que ha pasado! —dijo excitado el niño—¡He visto una sirena, una sirena de verdad!

—Lo siento, Sebastián, ¡pero no sabes lo que ha pasado! —respondió la pequeña Ariel—¡He visto un humano, un humano de verdad!

—Eric, las sirenas no existen, debes de habértelo imaginado —farfulló Sir Grimsby tomando al príncipe de la mano y llevándolo lejos de la orilla. En el fondo él sabía que sí existían, pero tenían fama de ser malvadas y asesinas, así que prefería ocultarle esa parte al niño. No obstante, sí creía que éste había tenido una alucinación, porque una sirena de seguro lo hubiera hecho ahogarse. 

—¡Jah! ¡Debes de habérteloh imaginadoh, niniah! —terció impetuoso Sebastián, tomando la mano de la sirenita con una de sus tenazas y conduciéndola más hacia lo profundo—¡Ló humanoh son todoh maloh, si hubierah vitoh unoh ia seriah pescao a la barbacoah, y io seriah empanadah de cangrejoh poque tu padreh meh abria matadoh

—¡Te lo juro, Grims, yo la vi, nos hicimos amigos! Aunque no pude saber su nombre.

—¡Te lo juro, Sebastián, yo lo vi, nos hicimos amigos! Aunque no pude saber su nombre. 

—¡Basta, Eric! Vamos a casa, y suerte que tus padres no están o me matarían por perderte de nuevo —comentó Sir Grimsby, alejando cada vez más al pequeño de la playa, mientras éste miraba al mar con expresión triste. 

—¡Batah, Ariehl! ¡Vamo a casah, y suete que tu padreh no e dio cuentah e que faltas o io seria crustacioh estofao —comentó Sebastián, alejando cada vez más a la pequeña de la superficie, mientras ella miraba hacia arriba con triste expresión. 

Lo cierto es que no todos los humanos eran malos como Sebastián afirmaba. Algunos, como el príncipe Eric, eran buenas personas y seguirían siéndolo con el paso de los años. Y, al contrario de lo que afirmaba Grimsby, las sirenas sí existían, y muchas de ellas, como Ariel, habitaban en un hermoso reino submarino llamado Atlántica. Durante los siguientes días, Eric se preguntó si de verdad había visto una sirena, o sería sólo su imaginación como le habían dicho, mientras Ariel, por su parte, se cuestionó lo poco que le habían dicho sobre el mundo de los humanos: un ser tan fascinante como el niño que había conocido, nunca podía ser alguien tan malo.


DOCE AÑOS DESPUÉS...


Amanecía un nuevo día en Atlántica, y mientras los rayos cálidos del sol iluminaban el resplandeciente palacio del Rey Tritón, una hermosa sirena pelirroja nadaba rauda y feliz alrededor de él, haciendo agitar a los peces y a las plantas. La princesa Ariel había amanecido de un excelente humor, como todas las mañanas, y su danza acuática matutina era música para los oídos de todos los que la veían. Exceptuando a tres de sus hermanas mayores, Aquata, Arista y Alana, que estaban peinándose tranquilamente en el tocador de las princesas. 

—¡Oh no, ya se despertó! —exclamó Aquata fastidiada, intentando atarse la coleta del cabello. 

—¡Cállate, en cualquier momento vendrá! —susurró Alana, acomodando la corona rosa en su cabeza. 

En ese preciso momento, su hermana pequeña entró en el tocador, nadando a tanta velocidad que llenó el ambiente de viento y burbujas. 

—¡Buenos días! ¡Qué día tan maravilloso! —exclamó entusiasmada Ariel, dándole un beso en la mejilla a cada una—¿Quién quiere venir a nadar conmigo hoy?

—Eeem, no, gracias, tú nadas muy rápido —comentó con altanería Aquata, que acababa de lograr su coleta perfecta.

—Y eso arruina mi peinado —añadió Arista, cepillando su cabello rubio con un largo cepillo rosa en forma de concha marina. 

—Mmm, conque es por eso —dijo pensativa Ariel, antes de nadar fuertemente alrededor de sus tres hermanas, provocando una ventisca marina que las despeinó fuertemente.

—¡NO! ¡ARIEL! —Las oyó gritar a las tres mientras salía del tocador haciendo piruetas en el agua, y acercándose al salón del trono real. Allí, tal y como había imaginado, estaba erguidamente sentado su padre, el Rey Tritón. 

—¡Hola, papá! —saludó cariñosamente, dándole un beso en la mejilla. 

—Hola, hija, buenos días —repuso cariñosamente su padre—. No me digas que viniste a ver la competencia. 

Aquella mañana, el rey de Atlántica debía ser árbitro de la Competencia de Pulso de Pulpos. Ariel miró hacia adelante, frente al trono, donde había dos pulpos morados estrechando sus testáculos fuertemente sobre una pequeña mesa ratona.

—No, gracias, sólo venía avisarte que saldré a nadar con Flounder —respondió la princesa. 

—¡Ariel! ¡Ariel! ¿Dónde estás? —Un pececito amarillo se acercó nadando velozmente, algo temeroso por los pulpos que pulseaban fuertemente. 

—¡Flounder, aquí estás! —exclamó la Sirenita, estrechándolo fuerte entre sus brazos. Ambos eran grandes amigos desde que Ariel tenía diez años y Flounder era casi un bebé. Sus treinta y cuatro hermanos mayores solían burlarse de él por ser muy pequeño, hasta que encontró una compañía inseparable en la joven princesa, que era la menor de siete hermanas— Oh, buen día, Su Majestad —saludó respetuosamente al Rey Tritón.

—Buenos días, Flounder —respondió cordialmente el soberano, mientras uno de los pulpos derribaba a su oponente y ganaba la pelea—¡Jaja, tardaré casi toda la mañana en ésto! —añadió Tritón, comenzando a estrechar los tentáculos del vencedor. 

—¡Jaja, bueno, adiós, papá! —se despidió la princesa lanzando un beso—¡Vámonos, Flounder!

—¡Diviértanse, pero no se vayan muy lejos! —le oyeron decir al Rey Tritón mientras se alejaban nadando. 

Atlántica era un reino maravilloso donde cada día se respiraban la paz y la diversión. Allí todas las criaturas del mar eran amigos sin importar cuán diferentes eran, y sobretodo, donde todos adoraban a la menor de las Princesas. 

—¡Buenos días, Ariel! —saludaron un pulpo y un pez espada, al verla pasar nadando junto a Flounder.

—¡Buenos días! —los saludó alegremente. Siguió nadando y haciendo piruetas en el agua, hasta encontrarse con una mantarraya y una tortuga marina. 

—¡Buenos días, Ariel! ¡Buenos días, Flounder!

—¡Buenos días, amigos! ¡Hermosa mañana!

Así era. La Sirenita era muy querida por todas las criaturas del océano, y todos vivían en tranquilidad y en armonía bajo el mando del Rey Tritón, en aquella hermosa tierra submarina llena de risas y música. No tardaron en encontrarse con tres jóvenes tritones, muy conocidos y queridos para ellos: Urchin, el mejor amigo de Ariel después de Flounder, rubio, blanco y de cola verde, y sus nuevos amigos; Thor, de cabello castaño y aletas marrones, y John, de cabello negro, piel bronceada y una resplandeciente cola celeste. 

—¡Urchin, buenos días! —lo saludó radiante Ariel, contenta de ver que el joven huérfano al que conoció robando comida en el palacio real era ahora un muchacho decente acompañado de amigos de su edad. Mientras éste le correspondía el saludo, John se dirigía afectuosamente al pez amarillo. 

—¿Cómo estás esta mañana, Flounder? ¿Te ha molestado algún pez más grande que tú?

—No, no, para nada —repuso Flounder muy orgulloso—. Hace mucho que ningún pez se mete con el Grande y Todopoderoso Flounder. 

—¡Qué exagerado! —rió Ariel—Nosotros vamos a salir a explorar, ¿ustedes qué iban a hacer?

—¡Ver la Competencia de Pulpos, el Rey Tritón nos invitó! —respondió enérgicamente Thor—. Creo que ya empezó y llegamos tarde.

—¡Sí, ya empezó! ¡Apresúrense! —apremió Flounder. 

—Cuídate mucho, ¿sí? —dijo John cariñosamente, acariciando la cabeza del pececito—¡Tú también, Ariel! —y se alejó nadando junto a sus amigos. John tenía quince años, al igual que Urchin y Thor, y siempre había sentido debilidad por los niños, en especial aquellos como Flounder, que sufrían burlas de sus pares o habían sufrido alguna vez. 

—¡Bueno, ya vámonos! ¡Estoy ansiosa por llegar! —exclamó emocionada Ariel, reanudando el nado. 

—Ariel, nos estamos alejando mucho —comentó Flounder después de un rato—. ¿Adónde dices que vamos a explorar hoy?

—¡A un lugar maravilloso, Flounder! —exclamó Ariel muy entusiasmada—¡Scuttle me habló de él! ¡Te va a encantar!

***************************************************************

—¡Lo sabía! ¡Sabía que sería algo de miedo! —farfulló Flounder muy asustado, mientras Ariel nadaba delante de él por el cementerio de barcos hundidos—¡Ariel, espérame!

—¡Flounder, apresúrate! —apremió su amiga, que se había detenido a contemplar los restos de un imponente navío. 

—Ya no puedo nadar más rápido —comentó el pez muy agitado, ya llegado junto a la pelirroja, que señalaba el vehículo con ilusión y le chistaba para que se calle. 

—¡Ahí está! ¿No es fantástico?

—Sí...claro...fantástico —repuso su amigo con un hilo de voz—. ¡Vámonos de aquí! —exclamó atemorizado, dando la vuelta. 

—¡Flounder! ¡No me digas que te está dando miedo! —exclamó Ariel sujetándolo de la cola, y nadando sin cesar. 

—¿Miedo, yo? ¡Pero si ésto es estupendo! —comentó el pececito con fingida alegría—De veras que, me encanta...¡Aaay, emociones, aventuras! ¡El peligro nos acecha en cada rin...CÓÓÓÓÓÓN!

Señaló hacia lo más profundo del suelo, a una distancia prudencial del barco, donde yacía lo que parecía ser un fósil humano. Curiosa, Ariel descendió para examinar: era una espantosa osamenta con toda la ropa rasgada y hecha jirones, y junto a ella una mortaja abierta, aunque la princesa no sabía lo que era. 

—Mmm, Flounder, creo que sí, ésto es un esqueleto humano —afirmó, mientras su amiguito temblaba de miedo, sujetado a su espalda. El cadáver tenía un gran anillo dorado en uno de sus dedos, y un gran colgante de color bordó alrededor del cuello—. Lleva muerto como mínimo cien años. 

—¿Y...crees que se hundió con...eeess...te baaaarco? —inquirió Flounder entre temblores, mientras Ariel extraía el colgante de la calavera. 

—No, no creo. Simplemente el cuerpo aterrizó cerca del barco de casualidad —afirmó la princesa, abriendo el corazón de la joya y examinando su interior—. ¡Mira, Flounder, tiene una dedicatoria, léela!

—"Para mi amada Milah, con todo mi amor, Killian" —leyó el pececito—¡Guacalá! ¡En...entonces...ésta debe ser Milah! ¡Es el esqueleto de una mujer humana!

—Qué interesante —comentó Ariel, llevándose el colgante y girándose tímidamente hacia el esqueleto—. Perdón que te lo quite, Milah, pero es muy bonito, y tú ya no vas a usarlo. Por cierto, espero que hayas tenido una muerte pacífica y no muy fea. 

Acto seguido, entraron en el barco naufragado a través de la cubierta, y a medida que Ariel se abría paso a nado, Flounder iba perdiendo el miedo: el barco no tenía esqueletos, ni telas de araña (aunque no sabían lo que era) ni nada que pudiera resultar peligroso. 

—Creo que la gente de este barco tuvo más suerte que la tal Milah, Ariel —terció Flounder—, parecería que todos se salvaron a tiempo. 

—Sí, y no es un barco pirata, mira qué cosas más bonitas —comentó la Sirenita, contemplando el fino armario marrón que había en uno de sus camarotes, así como un florero con lilas aún sin marchitar, y un gran espejo cuadrado colgado en la pared—¡Oh, Flounder, mira ésto! —exclamó, limpiando el polvo del cristal con su mano—. ¡Los humanos lo usan para verse a sí mismos!

Flounder soltó un grito de asombro al ver su propio reflejo, pero casi al instante comenzó a reír a carcajadas y a sacarle la lengua con una cara grotesca sin dejar de reír. 

—¿Ya ves cómo eres infantil, Flounder? —rió Ariel mientras el pez nadaba en círculos mirando su reflejo. 

—No soy infantil —repuso, mientras la Sirenita se iba nadando a otro camarote, donde había una lupa en la mesa—¡Mira, Flounder, qué maravilla! ¿Alguna vez has visto en tu vida algo más lindo que ésto? —exclamó embelesada, sosteniendo el objeto en alto. 

—¡Qué lindo! Pero, ¿qué es eso? —preguntó su amigo. 

—No lo sé, mañana le preguntaré a Scuttle. Por hoy será mejor que volvamos a casa —decidió Ariel, guardando la lupa en su bolsa anaranjada y saliendo a nado rápido hacia la cubierta. 

—Qué bueno que hoy no vimos ningún tiburón, como el día en que encontramos el cachivache —comentó Flounder nadando tras ella—. ¡Pero tienes razón, Ariel, los humanos tienen objetos muy interesantes! ¡Es una pena nunca haber visto uno!

—Yo he visto algunos un par de veces hace mucho tiempo, y hasta hablé con uno, ¿recuerdas que te lo conté cuando nos conocimos? —repuso la sirena.

—Algo, era muy chiquito, ya no me acuerdo. 

—No es tu culpa, fue antes de conocerte y yo era tan chiquita que tampoco me acuerdo de muchas cosas —afirmó Ariel, con la mirada perdida en la nostalgia—. Era un niño, un niño humano muy simpático. Pero me acuerdo muy poco de su cara, y ni siquiera supe su nombre. Me pregunto qué habrá sido de él.

****************************************************************

Luego de doce primaveras, el príncipe Eric Hafnier se había convertido en un hombre alto, apuesto y fornido, pero seguía conservando la misma inocencia, candidez y curiosidad de cuando era un niño de seis años. No obstante, había llegado a ser un experto espadachín, y así lo estaba demostrando en ese preciso momento en el salón principal del palacio real de Elsinor, luchando codo a codo contra el príncipe James en una competencia amistosa de esgrima. Ambos llevaban una máscara negra, chaqueta blanca, pantalones grises y un guante de esgrima negro. El hijo del Rey George era también increíblemente apuesto, pero malvado y ambicioso, y al contrario de Eric, no se tomaba aquella lucha como un pacífico torneo sino como una lucha de egos. Mientras su competidor estaba tranquilamente enfocado en ganarle, sin ningún tipo de presión, James sólo tenía en la cabeza la gélida mirada de su padre y todos los regaños e insultos que escucharía si perdía. 

Cosa que no estaba muy lejos de la realidad, ya que Eric acababa de desarmarlo y hacerlo arrodillarse, apuntándole con la espada al mentón. 

— Touché —le dijo con una sonrisa de triunfo, mientras James le echaba una mirada cargada de odio y frustración. 

—¡Ganador, el príncipe Eric! —anunció el Rey George, con toda la imparcialidad que su desdén le permitió. Los allí presentes, miembros de la nobleza de ambos reinos, estallaron en aplausos y se acercaron a felicitar a Eric.  

—Por favor, no es para tanto —terció éste con una tímida sonrisa, al tiempo que Sir Grimsby  lo abrazaba—. Solamente es un juego, una competencia pacífica para expresar la paz de nuestros reinos. 

Pero el Rey George no compartía ese pensamiento. Aprovechando que la multitud se amontonaba para felicitar a Eric, se llevó a James a un rincón y comenzó a regañarlo tal y como éste había predicho. 

—Eres una vergüenza —le susurró indignado—. ¿Pero de qué me sorprendo? ¡Te la has pasado revolcándote con mocosas estúpidas toda la semana mientras el muchachito practicaba!

—Apenas tiene dieciocho, padre, es una criatura —replicó James entre dientes—. ¿Cómo iba a imaginarme que me vencería? ¡No me culpes por estar tan confiado!

—Tienes que pensar con la cabeza de arriba, no con la otra —terció George, furioso—. ¿Cómo esperas ser rey de esa manera? ¡No te vuelo la cara de una bofetada sólo porque hay gente presente, pero ya verás después!

Esbozaron la mejor sonrisa que su hipocresía les permitió, y se acercaron a estrechar manos con el príncipe Eric. 

—Felicidades, y feliz cumpleaños —incluso la sonrisa más encantadora del apuesto James no podía ocultar su cólera y envidia, pero el joven príncipe fue incapaz de verlo. 

—Muchas gracias —agradeció con toda franqueza. 

—¡Silencio! ¡Silencio todos! —exclamó Sir Grimsby alzando las manos, haciendo que los presentes se apaciguaran. Detrás del noble hombre, cuatro sirvientes fuertes y musculosos traían al salón lo que parecía ser una enorme escultura cubierta por un gran manto gris— ¡Es un gran honor y privilegio el hacerle entrega al Príncipe Eric de un regalo de cumpleaños muy especial, muy caro, y muy grande! De parte de nuestro anfitrión, el Rey George de Elsinor. 

—¡Su Majestad, no tenía por qué molestarse! —Eric palmeó efusivamente el hombro de George, mientras éste se contenía de no responder con una bofetada para que dejara de ser tan confianzudo. 

—No es nada —siseó con una falsa sonrisa—¡Guardias, descúbranlo!

—¡Feliz cumpleaños, Eric! —le deseó Sir Grimsby, mientras sus hombres retiraban el manto gris, dejando al descubierto una bellísima estatua plateada del príncipe Eric, gallardo, imponente y serio, luciendo una elegante túnica con larga capa. Todos los invitados ahogaron un grito de asombro, mientras Eric sonreía maravillado.

—¡Wow! Está...está impresionante —comentó con la misma felicidad de un niñito ante un juguete nuevo. 

—Muchas gracias, y ahora supongo que nuestro invitado querrá decir algunas palabras —bramó George con efusividad, mientras James se esforzaba por aparentar alegría. 

—Gracias, muchas gracias —Eric tenía una voz suave y calmada como el mar, pero una oratoria fuerte como una tormenta—. Mentiría si dijera que no me entristece que mis padres no estén presentes para celebrar mi natalicio. Pero lo entiendo perfectamente porque sé lo duro y constante que es el trabajo de un monarca, y el reino está primero incluso que los propios hijos. Aún así estoy sumamente agradecido con Su Majestad, el Rey George, por hospedarnos en su bello palacio en este día tan especial para mí, y felicito al Príncipe James por ser un competidor formidable, justo y leal. Les agradezco a todos ustedes por estar aquí, en especial a Grims que es para mí como un segundo padre —le dedicó al anciano una grata sonrisa, que éste le devolvió con orgullo—, y les quiero dar a todos una gran noticia. Hoy que cumplo dieciocho años y soy mayor de edad, comenzaré a preparar algo con lo que estuve soñando muchos años. ¡Un largo viaje alrededor de este maravilloso mundo! —exclamó con jovialidad y regocijo, al tiempo que todos estallaban en aplausos nuevamente. 

"Ojalá nunca llegues vivo a tu casa, maldito idiota", pensó James, mirándolo lleno de odio.


EL BOSQUE ENCANTADO
Año Perdido


Eric contemplaba el mar lleno de desesperación, preguntándose si volvería a su casa alguna vez. Le daba igual si era en Storybrooke o en su palacio, pero no quería estar allí, en la Isla del Verdugo, con sólo frutas secas de los árboles para comer y nada más que una pequeña casa deshabitada, arena y océano, y ningún medio para salir. El malvado pirata Barbanegra lo había secuestrado el mismo día en que habían regresado mágicamente al Bosque Encantado y lo había dejado abandonado una semana atrás, sin conocer la suerte de sus hombres o su querido Giles Grimsby. El hombre había sido su falso progenitor durante la Maldición Oscura, aunque él lo había sentido un padre desde siempre. 

Todo había sido terror y confusión desde que Peter Pan lanzara su diabólica maldición, Regina la detuviera y ellos regresaran al Bosque Encantado. Ariel había vuelto al océano a explicarle todo a su familia, ya que había desaparecido desde que Regina la invocara en Nunca Jamás, y no habían vuelto a saber de ella en días. Eric se preguntó si su amada Ariel aún seguiría en Atlántica, o si ya se habría enterado de su secuestro y lo estaba buscando, y se desesperó al pensar que tal vez nunca volvería a verla. 

Como si sus pensamientos hubiesen sido escuchados, vio que una sirena se acercaba nadando hacia él, con largo cabello rojo, una capa morada y cola celeste. 

—¡Ariel! —exclamó con una radiante sonrisa, mientras ella salía a la superficie y sus aletas se convertían en piernas. 

—¡Eric! —exclamó llena de alegría, mientras corrían uno hacia el otro. Eric la estrechó fuertemente entre sus brazos y la sostuvo en alto mientras ella se aferraba a su cuello aliviada, y finalmente se fundieron en un apasionado y desesperado beso. 

—¿Cómo me encontraste? ¿Qué pasó? 

—Es muy largo de contar —repuso Ariel, respirando de alivio—. La versión corta es que, luego de pasar dos días con mi familia y aclararles todo, regresé a tu hogar...

—Nuestro hogar —interrumpió Eric con una sonrisa. Las mejillas de Ariel se pusieron tan rojas como su cabello.

—Sí, nuestro hogar, y ahí uno de tus hombres me contó que habías sido raptado —le explicó—. Pronto averigué que era Barbanegra, y le hice revelarme tu ubicación. Pensaba pedir un rescate por ti, pero ya no está interesado. No sabes lo horribles que han sido estos días buscándote, mi amor —añadió, aferrándose fuertemente a su pecho. 

—Lo mismo digo, te extrañé demasiado —repuso abrazándola—. Tienes que ir a casa y avisar que estoy bien, y que traigan botes para que yo pueda volver. 

—¿Y voy a conocer por fin a tus padres? —preguntó Ariel, un poco nerviosa. 

—Mis padres murieron hace mucho tiempo, en una guerra que mi madre quiso luchar, debiéndose a su honor. Los traicionaron... es una larga historia que ya te contaré —respondió Eric con tristeza. 

—Lo siento mucho —suspiró Ariel, besándolo en la boca—. ¿Eso significa que ahora tú debes gobernar?

—De eso quería hablarte —respondió Eric, tomándola de las manos—. Quisiera tomarme un tiempo sabático, para pasarlo solo contigo y con nadie más. Sólo necesito que vuelvas para avisar que estoy bien y que nos traigan ropa para cambiarnos, muebles para decorar esta casa y botes para que podamos salir a comprar comida. ¿Te gustaría, mi amor? ¿Todo el día tú y yo solos, siendo felices y sin responsabilidades?

—Sí, me encantaría —repuso su novia con una gran sonrisa—. ¿Pero y tu reino?

—Grimsby puede ocuparse de él —terció Eric—. Él es descendiente del primer rey de todos, de cuando nuestro reino se fundó. Pero luego sus descendientes perdieron la corona en favor de mi familia hace  muchos años. 

—¡Claro, qué cabeza de ostra! ¡Con razón el reino también se llama Grimsby! —exclamó Ariel.

—Exacto. Mi viejo amigo tiene todas las capacidades para gobernar, y creo que luego de nuestras historias familiares, se lo merece. ¿Estás de acuerdo con mi idea entonces? ¿Tú y yo solitos? —susurró lleno de ternura.

—¡Me encantaría! —exclamó Ariel, con el rostro brillando de felicidad. Eric tomó su cara entre sus manos y comenzaron a besarse apasionadamente, primero despacio y luego cada vez más fuerte y placenteramente, expresándose en sus besos todo lo que se amaban y se habían extrañado uno al otro. Si hubieran visto hacia el cielo, se hubieran dado cuenta de que dos monos alados los observaban. 

"¡Mira, John, es Ariel! ¡Y está bien, no tiene nada!", chilló Thor, "bueno, tenemos que decirle a la Bruja Malvada lo que hemos visto."

"¡A nosotros nos tocó lo peor!", se quejó John entre chillidos de mono, "¡Ser esclavizados y transformados en animales apenas llegamos aquí!". 

"Al menos podemos volar y comer bananas", repuso Thor, "no como Urchin que ni moverse puede. Regina lo convirtió en un juguete para el hijo de Robin Hood."

"Yo no voy a traicionar a una amiga de mi adolescencia con esa aceituna insportable de Zelena", chilló John. "Me encantaría tener el tridente de Tritón para pincharle ese culo verde que tiene."

"La Bruja quiere que le contemos todo lo que veamos sobre cualquiera, quién sabe por qué", terció Thor, "es mejor que lo hagamos y confiemos en que los héroes puedan detenerla".

"¿Los héroes?". Aún siendo un mono, John mantenía su sarcasmo: "estos héroes son tan permisivos que muy pronto esa bruja valverde estará sentada comiendo en la misma mesa como una más."

"¡Ya basta! ¡Vamos a contarle todo, que nuestro pellejo está en juego!", apremió Thor, alejándose volando con John detrás de él.

Mientras tanto, Ariel y Eric por fin dejaban de besarse. 



—No puedo creer que te hayas metido en el océano con mi capa de Úrsula —comentó el príncipe, riendo. 

—Tú me la diste apenas regresamos a este mundo para mantenerme cerca tuyo —respondió Ariel, abrazándose nuevamente a él—. No me vendría nada mal este tiempo sabático luego de todo lo que he pasado. 

—Lo sé, lo sé —repuso Eric, abrazándola muy fuerte—. Recuerdo la única noche que pasamos en Storybrooke, que estabas tan cansada que simplemente te acostaste a dormir entre mis brazos, y estuvimos así toda la noche. ¡Fue tan lindo dormir contigo!

—¡Fue precioso, mi amor! —corroboró la chica—¡Jamás había dormido tan bien como contigo!

—Hay algo que sería todavía más hermoso —dijo Eric muy romántico, separándola lentamente de él y tomando su cara entre sus manos—. Que hiciéramos el amor —sonrió, mirándola fijo, con sus ojos iluminados. 

—¿Hacer el amor? ¿Qué es eso? —inquirió Ariel con curiosidad, mientras Eric reía por su inocencia. 

—Es algo que hacemos los humanos cuando nos amamos como tú y yo, y me estoy muriendo por hacértelo —explicó el príncipe suavemente—. Esta noche te lo mostraré, ¿quieres?

—¡Claro! —sonrió Ariel— Pero primero voy a ir a Atlántica, a buscar a mi padre. 

Eric se puso muy nervioso. 

—¿A tu padre? ¿Para qué?

—Para que te conozca, tontito —repuso cariñosamente, pellizcándole la nariz—. No te olvides que fui a hablar con él apenas llegamos. 

—¿Y él estará de acuerdo con todo ésto? —preguntó dubitativo. 

—Papá y yo aprendimos a entendernos —aseguró Ariel—. Ya tengo veintidós años, soy una adulta. No soy una niñita de dieciséis que vive peleándose con su padre. 


ATLÁNTICA
Años atrás


Sentada en su cama, en su hermosa alcoba real, Ariel examinaba la lupa delante de Flounder. 

—¿Ves? ¡Hace que todo se vea más grande!

—¡Vaya! —exclamó impresionado el pececito, acercando su ojo al objeto, mientras la sirena se maravillaba con el aumento de tamaño del rabillo— ¿Y cómo se llama esa cosa? 

—Mmm...hasta que Scuttle me diga otro nombre, lo llamaré "objeto agrandador" —decidió Ariel, mientras Sebastián se acercaba nadando hasta aterrizar sobre la cama. 

—¡Niniah, ohtra vé recoletando objeto de lo jumanoh! —le espetó.

—Es inofensivo, Sebastián —aseguró la princesa—, mira lo que puede hacer. 

Un grupo de pequeños caballos de mar anaranjados nadaba alrededor de la habitación, y uno de ellos decidió pasar por la cama de Ariel. Ella aprovechó el momento para apuntarle a la cara con la lupa, haciendo que se triplicara su tamaño y Sebastián soltara un grito de susto. 

Ariel y Flounder se echaron a reír a carcajadas, mientras el cangrejo fruncía el ceño:

— ¡Ay, Sebastián, eres tan cobarde que te asustas hasta de tu sombra! —rió la sirena. 

— ¡Ja! ¡Ió no le temoa ningunah sombrah! —espetó el cangrejo, cruzado de brazos, cuando una enorme sombra apareció detrás de él— ¡Ay, mamaíta de mi almah! —exclamó con temor, escondiéndose detrás de Flounder— ¡Su Magestá!

— ¡ARIEEEEEEL! —exclamó el Rey Tritón, mientras su hija escondía la lupa detrás de sus manos—¿Qué tienes ahí atrás? 

—N...nada, papá —titubeó la Sirenita—. Sólo es...un objeto agrandador. ¿Ves? —preguntó con un poco más de confianza, enseñándoselo. 

—¡Lo que yo veo es un objeto de los humanos! —terció Tritón—¡Ariel, te he dicho miles de veces que son peligrosos!

—Eso e' verdá, lo ha dicho mileh de veceh —le susurró Sebastián a Flounder. 

—Pero, papi, es un objeto muy útil, sirve para agrandar las cosas pequeñas —explicó Ariel, apuntando con la lupa hacia el rostro de su padre. Mas sólo hizo que su ceño fruncido y dientes rechinantes se volvieran aún más amenazadores.

—¡No quiero excusas, Ariel! ¡Dame eso inmediatamente! —le ordenó, mientras ella le entregaba la lupa con manos temblorosas. El Rey salió hacia el balcón de la alcoba— ¡Y si vuelves a traer otro objeto de los humanos yo...yo...

—¡NO! —exclamó Ariel, nadando hacia él e intuyendo lo que estaba a punto de pasar. 

Tritón lanzó la lupa por el balcón y le lanzó un rayo letal con su tridente, haciéndola estallar en mil pedazos. 

—¡Papá! ¿Cómo pudiste? —exclamó Ariel con los ojos llorosos, nadando hacia su cama con Sebastián y Flounder tras ella—¡Te odio, papá, te odio!

—Lo hice por tu bien, hija mía —terció el Rey con firmeza—. Prefiero que me odies ahora, y no que tengamos algo que lamentar en el futuro. 

—¡Tú ni siquiera sabías lo que era ese objeto agrandador! —le espetó su hija, sollozando con la cabeza apoyada en la almohada—¡Sólo porque no comprendes las cosas de los humanos piensas que son malas!

—Es cierto que no conocía ese objeto, Ariel, pero conozco bien a los humanos —aseguró su padre—. Recuerda lo que le pasó hace tantos años a la esposa del rey de Poseinópolis, que fue asesinada por piratas —El Rey se refería al reino submarino de Poseidón, que estaba en constante guerra contra una misteriosa bruja del mar, y que, al contrario de Atlántica, no era nada pacífico, pero Tritón siempre prefería no darles mucho detalle de eso a sus hijas—. Y no sólo eso, pequeña, los humanos pescan peces y se los comen, llamándolos "pescado". ¿Nunca has visto que un habitante de nuestro reino haya desaparecido misteriosamente? ¡Es que los humanos los pescan para cocinarlos! —explicaba, ante el temor de Flounder. 

—¡Estás generalizando, papá! —replicó Ariel, dejando de llorar pero aún enojada— Que algunos humanos sean malos no significa que todos lo sean. Puede que sí lo sean muchos de los que vienen en barco, como piratas o pescadores, pero más allá de la playa existen muchos más humanos, y reinos preciosos en la tierra. 

—¿Y tú cómo sabes todo eso? —inquirió el Rey Tritón. 

—Nos lo ha contado Scuttle, Su Majestad —se atrevió a intervenir Flounder. 

—¿La gaviota? ¡Ariel, te he prohibido relacionarte con ese bicho charlatán! —exclamó el soberano. 

—¡Prohibir, prohibir, tú solamente sabes prohibir! —exclamó la pelirroja—Es muy difícil la vida con un padre que sólo sabe prohibir, ¿sabes?

—¿Que tu vida es difícil? ¿Que yo te prohibo todo? ¡Esto es el colmo! —respondió su padre— Ariel, eres una adolescente inmadura que sólo tiene dos responsabilidades en la vida: portarse bien y obedecer. Yo en cambio soy un hombre grande, tengo un reino entero que gobernar y he criado siete hijas yo solo. He sido todo para ti y tus hermanas. Les doy todos los gustos y todo el cariño de mi corazón a ti y a las demás, sólo establezco unas pocas reglas y quiero que las obedezcan. ¡Como no acercarte a los humanos! Vives en un reino la mar de privilegiado...

—¡Jajah, juegoh e palabras, la mar e privilejiadoh! —se echó a reir Sebastián. Tritón se lanzó una mirada de enojo—Peddón, Su Magestá, continúeh. 

—Ariel, cariño —dijo ya más tranquilo, acariciando el rostro de su hija—, vives en un reino maravilloso lleno de risas, de armonía, de alegría, donde todos vivimos felices y en paz. Lucho día y noche para sostener esta vida tan cómoda y dichosa de la que todos ustedes disfrutan. En cambio el mundo humano es mucho más peligroso que sólo piratas y pescadores. Hay brujas malvadas, hay guerras, asesinatos, traiciones, magos tenebrosos... por ejemplo, existe un ser muy oscuro que disfruta haciendo tratos con la gente necesitada, y luego estafándolos. 

—¿Y tú cómo sabes todo eso? ¿Me ocultas algo? —le espetó ahora Ariel. 

—¡Basta, jovencita! ¡Fin de la discusión! —decidió su padre, nuevamente enojado—Como dije, eres sólo una adolescente y por tu edad hay muchas cosas que no comprendes. ¡Gracias a mí y a mi arduo trabajo, vives de manera tan segura que tu peor problema es una mínima cosa que te prohibo hacer, y que sólo es por tu bien! ¡Aléjate del mundo de los humanos o va a haber serias consecuencias! ¿Está claro?  

Las mejillas de Ariel se enrojecieron aún más que su cabello, y respondió con desdén. 

—Sí, papá. 

—Así me gusta. Vamos, Sebastián —ordenó el Rey Tritón, nadando hacia la salida a través del balcón—. Tú sabes lo que me duele regañar a Ariel, pero es porque la quiero. Ahora que soy adulto, me encantaría tener su edad y esa vida tan cómoda y tranquila que ella y sus hermanas tienes gracias a mí. —comentó mientras se acercaban al salón del trono— Pero está en la edad de no valorar nada de lo que hace su padre. 

—Así e, Su Magestá —concedió Sebastián, mientras el monarca tomaba asiento—. Loh adolehentes son mui complicadoh, io me acuerdo loh doloreh e cabesa que leh dabah a mi pobreh mamacitah. Peroh si me pemiteh la opiñón, Su Magestá, creoh qe Ariehl entraría vehdaderamente en rasón si usté le cuentah toda la veddá. 

Tritón se enfureció nuevamente. 

—¡Eso nunca, Sebastián! ¡Ni ella ni ninguna de mis hijas! ¡Ellas nunca pueden saber la verdad! Creía que esta conversación estaba terminada. 

—Pueh bueno, Su Magestá —concedió el cangrejo con temor—Ió solamenteh quería aiudar. 

—Me ayudas más vigilando de cerca a cierto ser con cabello rojo y tendencia a desobedecer a su padre —terció Tritón. 

—Sí, Su Magestá —repuso Sebastián cansinamente. De pronto se iluminó—¡Epereh, tengoh una iéa infalibleh para queh Ariehl ia no se acerqueh mah a cosa' jumanah. 

—¿Enserio? ¿Qué idea? —se interesó el monarca.

—Leh eplico, Su Magestá.

—A ver.

—Loh adolehentes son rebeldeh sin causah, y que usté le prohibah algoh sólo haceh que kierah hacelo mah, etonces deleh usté permisoh para hacé tooodo lo que quierah con loh humanoh, y ia verah cómo no haráh naita e nadah —propuso muy entusiasmado Sebastián—¿No eh unah ideah jenial, Su Magestá?

El Rey guardó silencio y lo miró con desdén.

—Creo que e mejohr iéa vigilá al ser e cabello rojoh de cercah, Magestá —el cangrejo esbozó una amplia sonrisa temerosa.

—Excelente idea, Sebastián. Es como si se me hubiera ocurrido a mí mismo —concedió el Rey Tritón, palmeando suavemente su caparazón. 


ISLA DEL VERDUGO
Año Perdido

Eric temblaba de pies a cabeza, parado en la arena de la mano de una emocionada Ariel, frente a frente con el Rey Tritón en persona, fuera del agua de la cintura para arriba, y portando su poderoso tridente. A ambos lados de él estaban Flounder y Sebastián. 

—Así que tú eres el famosísimo novio de mi hija más joven —terció el soberano con seriedad, extendiendo su fuerte y enorme mano derecha—. Mucho gusto, soy el padre de Ariel. 

Algo temeroso, Eric estrechó la mano de Tritón, quedándole un poco dolorida por el fuerte apretón del monarca.

—Mucho gusto, señor —titubeó con timidez. 

Tras unos segundos de tenso silencio, Tritón añadió:

—Debo decir, muchacho...que me alegra que estés sano y salvo y que no te haya pasado nada durante ese secuestro —y por primera vez esbozó una sonrisa, haciendo que a Eric se le escapara una risa, producto de romper la tensión. 

—Le agradezco mucho, Su Majestad —apreció el Príncipe con una reverencia.

—No hace falta tanta formalidad, joven humano —respondió el Rey Tritón—. Ahora somos familia, y te agradezco mucho por cuidar a mi hija cuando yo no pude hacerlo. 

—Siempre voy a cuidarla, eso se lo aseguro —afirmó Eric ya más tranquilo. 

—¡Y yo a él! —añadió Ariel—¡Vamos a ser muy felices juntos, papá! Eric me dijo que esta noche íbamos a hacer el...

—¡Creo que va a llover! —saltó de repente Eric, señalando hacia el cielo y disimulando su miedo. Tritón, Ariel, Sebastián y Flounder miraron hacia arriba.

—No va a llover, muchacho. ¡Pamplinas! —terció el rey de Atlántica, girándose hacia su consejero real—Ella realmente lo ama, ¿verdad, Sebastián?

—Buenoh, comoh ió siempreh lo e' dicho, Sú Magestá. "Lohs hijoh deben tenéh libertáh pá hacé su propiah vidah" —recitó el cangrejo solemnemente. 

—¿Tú siempre has dicho eso? —inquirió Tritón con incredulidad, haciendo que Sebastián soltara una risita nerviosa—¡Ariel, creo que sólo queda un problema! —suspiró.

—¿Qué problema, papá?

—El de lo mucho que te voy a extrañar —repuso el rey con melancolía. Ariel se acercó a él y lo abrazó. 

—Yo también voy a extrañarte mucho, Ariel —dijo Flounder entristecido. 

—No se preocupen. Apenas toco el agua vuelvo a ser una sirena. Iré a visitarlos todos los fines de semana —aseguró Ariel con una sonrisa. 

—Jovencito —dijo Tritón a Eric tras soltarse de su hija—, espero que puedas darle a Ariel una vida digna y tranquila contigo. Mientras ha vivido con su padre, nunca le ha faltado nada. 

—Se lo juro, señor —pese a su temor, el príncipe se mantenía firme—. Su hija tendrá una vida muy feliz al lado mío —aseguró mientras Ariel lo abrazaba con orgullo. 

—Aunque supongo que no les importará una pequeña ayuda, ¿verdad? —repuso Tritón. 

Apuntó con su tridente hacia la arena, e hizo aparecer una canasta con una gran variedad de frutas frescas. Luego lanzó un rayo al interior de la casa, que se volvió más grande y con muebles, y por último apuntó hacia la pareja: Eric ya no llevaba los trapos que le dejara Barbanegra, sino un majestuoso traje blanco con pantalones azules, y Ariel ahora tenía un sencillo pero bonito vestido azul y celeste, y un moño celeste sobre su cabeza. 

—Mucho mejor —sonrió el Rey—. Tu capa está dentro de la casa, muchacho, no te preocupes.

—Muchas gracias, señor —repuso Eric con una sonrisa, mientras Ariel abrazaba a su papá. 

—Iré a Atlántica todos los fines de semana, te lo prometo —tomó a Flounder en sus manos y le dio un besito—. No hagas travesuras y cuídate mucho. 

—Tú también cuídate, Ariel —repuso el pececito mientras Ariel tomaba a Sebastián y le daba un beso en la frente.

—Que tengas una muy feliz jubilación, Sebastián. Ya no tienes que vigilarme más. 

—¡YUIPIIIH! ¡QUÉ DICHIOSA NOTICIAH, CHICOH! —festejó el crustacio.  


ATLÁNTICA
Años atrás

—¿Kómo fuih a meteme en estoh? —se quejaba Sebastián, nadando cansinamente hacia la habitación de Ariel—¡Iá soi mu viejoh para estoh! ¡Estoi detrá de eta jovencitah cabesa durah muchoh máh e lo que loh etuveh e su seih hermanas! ¡Iá deberíah sé una estreia musical en loh Siete Mareh! ¡Noh, estreia noh poque soy cangrejoh, jah jah, pero iá no estoy pa vigilahr a... U momentoh. 

Era de noche, y Ariel estaba saliendo sospechosamente de su habitación nadando a través del balcón, seguida por Urchin y Flounder. Intrigado, Sebastián los siguió, nadando tras ellos y procurando que no descubrieran que los estaba siguiendo, pero la sirena, el tritón y el pececito nadaban sumamente rápido y el crustacio se estaba agitando mucho. Por fin, se detuvieron ante una gran piedra circular, y Ariel y Urchin comenzaron a moverla hacia afuera, para el asombro de Sebastián. ¡Era una especie de puerta, y conducía a una gruta sub acuática! El trío de amigos nadó hacia el interior, y el cangrejo tuvo que apresurarse a entrar tras ellos, evitando justo a tiempo que la puerta se cerrara y dejara atrapadas sus patas traseras. 

Sebastián respiró agitadamente por el susto, y contuvo el asombro al encontrarse con una hermosa gruta de color azul oscuro, repleta de repisas llenas de los objetos más extraños: anteojos, botas, cuadros, espejos, un tenedor, una cuchara, una caja de música, pulseras de mano, mapas del Bosque Encantado, ¡todas cosas del mundo de los humanos! Ariel, por su parte, estaba sentada en el suelo con expresión triste, rodeada por Urchin y Flounder, y sosteniendo en sus manos el hermoso colgante de la difunta Milah. 

—Oye, Ariel, ¿estás bien? —le preguntó Flounder con preocupación. 

—Si tan sólo pudiera hacerle ver —suspiró Ariel—, ¡que no veo las cosas como él lo hace! ¡No es posible que un mundo que hace tantas maravillas sea...tan malo!

—¿No te da ni un poco de miedo lo que dice tu padre? —inquirió Urchin, dudoso— Entiendo tu curiosidad, pero, si el mundo de los humanos está tan lleno de malvados y cosas peligrosas, es mejor quedarse sin saber que comprobarlo. ¿No recuerdas cuando conocimos a Scuttle? 

Hacía un año, en una de las escapadas de Ariel a la superficie, Sebastián había acabado accidentalmente en un barco pirata, quienes lo secuestraron con intención de venderlo por ser un cangrejo que habla. Pero la gaviota Scuttle, que revoloteaba por ahí, ayudó a Ariel y Urchin a rescatar al cangrejo sin que los piratas se dieran cuenta. Flounder, por su parte, se había perdido aquella aventura por estar jugando con John en el palacio. 

—¡Urchin, gente mala hay en todos lados! —replicó la sirena, ofuscada—Como Langostín el Sucio y Tonto Camarón, que te engañaban para que robaras. Y sin embargo les hicimos frente y te ayudamos a reformarte. 

—¡No vas a comparar a esos dos idiotas con la gente tan cruel y peligrosa de la que habla tu padre! —repuso Urchin— Esa humana, Milah, ¿qué sabes tú si no fue asesinada por uno de esos hechiceros malévolos?

—¡No todos pueden ser así! —repuso Ariel, nadando hacia arriba y tomando el tenedor de la primer repisa—¡Mira lo que tengo aquí!

—¡Qué lindo es! —sonrió Urchin. 

—¡Es un tesoro que descubrí! —explicó Ariel, y continuó nadando cada vez más arriba, haciendo volteretas en el agua. 

—Tienes mucho en verdad, Ariel. No hay más que pedir —dijo Flounder mientras Ariel continuaba girando.  

—Eso es muy simple de decir. ¿Ves a tu alrededor? ¡Tanta abundancia y tanto esplendor! 

—Realmente no necesitas más. Guardas cosas raras a miles, Ariel —comentó Urchin con una sonrisa.

—Sí, aunque a veces no sepa que son—titubeó la Sirenita.

—Si quieres no sé qué dos, ella tiene veinte —comentó un poco confundido Flounder mientras Ariel apoyaba soñadoramente su cabeza en una de las repisas. 

—Pero yo, en verdad, quiero más —Tomó una hermosa cajita de música dorada y la abrió ante el asombro de Urchin y Flounder, aún sin percatarse de que Sebastián estaba en un rincón espiando. La Sirenita abrió la caja y aparecieron dos hermosas figuras de un príncipe y princesa humanos bailando el vals. —¡Yo quiero ver algo especial! ¡Una bella danza como ésta! —suspiró emocionada, comenzando a bailar un vals con Urchin—¿Saben lo lindo que debe ser bailar así, tener un par de piernas, en vez de siempre nadar?

—Sí —dijo Flounder, dudoso—, y caminar con los, ¿cómo se dice? 

—¡Pies! —repuso Ariel haciéndole cosquillas mientras el pececito reía. Ascendió y ascendió en la gruta, maravillándose con sus propios tesoros que ya conocía de memoria, mientras Flounder y Urchin la miraban conmovidos y preguntándose si no tendría razón—¡Y poder ir a descubrir qué siento al estar al sol! ¡No tiene fin! ¡Quiero saber más y mucho más! —La pálida y luminosa luz de la luna hacía brillar la hermosa gruta y a la Sirenita danzante. 

—Suena interesante —concedió entonces Urchin mientras Ariel se recostaba en el suelo, y comenzando a entusiasmarse—¡Salir de estas aguas! ¡Dormir sobre la arena! ¡Saber correr, saber saltar! 

—¡Saber que el sol me va a acariciar! —exclamó Ariel volviendo a girar soñadoramente entre sus repisas, hasta sacar el mapa que tenía en una de ellas—¿Qué debo dar, qué debo pagar para un día completo estar? ¡Miren todos estos sitios! ¡Mitshaven, Arendelle, o DunBroch! Allá no debe haber padres que reprendan a sus hijas ni les impidan ir a jugar. —dijo pensativamente antes de volver a girar y girar entre sus repisas— ¡Tengo tantas preguntas y ellos tantas respuestas! —se acercó a un cuadro pintado al óleo en el que una mujer rezaba junto a una vela encendida —¿Qué es el fuego, qué es quemar? ¡Lo podré ver! —siguió girando y girando hasta que llegó hasta lo más alto de su gruta, alzando la mano como si quisiera alcanzar la luna desesperadamente—. ¡Quiero ir, y explorar sin importarme cuándo vuelva, y formar parte de ese mundo!

—¡É ningunah manerah, jovencitah! ¡Bata e tantah chácharah! —saltó entonces Sebastián, sobresaltándolos a los tres. Su grito provocó que una caja de cubiertos se le cayera encima desde la primera repisa, y el cangrejo se viera atrapado bajo un set de cucharas y tenedores. Mientras Flounder y Urchin intentaban no reírse, el cangrejo se quitaba los objetos de encima, cada vez más enojado—¡Arielh, si tu padreh se enterah de que tieneh todah estas porqueriah me mataráh, y luegoatih y luegoamí otrah véh!

—No se lo vas a decir, ¿verdad? —le espetó amenazadoramente Urchin—¡Entonces serías lo que se llama "un cangrejo buchón"!

—¿Buchón ió? —se indignó Sebastián—Es lah orah e dormir, muchachitoh, ió voi a controlá a Ariehl y me la encuentroh co ustedeh llendo hasta acáh. Mirah niniah, agradeceh en tuh aletah que no leh he dichio nadah a tu padreh que está aquíh y vámonoh a la camah. 

De pronto el mar se agitó tremendamente, y comenzaron a oírse truenos, rayos y relámpagos. 

—¡Una tormenta! —exclamó Flounder asustado. 

—¡Y por el sonido ya está muy avanzada! —añadió Urchin—¡Debió haber empezado cuando nadábamos hacia aquí!

—¡Rasón de máh parah irnoh a domíh! —dijo Sebastián con autoritarismo. 

—¡Una tormenta! —chilló Ariel con preocupación—¡Si hay un barco con humanos, se van a ahogar! ¡Hay que salvarlos!

Salió nadando de la gruta más veloz que nunca, viendo horrorizada cómo empezaban a caer a su alrededor una vela de barco, un mástil y un timón, que los cuatro esquivaron para que no les cayeran encima. Todas las partes del barco estaban aterrizando en trozos a su alrededor, pero Ariel y Urchin nadaban con decisión hacia la superficie, mientras Sebastián y Flounder gritaban de miedo con cada escombro que caía. 

—¡Ariehl, no hagas ésoh! ¡No te metah! —A pesar de su temor, Sebastián no perdía la compustora, y ya había llegado a la altura de Ariel para regañarla nuevamente. 

—¡Basta! —se enojó la Sirenita—¡No hagas ésto, no hagas lo otro! ¿Quién te crees que eres? ¿Mi padre? ¡Vamos, Urchin, a ver si alguien se está ahogando! 

Se alejaron nadando en medio de la tormenta, mientras el cangrejo procesaba las palabras de Ariel.

—¡Agún díah ió seréh padreh, chicoh! —le dijo a Flounder—Y quizáh tenga unah hijah comoh...¡Noh noh noh, ni pensarloh, ni pensarloh!

Mientras tanto, Ariel y Urchin habían llegado a la superficie, impresionados con la tormenta tan feroz que parecía a punto de destruir cielo y tierra, y se ocultaron detrás de una vela que aún no acaba de hundirse, al ver un bote repleto de...

—¡Humanos! ¡Mira cuántos humanos, Urchin! —exclamó Ariel—¡Y por lo visto se salvaron todos, menos mal!

Pero entonces oyeron que todos en el bote gritaban desesperados el nombre de Eric sin cesar, y el semblante de la princesa palideció.

—¡Oh, no! ¡Éso significa que falta un humano! ¡Hay que rescatarlo!

—Un poco tonto ponerse a gritar el nombre de alguien que se está ahogando, ¿no crees? —comentó Urchin con sarcasmo. 

—¡Cállate y ayúdame! —espetó Ariel, zambulliéndose bajo el agua y nadando entre la tormenta y los escombros, cada vez más preocupada. 

—No hay un cuerpo por ninguna parte —terció el rubio, nadando tras ella. 

—¡Ahí está! —exclamó horrorizada, señalando al príncipe Eric, que estaba inconsciente en el fondo marino—¡Tal vez aún esté vivo, ayúdame!

Tomó al muchacho de un brazo y Urchin lo tomó del otro, mientras hacían esfuerzos por subir a la superficie cargándolo. 

—¡Pesa mucho, Ariel! —gimió el tritón a medio camino—¡Ya me quedo sin fuerzas!

—¡Tenemos que lograrlo! ¡No se puede morir! —Ariel descendió levemente, soltando el brazo derecho de Eric y abrazándolo desde la cntura, nadando hacia la superficie con todas las fuerzas de las que fue capaz—¡Vamos, Urchin, vamos!

Y siguieron ascendiendo y ascendiendo a medida que la tormenta se calmaba poco a poco. 

******************************************************************

Los primeros rayos del sol alumbraban la cálida playa, y Ariel estaba sobre la arena junto al cuerpo aún inerte del príncipe Eric. Sebastián y Flounder estaban sobre una roca y en el agua, respectivamente, muy cerca de ellos. La Sirenita no se había despegado del muchacho en toda la noche, ni lo haría hasta que despertara. Ya en el momento en que lo vio ahogado en el fondo supo que tenía que salvarlo a como diera lugar, pero tras dejarlo en la superficie y contemplar su rostro por primera vez, supo que no podía dejarlo ir. Era amor a primera vista. No lo conocía de nada ni él a ella, pero el Amor Verdadero no necesitaba explicaciones, y Ariel lo sabía muy bien. 

—Ariel, tenemos mucho sueño. No dormimos en toda la noche —bostezó Flounder.

—Si quieren hagan como Urchin y váyanse a dormir —espetó la pelirroja—. Yo de aquí no me muevo hasta que despierte. 

Una gran gaviota se acercó volando hacia ellos, hasta posarse en la arena junto a ella. 

—¡Oh, una Zirenita a proa! ¡Ariel! ¿Cómo estáz, linda? —gritó muy contento a modo de saludo.

—¡Cáiateh, pajarraco tontoh! —exclamó Sebastián—¿No vé que está triteh?

Scuttle se giró y se percató del inconsciente príncipe. 

—Ariel y Urchin lo rescataron. Su barco naufragó y se estaba ahogando —explicó Flounder.

—¿Está muerto? —preguntó Ariel con mucho miedo mientras Scuttle abría uno de los ojos del príncipe. 

—Ez difízil de dezir —repuso la gaviota, colocando junto a su cara uno de los pies de Eric—¡Oh, no! ¡Zu corazón no palpita! —se lamentó muy triste. Ariel no pudo evitar derramar una lágrima de tristeza. 

—Por favor, no te mueras —susurró en el oído del muchacho. Entonces éste comenzó a respirar cada vez más fuerte, y Ariel a sonreír. —¡Mira, está vivo! —ver el rostro inconsciente de Eric sabiendo que sus pulmones aún latían era cómo si un millón de peces estuvieran bailando de alegría en su corazón. —¡Es tan hermoso! —suspiró, impresionada. Ningún tesoro de los humanos se comparaba con la belleza del rostro del príncipe para ella, y sin poder contenerse, le dio un inocente beso en la mejilla. Eric comenzó entonces a respirar más fuerte, y Ariel acercó su rostro al suyo—. Vas a estar bien, no te preocupes —susurró muy dulcemente en su oído—. No sabes las ganas que tengo de estar siempre a tu lado, verte reír, feliz, disfrutar bajo el sol tu compañía sin condición...

A la par que Ariel susurraba estas palabras tan románticas, Sebastián abría la boca con horror de par en par y Scuttle se la cerraba muy contento, mientras un hermoso rayo de sol iluminaba plenamente a la sirena y el humano, que comenzaba a entreabrir los ojos. 

—Yo volveré. Ya lo verás, vendré por ti —con sus ojos apenas abiertos, Eric llegó a ver borrosamente la hermosa figura de Ariel, rodeada por el dorado del sol. 

—¡Muchacho! ¡Muchacho! —Sir Grimsby se acercaba corriendo y gritando junto con Max, el perro del príncipe. Muy asustados, Ariel, Flounder y Sebastián se zambullieron en el agua, mientras Scuttle se alejaba volando de allí—¡Eric, estás vivo! ¡Estaba tan preocupado! —exclamó el buen hombre ayudándolo a ponerse de pie, mientras Eric abría completamente sus ojos, aún auturdido y confundido, y Max ladraba y saltaba de alegría a su alrededor. 

—¡Úrsula! ¡La Gran Diosa me salvó! —farfulló Eric—¡Sólo puede haber sido ella! Y me dio la visión de una chica...una chica con una voz tan pero tan hermosa —sonrió deslumbrado y embelesado. Inconscientemente se acarició la mejilla donde lo habían besado, antes de tropezar sobre los hombros de Sir Grimsby. 

—¡Eric, Úrsula sólo es un mito, lo mismo que las sirenas! ¿Recuerdas de pequeño, cuando decías haber visto una?

—Es cierto, lo había olvidado —murmuró el apuesto príncipe—. Éso tal vez sí lo he soñado, ¡pero ésto no, estoy seguro!

—Eric, creo que bebiste demasiada agua de mar. Vámonos de aquí y olvidemos este desastre —terció Grimsby ayudándolo a caminar, mientras Max ladraba alrededor de ellos. 

Pero, desde lejos, Ariel aún los observaba, posada sobre una gran roca. A su lado estaba Flounder en el agua, y Sebastián sobre él. 

—¡Vamo'a olvidarnoh que ete DESASTREH sucedió! —afirmó rotundamente—¡E Rei dehl mahr nuncah lo sabráh! ¡Tú noh se lo diráh! ¡Ió no se loh diréh! ¡Todoh el mundoh en paz! —suspiró. 

Mientras tanto, Ariel seguía observando a Eric hasta que se perdió de vista, con el corazón adolescente latiéndole de amor y emoción. Si el mundo humano le parecía fascinante antes de conocer la existencia de ese joven, ahora sabía que en él había algo muy especial que no podría dejar jamás. Ella no sabía cuándo, ni sabía cómo, pero sabía algo a partir de ese momento: debía regresar junto al chico humano, y sentía que sí, que podía formar parte de su mundo. 

—¡Seré parte de él! —exclamó muy enamorada, mientras el viento agitaba su cabellera roja y las fuertes olas acompañaban su clamor. 

ISLA DEL VERDUGO
Año Perdido

Ariel y Eric jadeaban incesantemente, desnudos en su nueva cama aquella noche estrellada y de brillante luna llena, y se fundían en un beso no sólo de amor, sino de placer verdadero. Acababan de experimentar la sensación más maravillosa que podía existir: fundirse en cuerpo y alma con el ser amado. 

—Tenías razón, precioso. Hacer el amor es lo más maravilloso de los humanos —terció Ariel respirando agitadamente, y acurrucándose en el pecho tibio y musculoso de Eric, quien la abrazó fuertemente—. Nunca pensé que se podía ser tan feliz. 

—Fue el rato más bonito y placentero que pasé en toda mi vida —comentó el príncipe, aún suspirando, y frotando cálidamente la suave espalda de su novia—. Te amo, te amo con toda mi alma. 

—Yo también te amo, desde la primera vez que te vi —repuso ella, subiendo un poco para besarlo con mucha pasión y a la vez mucho cariño—. Eras sólo un desconocido cuando te rescaté, y aún así eras el ser más precioso y fascinante que había visto nunca —Eric soltó una risita de alegría—. No pude dejar de pensar en ti en todo el año que siguió, hasta que nos reencontramos en ese baile. Sonaba tonto en ese momento estar enamorada de alguien con quien ni siquiera había hablado, pero ahora lo comprendo: siempre fuiste mi único y gran amor. 

—Y tú también el mío —respondió Eric, acariciando su nariz con la de él, para luego besársela—. Yo tampoco pude dejar de pensar en ti en todo el año, aún aunque sólo creía que eras una visión de la Gran Diosa. Lo volví loco al pobre Grims hablándole de ti. Pensé que había soñado ese hermoso beso en la mejilla, qué gusto que no fue así —Ariel se ruborizó y le mantuvo su mirada enamorada—. Es increíble que además de ser tan dulce seas tan linda —añadió, acariciando su cabello rojo—. Tienes el pelo más hermoso de todo el mundo. 

—Eres hermoso de pies a cabeza —repuso Ariel con una radiante sonrisa, acariciando sus pies con los suyos y besándolo en la boca—. No puedo hablar por la anatomía de todos los humanos, pero la tuya es...¡Wow! 

—Tú no sólo eres hermosa de pies a cabeza, también de aletas a cabeza —comentó Eric, haciéndola reír. 

—Es una pena que tú no puedas conocer Atlántica, mi reino. Ni siquiera mi padre tiene el poder de transformarte en un tritón, y yo sin el brazalete de Regina estaría perdida. 

—Por lo menos tu padre nos regaló las caracolas, para que estemos comunicados entre nosotros y con ellos —repuso Eric, acariciándola—. La verdad es que, teniéndolas, nadie necesita un teléfono. 

—¿Qué es un felétono? —preguntó Ariel sin entender. Eric se sintió tan enternecido con su ignorancia que volvió a reír y a besarla con dulzura. 

—Es un invento de los humanos, pero como Storybrooke ya no existe más, no podemos obtener ninguno —repuso su enamorado. 

—Storybrooke tenía muchas cosas que no existen aquí, ¿cierto? —inquirió Ariel, volviendo a acurrucarse en su pecho mientras él acariciaba su tersa piel. 

—Tenía cosas que eran muy útiles para hacer el amor, como preservativos y pastillas anticonceptivas —explicó Eric—. Un día de éstos te los dibujaré, así sabes lo que son. 

—Si algún día Storybrooke vuelve a existir, tranquilo que iré nadando y los traeré para nosotros —aseguró Ariel acariciando sus pectorales—. ¡No puedo creer aún que dormiré contigo todas las noches y que repetiremos ésto tan maravilloso que hemos hecho! 

—Quiero que siempre seas lo primero que veo al despertarme y lo último que veo al dormirme —susurró muy romántico—. Podemos hacer el amor mañana, tarde, noche, ¡cuando querramos! —Eric la atrajo hasta su cara, respirando agitadamente—. Te amo, Ariel. 

—Yo también te amo, Eric —comenzaron a besarse apasionada y tiernamente con lengua y gemidos, hasta volver a quedar abrazados y acurrucados—. Aunque de veras lamento que no puedas conocer el reino de mi padre, casi tanto como extraño a algunos amigos que llevo mucho tiempo sin ver. 

—Pero si hoy mismo vimos a Sebastián y a Flounder, mi amor —repuso Eric. 

—Hay otros que no veo hace ya demasiado, y que no sé dónde están —respondió un poco melancólica—, como Urchin, que me ayudó a salvarte la vida. Era como un hermano menor para mí, y siempre estaba haciéndome reír. ¿Qué habrá pasado con él?


ATLÁNTICA
Años atrás


Aquella mañana, el joven Urchin se infiltró en el Tocador Real de las Princesas, antes de que éstas llegaran, e hizo algunos cambios en los mismos. 

—¡Urchin! ¿Qué haces aquí? —dijo sorprendida Ariel, que acababa de llegar. Su amigo le chistó para callarla. 

—Ven, escondámonos que ya van a llegar. Te vas a morir de risa —aseguró Urchin tomándola de la mano, y escondiéndose los dos detrás de las cortinas de coral. Comenzaron a oírse las voces de Arista, Attina y Adella, que se aproximaban al tocador. 

—¿Quien creen que será el invitado sorpresa del que habla papá? —preguntaba Adella con gran curiosidad. 

—Debe ser un apuesto príncipe de otro reino, ¡y querrá casarse con alguna de nosotras! —exclamó Attina emocionada. 

—Si es así, querrá casarse con Aquata, que es la mayor de todas —comentó Adella. 

—¡Tal vez no! ¡Y sea como sea, debemos vernos hermosas ante el misterioso invitado! —terció Arista con altanería, mientras se sentaba y destapaba su lápiz labial rojo. 

Pero del contenido salió un pequeño hipocampo colorado, que comenzó a escupir pintura de la boca, dejando a Arista con toda la cara de rojo. Ésta comenzó a gritar escandalizada, mientras el animalito se reía. 

—¿Pero qué es ésto? —chilló la rubia.

—La culpa la tienes tú por no fijarte —le espetó Atina con soberbia, tomando lo que ella creía que era su rubor facial. Pero en lugar de eso era talco, y en cuánto se vio en el espejo se le escapó un grito aún más fuerte que el de Arista. 

—¿Pero qué pasa aquí hoy? —preguntó Adella cepillándose el cabello, sin darse cuenta de que era un pez peine azul. Éste comenzó a girar violentamente en círculos alrededor de todo su cabello negro, hasta dejarlo dividido en muchas puntas despeinadas, como las serpientes en el pelo de Medusa. Al igual que el hipocampo, el pez se rió de ella, mientras Urchin salía de su escondite con Ariel. 

—¡Qué buena broma les jugué, princesas! —las señaló, descostillándose de risa. Ariel, por su parte, no parecía reírse. 

—¡Qué sentido del humor tan estúpido! —le espetó Arista muy enojado—¡Nunca conseguirás una chica si no maduras un poco!

—¿No sabes que hoy recibimos a un invitado muy importante? —chilló Attina—¡Lárgate de aquí antes de que te matemos las tres!

Urchin salió nadando del tocador real, seguido de Ariel y sin parar de reír a carcajadas. 

—¿Qué te pasa? ¿Por qué no te ríes? —le preguntó sorprendido. 

—Discúlpame, hoy no estoy de humor —repuso la Sirenita, cabizbaja. 

—Oye, ¿es cierto que hoy va a venir un huésped muy importante? —inquirió Urchin con curiosidad. 

—Así es, mi padre nos lo ha anunciado anoche, pero no sabemos quién es. Vendrá después del almuerzo y se supone que es una gran sorpresa —repuso Ariel extrañada—. Últimamente él se está ausentando mucho, dice que son misiones en son de paz pero nunca había tenido tantas como ahora.  

—Tus hermanas piensan que puede ser un príncipe —comentó su amigo. 

—Me da igual. Desde ese humano que rescatamos no me interesa conocer a ningún chico —respondió la Sirenita con tristeza. 

Habían transcurrido nueve meses desde que habían rescatado al Príncipe Eric del naufragio, y Ariel experimentaba constantes cambios de ánimo. Algunos días estaba radiante de alegría y llena de entusiasmo y energía, y otros, como aquel, estaba triste y deprimida. A veces tenía muchas ganas de cantar y bailar con sus amigos acuáticos, o de salir a nadar, jugar o explorar; y otras, sólo quería encerrarse en su gruta a contemplar la hermosa estatua del príncipe humano, que para su suerte había aterrizado allí mismo. Y cada vez que había una noche de tormenta, Ariel se escapaba y rescataba lo mejor que podía a los humanos que se hundían. Por fortuna siempre estaban todos inconscientes, y ella, al contrario que con Eric, no se quedaba en la orilla para verlos despertar. Lo que no se podía negar es que no había un sólo día en que no pensara en aquel muchacho del que se había enamorado a primera vista. 

—No te preocupes, amiga —repuso Urchin con una sonrisa—. Una sensación me dice que esta visita te pondrá muy contenta. 

**********************************************************

—Muchas gracias por dejarme estar aquí, Su Majestad —le agradeció John al Rey Tritón.

—Un placer, jovencito. Además cuántos más seamos los que recibimos a esta ilustre figura, mejor —repuso el soberano, con una bondadosa sonrisa. 

El Rey Tritón, sus siete hijas, Sebastián, Flounder, Urchin, John y Thor estaban en las puertas del palacio de Atlántica, muy intrigados por el misterioso huésped que llegaría en cualquier momento. Sólo el cangrejo sabía quién era, pero había logrado mantener el secreto. 

En ese momento comenzó a acercarse una fila de coloridos peces tropicales, hipocampos blancos con rayas negras y grandes carruajes de caracol que se dirigían al majestuoso palacio, seguidos por una hilera de carruajes de caracoles tirados por cebras marinas e incrustados con joyas brillantes. Las cebras mismas llevaban tocados de coral en la cabeza, y detrás de ellas había bellísimos peces ángel con anillos de esmeralda alrededor de la cola.  

—¡Ojalá sea el príncipe de Índica! ¡Dicen que es guapísimo!—le susurró Alana a Andrina, refiriéndose a otro de los reinos pacíficos y bien gobernados. 

Su padre se adelantó mientras el carruaje principal se detenía, y le abrió la puerta mientras sus siete hijas se emocionaban con conocer por fin al invitado misterioso. Mas no era un príncipe, sino una bellísima sirena que descendió con gracia y porte. Tenía una larga y sedosa cabellera negra, una increíble esmeralda adornaba su cabeza, y estaba ataviada con un gran mantón largo de una brillante tela, tan dorada y resplandeciente como su cola. 

—¡Es hermosa, Ariel! —le susurró Flounder a su mejor amiga—¡Casi tanto como tú!

—¡Qué tierno eres, Flounder! —repuso ella con una sonrisa—¡Pero ella sí que es una dama distinguida!

—¡Señoras y señores, les presento a Lady Nefazia, Duquesa del Reino de Olympia! —anunció el Rey Tritón muy orgulloso, mientras la dama saludaba a todos con una sonrisa muy dulce y un elegante gesto con la mano. 

—¿Nefazia? ¡Qué nombre raro! —le susurró John a su amigo Thor. 



—¿Y lo dices tú, que te apellidas Seabottom? —respondió Thor riendo—Además, ¿a quién le importa el nombre con lo preciosa que es? ¡Hace que todas las hijas de Tritón parezcan brujas-pulpo!

—Nefazia es una gran amiga de mi infancia —les explicó el rey a todos—. Ustedes nunca la conocieron porque viaja mucho, se conoce todos los océanos de memoria. Pero se ha hecho un tiempo para quedarse con nosotros una temporada. 

Tritón presentó a Nefazia con sus hijas una a una, y la duquesa les daba un afectuoso beso en la mejilla. 

—¡Son todas muy hermosas! —les sonrió—¡Les traje un montón de regalos! ¡Traigan los tesoros! —ordenó.

Dos tritones fuertes y musculosos de larga cola azul, que parecían ser sus guardias personales, acercaron un enorme cofre de oro puro, y las siete jovencitas no pudieron evitar lanzar un grito de emoción al ver que estaba lleno de preciosas joyas marinas de la mejor calidad: diamantes, rubíes, esmeraldas...anillos, aretes, coronas, colgantes, y todos tenían grabado el nombre de una sirena diferente.

—¡Dice "Alana"! ¡Ésto es para mí!

—¡"Adella"! ¡Oh, Poseidón, es hermoso!

—¡"Ariel"! ¡Muchas gracias, Nefazia! 

Una a una, las sirenas fueron recogiendo las joyas que llevaban su nombre. Finalmente, Ariel había obtenido un anillo de cristal rosado, una hermosa corona dorada, una gran pulsera del mismo color, y preciosos aretes plateados.

—¡Que los disfruten, chicas! ¡Están todas muy hermosas! —terció Nefazia con una gran sonrisa, al tiempo que Sebastián recibía una preciosa flauta de coral naranja y se emocionaba con el obsequio. 

—Claro, ¡y a nosotros nada! —le susurró Thor a John—¡Retiro todo lo bueno que dije de ella!

—No crean que me olvidé de ustedes, chicos —se les acercó Nefazia—. El Rey me ha hablado de ustedes tres, así que éste es mi regalo —les dijo con dulzura mientras uno de los guardias les entregaba a cada uno una hermosa tarjeta blanca con el dibujo de un parque acuático de juegos. Se trataba de tres pases libres para Diversión Submarina, la mayor feria de diversión del océano entero, que sólo estaba en Atlántica una semana al año y había arribado hacía un par de días.

—¡No puedo creerlo! ¡Muchas gracias! —exclamó John emocionado—¡Urchin ya fue dos veces, pero Thor y yo jamás pudimos ir! ¡Los pases son muy caros y difíciles de conseguir!

—¡Y yo nunca hubiera podido ir si no fuera por el Rey Tritón! —añadió Urchin. 

—¡Muchas gracias, señora! ¡No debió molestarse! —sonrió Thor, que había vuelto a quedar embobado con ella.

—Señorita, querido. Y no me agradezcan nada —respondió Nefazia con una resplandeciente sonrisa, dándoles un beso en la mejilla a los tres chicos—¡Chicas, también traje pases libres para todas! —dijo, girándose a las Princesas, mientras sus guardias le entregaban una tarjeta de Diversión Submarina a cada una. 

—¡Nefazia, no era necesario! —dijo Alana—¡Papá nos compra pases todos los años, y ya nos conocemos el parque de memoria!

—Pero oí decir que este año viene renovado, lleno de atracciones nuevas —sonrió la distinguida dama—. Además, así su padre se ahorra tantos gastos este año. 

—Eres un encanto, Nefazia querida —repuso Tritón, aún más embobado que Thor—. Te agradezco los regalos en nombre de todas mis hijas y de mis amigos. 

—Es un placer —dijo la duquesa con su sonrisa encantadora—. Bueno, ¿qué esperan? ¡Vayan! ¡Vayan todos a divertirse!

—¡Una carrera! ¡El último en llegar es un lagarto podrido! —exclamó Arista eufóricamente. Lanzando gritos de júbilo, las siete sirenas, los tres tritones, Sebastián y Flounder nadaron sin descanso rumbo a Diversión Submarina. 


**********************************************************

Todos los días eran felices en Atlántica, pero nunca tanto como en la semana de Diversión Submarina, un auténtico paraíso de juegos bajo el mar. Ariel se divirtió como nunca en mucho tiempo girando con sus hermanas en la calesita, arrojándose por los enormes y sinuosos toboganes, recorriendo las montañas rusas más divertidas y adrenalínicas, y bailando y cantando con la orquesta de peces. También se había ganado numerosos premios, como un pez globo de juguete, un abanico de coral, y unas marionetas de un tritón y una sirena. Hasta había visto un espectáculo de baile marino, en el que dos calamares gigantes, un macho de color azul y una hembra de color rosa, bailaban el tango, un baile poco conocido en Atlántica excepto para eminencias de la música como Sebastián. 

No era la única, ya que todos lo estaban pasando estupendamente. Pero Ariel, por primera vez en nueve meses, se había olvidado completamente del humano del que estaba enamorada. Era tanta la diversión y la fascinación por Lady Nefazia de Olympia, que al menos por unas horas pudo divertirse a pleno sin recordar al precioso humano. Tanto ella como sus hermanas llevaban puestos todos los obsequios de la bella dama. Finalmente, cuando ya estaba anocheciendo, las Princesas regresaron agotadas al palacio, donde las recibieron Tritón y Nefazia juntos. 

—¡Hola, preciosas! —las saludó su padre—¿Se divirtieron mucho?

—¡Muchísimo! —exclamó Ariel, en nombre de todas.

—¡Todos estaban encantados con nuestras joyas nuevas! —añadió Arista. 

—Me alegro mucho porque las sorpresas aún continúan —terció Nefazia con su característica sonrisa dulce—. Vayan a sus habitaciones, mis niñas. 

Curiosas, las muchachas se dirigieron a sus aposentos. 

—¡Qué belleza! —gritó Adella jubilosa, viendo en su cuarto cortinas bordadas con diminutas perlas negras. 

—¡Un mural de cebras marinas! —chilló Arista con deleite al ver su habitación. 

—Mientras estaban en Diversión Submarina mandé redecorar las habitaciones de todas ustedes —era increíble cómo Nefazia podía mantener su perfecta sonrisa de ternura. 

—¿Tan rápido? ¿En una simple tarde? —se sorprendió Attina.

—Mis sirvientes son muy eficaces. Los mejores del océano. Les pagué el doble de lo prometido para que terminaran el trabajo hoy mismo —explicó la duquesa. 

Ariel se quedó prácticamente muda al ver su cuarto, remodelado en su totalidad. La parte exterior del techo era azul oscuro y paulatinamente se fundía con un profundo dorado con toques de rojo y naranja en el centro. Las paredes estaban pintadas de un azul verdoso muy pálido, que se oscurecía a medida que se acercaba al piso, y estaba salpicado con chispitas de oro. El piso era de un vivo color rosa. 

—¡Es el atardecer en el océano! ¿Cómo supiste que amo verlo? —exclamó la Sirenita radiante de felicidad.

—Simple intuición, mi pequeña. Que lo disfrutes mucho —respondió Nefazia con cariño. 

—¿Están contentas con sus nuevas habitaciones, hijas? —preguntó afectuosamente el Rey Tritón.

—¡Sí, papá! —respondieron seis de las siete princesas, ya que Aquata se había quedado callada. Pero con la emoción general, nadie se dio cuenta de ésto. 

—Las dejaremos tranquilas que disfruten de sus cuartos, mis siete estrellitas de mar —sonrió el monarca—. Luego haremos una riquísima cena en honor a nuestra invitada, Nefazia. 

—¿Qué vamos a comer? —preguntó Aquata, hablando por primera vez. 

—¡Le' vah a encntáh, ninias! ¡Espaguetih marinoh co salsa! —respondió Sebastián muy contento. 

—¡Delicioso! ¡Cuánto hace que no comía espagueti! —aprobó Attina.

—Yo no quiero engordar, pero supongo que por una vez no pasa nada —comentó Arista, siempre tan pendiente de su belleza. 

—¿Puede venir Urchin, papá? —preguntó Ariel.

—¿Y mi amigo John, Su Majestad? —preguntó Flounder. 

—Claro que pueden, y Thor también si quiere —concedió Tritón. 

—Nos vemos en un rato, princesas. Cada vez que disfruten de su habitación recuerden cuánto las quiero —dijo Nefazia con gran dulzura. 

Las sirenas se dirigieron cada una a su habitación y a nadar de alegría alrededor de ellas, mientras Flounder se alejaba a buscar a los tritones e invitarlos a la gran cena. Pero el jolgorio de Ariel fue interrumpido por Aquata, la mayor de todas.

—¡Conferencia! ¡En mi habitación! —exclamó con tono imperativo. 

—¿Por qué? ¿Qué pasa? —inquirió Ariel muy sorprendida.

—¡Ya mismo! —ordenó Aquata sin admitir réplica. 

Muy extrañada, Ariel nadó rápidamente hacia la habitación de Aquata, donde ya estaban sentadas sus otras cinco hermanas. Evidentemente Aquata ya las había llamado. Ariel se sentó con ellas, mientras la hermana mayor flotaba erguida frente a ellas. 

—¿Ustedes no notan nada raro en la tal Nefazia? —les espetó la sirena, ceñuda— Tanta amabilidad, tanto cariño, tantos regalos tan caros...llamarnos "mis niñas" con tanta confianza. ¡Si apenas nos conoce!

—Hay gente que es así, afectuosa por naturaleza —opinó Alana.

—¡No seas tonta, por favor, Alana! —resopló Aquata—¿Gastarse tanta fortuna en siete desconocidas? ¿Y encima en Urchin y sus amigos, que son desconocidos totales para ella?

—Somos las hijas de su amigo de la infancia —repuso Attina—, y ellos son amigos de Ariel, su hija menor. 

—Precisamente —sonrió Aquata—. ¡Lo que esa mujer quiere es casarse con papá!

—¿Casarse con papá? —exclamaron sorprendidas las otras seis sirenas. 

—¡Exactamente! ¡"Amigo de la infancia" las tenazas! —terció Aquata. 

—Deben ser ideas tuyas, Aquata —dijo Arista—. No tenemos ninguna prueba de ello.

—¿Sólo porque son amigos? Ariel y Urchin también son muy amigos y no hay nada entre ellos —afirmó Attina.

 —Y si fuera como tú dices, Aquata, ¿qué tiene de malo? ¡Sería una madrastra maravillosa! —añadió Ariel. 

—¡Es tan hermosa, tan elegante, con tanta clase! —se emocionó Adella—Mis joyas nuevas son muy bonitas pero no se comparan con las de ella. ¡Podría pedirle que me las preste!

—¡O que nos enseñe a domar a las cebras marinas! —añadió Alana.

—¡Cállense las tres! Especialmente tú, Ariel, que eres la más ingenua de todas —les espetó Aquata—. No hay que confiar en la gente TAN simpática, esa gente por lo general oculta algo. Si Nefazia llegara a ser nuestra madrastra, en cuanto se case con papá será malvada con nosotras y nos prohibirá salir y divertirnos. Soy la mayor de todas y mi instinto no se equivoca. 

—¿No será que te gusta cuando papá delega tareas del reino en ti por ser la mayor, y temes que ese deber pase a Nefazia? —apuntó Andrina. 

—¡Eres la más grande después de mí, Andrina! ¡Así que deberías ser la que más me apoye! —le espetó Aquata—¿De verdad quieres a una sustituta usurpando el lugar de mamá?

Todas las hermanas se llevaban un año de diferencia. Para cuando la Reina Atenea, su madre, había muerto, Aquata tenía seis años y Ariel apenas tres meses. 

—Yo me acuerdo bastante de mamá —comentó Andrina con tristeza. 

—Y yo un poco —añadió Arista con melancolía—. Tienes razón, yo no quiero que ninguna mujer la reemplace, por más simpática que sea. 

—Pues ninguna de nosotras tres se acuerda nada de mamá, éramos demasiado pequeñas —repuso Attina—. Además murió hace diecisiete años. 

Viendo que Aquata iba a replicarle con enojo, Ariel intentó suavizar la situación:

—Aquata, mira: no seas cabeza de ostra, no nos adelantemos a nada todavía. Intentemos disfrutar de la cena de esta noche, y de todos nuestros obsequios, y luego con el tiempo veremos qué pasa. ¿Sí?

La hermana mayor respiró profundamente para calmarse y respondió:

—Muy bien, por hoy ya no diré más nada. Pero ya verán cómo tengo razón, hermanas —vaticinó—. Para empezar, mi instinto me dice que una muy gorda se armará durante la comida.

Las sirenas abandonaron la habitación, siendo Andrina la última en salir. Pero Aquata la detuvo tomándola del brazo.

—Espera, no te vayas —le susurró entre dientes, ante el asombro de su hermana—. Tienes algo muy especial que hacer, Andrina. Ve a la cocina, y cuando el cocinero esté distraído, le echas salsa picante sobre la común al plato de Nefazia.

—¿Para qué? —se sorprendió su hermana.

—Se pondrá roja, toserá, escupirá y hará un ridículo espantoso delante de todos, y sobretodo de papá —afirmó Aquata con maldad—. Quedará tan avergonzada que se volverá a su casa. 

—¿Pero yo cómo sé cuál será su plato? 

—El cocinero siempre sirve primero al invitado de honor, y siempre pone la salsa en los platos incluso antes de preparar el menú. Distráelo, háblale de cualquier cosa, y le echas la salsa picante al plato que esté más cerca de la olla con comida, y la mezclas con la otra salsa —apremió su hermana mayor. 

—¡Qué fácil mandarme a mí a hacer eso! —espetó Andrina—Soy la mayor después de ti, no tengo por qué obedecerte, Aquata.

—Lo harás porque así nos salvarás a todas —le ordenó ésta—. Será una comida que Nefazia jamás olvidará. 


STORYBROOKE
2014


 Ariel caminaba por las calles con su amiga Bella, sin poder creer su buena suerte: David había pagado los preservativos y pastillas anticonceptivas por ella, y ahora lucía un resplandeciente vestido rosa que le había conjurado el hada Campanita. Podía regresar tranquilamente a su hogar, pero no quería hacerlo sin estar segura de que la bibliotecaria se había reconciliado con su nuevo novio, Will Scarlett, que según ella estaba en "La Abuelita". 

—¿Y tan segura estás de que estará ahí? —preguntaba la Sirenita. 

—Absolutamente. Lo conozco bien —repuso Bella—. ¡David, hola! ¡Justo venimos de tu casa! —exclamó al verlo. 

—¡Chicas, hola! —exclamó, saludándolas a las dos—. Perdón pero estoy un poco apurado, voy a "La Abuelita", que no comí en toda la noche. 

—¡Nosotras también vamos, así que te acompañamos! —exclamó Ariel. 

—Encantado de escoltarlas, señoritas —repuso David galantemente, mientras Bella y Ariel se aferraban cada una de un brazo suyo. 

—Yo voy a reconciliarme con Will, que estamos un poquito peleados —le explicó Bella—. Ariel, ya que David me acompaña, ¿por qué no te vuelves a tu hogar? Eric te está esperando. 

—Ya le avisé por caracola que no se preocupe, que voy a tardar un poquito más —repuso Ariel—, además prometí estar contigo y apoyarte, aunque sea de lejos. 

Con Ruby retirada y su abuela en la posada, el restaurant era atendido ahora por Virgil Duncan, al que Ariel reconoció enseguida. 

—¿Urchin? —preguntó con alegre sorpresa. 

—¡Ariel! ¡Eres tú! —exclamó éste, radiante y abrazándola. 

—¿Se conocen? —preguntó Bella, sorprendida. 

—¡Claro que sí, es un amigo de la infancia! —sonrió Ariel— Robaba comida en el palacio de mi padre, es de Atlántica, de nuestro mundo. 

—Exacto, y ahora me dedico a trabajar honradamente, y estoy todo el día entre comida. Más no puedo pedir —repuso Urchin muy orgulloso—. Bueno, una vez trabajé de otra cosa, pero igual fue trabajo honrado. 

—¿Qué haces aquí? ¿Y con piernas? —preguntó sorprendida su amiga. 

—Bueno, sabes que nuestra diosa Úrsula nos da piernas a los tritones un día diferente que a las sirenas —respondió Urchin—, y el día que la Maldición me alcanzó yo estaba como humano en la superficie.

—¡Entonces sabes todo sobre este mundo! —exclamó Ariel, emocionada—Mira lo que tengo en mi bolsa —añadió mostrándole los preservativos. 

—Eeem, sí, digamos que estoy familiarizado —repuso el muchacho, casi tan colorado como ella.  

—Espero que no comas pescado —dijo Ariel con desagrado. 

—Claro que no, pero de vez en cuando como langostinos y camarones, después de lo que me hicieron esos dos —Urchin hacía referencia a Langostín el Sucio y Tonto Camarón. 

—Perdón, perdón que los interrumpa pero me muero de hambre —dijo David—. Un sándwich de jamón y queso para llevar, por favor.  

—Sí, señor. A la orden —repuso Urchin caballerosamente, yendo con Ariel hacia la cocina. 

—Recuerdo cómo te escabullías en la cocina de mi palacio, sobretodo de lo que le hiciste a Aquata aquella vez —comentó la pelirroja luego de que Virgil encargara el sándwich para David—¡Y tienes el pelo más corto! —Durante su amistad en Atlántica, Virgil llevaba su melena larga, al contrario que ahora, que tenía el cabello más corto y prolijo. 

—Ariel, no sabes el gusto inmenso que me da verte —Virgil tomó a su antigua amiga de la mano para sacarla de la cocina, y, junto al mostrador, le dio un fuerte abrazo—. Perdón pero es que te extrañé mucho.

—No hay problema, yo también te extrañé mucho, y hasta pensé que podías estar muerto. Nunca sospeché que estuvieras en Storybrooke —repuso Ariel, abrazándolo también—. Discúlpame por mis malas actitudes, por favor, Urchin.

—Éramos adolescentes, y con lo que te pasó, es comprensible que estuvieras así —respondió Virgil, desprendiéndose lentamente de ella—. Mira, mi turno termina a las doce y media, podremos hablar de todo entonces. Mientras tanto, ¿por qué no te vas a ver a Thor y John? ¡Ellos también están aquí!

****************************************************

Freddie Kay y Pierre Blake vivían en la posada de la Abuelita junto a Virgil, y en aquel momento miraban televisión, mientras esperaban a que su amigo regresara del trabajo. Aunque les era difícil concentrarse debido a los gemidos eróticos de la habitación contigua. Cada uno comía un plátano, como efecto secundario de haber sido monos alados durante nueve meses, aunque eventualmente el efecto se les pasaría. 

—¡Por Poseidón, esta Bella Durmiente no para de gemir! —exclamó Freddie con fastidio—Me alegro por ella de que Felipe la ponga tan bien, pero que dejen dormir al prójimo, ¡maldita sea! 

—¡DALE, LIP! ¡ASÍ, ASÍ, DALE! —la escucharon gritar. 

—¿Así? ¿Te gusta así? —oyeron gritar a Felipe.

—¡SÍ, SÍ, HASTA EL FONDO, SÍÍÍ!

—¿Ves lo que te digo? —resopló Freddie—Ya no es más una mona pero la banana le sigue encantado. —entonces se oyeron fuertes gemidos de éxtasis que se fueron haciendo cada vez menos audibles—¡Ojú, por fin terminaron! A ver si tenemos por lo menos un rato de paz.  

—Y eso que ya son los únicos, hace rato con Cenicienta o Pepito Grillo era peor —corroboró Pierre—. Debí haber filmado una película con ellos.

—Bastante dinero ganaste con el video de Ruby y Virgil, mucho más que yo en tantos años de docencia —repuso Freddie—. Ahora cállate, que está por empezar "Don Kitsote y Sancho Adam" —aquella era una serie que llevaban mirando desde octubre de 2011, justo cuando Emma había llegado a Storybrooke y el tiempo había vuelto a andar.

—Yo no sé por qué sigues viendo esa serie, con todo lo que la criticas, Freddie —comentó Pierre, sentado junto a él en el sillón—. Además es una serie perfectamente bien hecha y tú no paras de buscarle errores. 

—¡La miro para reírme porque se convirtió en una parodia ridícula! —le espetó su amigo— Todo se centra en el romance de Sancho Adam con Paco el Manco, y además yo no le busco errores, ¡está LLENA de errores, mi arma!

—¡Eres un maldito hater! Lo que sucede es que la serie te parece una mierda porque no pasa lo que tú quieres que pase —respondió Pierre—. Desde que los guionistas son Jane Chambliss y Andrew Brigorowitz el show se volvió maravilloso. 

—Tú no entiendes cuando uno te habla, ¿verdad? —dijo Freddie, mordaz— Me recuerdas a la Aceituna Valverde, que por momentos no entendía nada de lo que yo le decía. Le dije que era una ridícula por usar el vestido de la Reina Malvada, y me respondió "ya sé que me veo hermosa", y cuando le chillé que ojalá el Oscuro la hiciera zanahoria a la parrilla me respondió "no estés celoso". 

Golpearon suavemente la puerta, y Freddie fue a abrir, sorprendido porque no esperaba a nadie. 

—¡Ariel! —exclamó con una hermosa sonrisa. 

—¡John! —respondió ella, abrazándolo—¡Thor, tú también!

—¡Te extrañamos mucho! —sonrió Pierre abrazándola—¿Qué haces aquí?

—Sólo estoy de paso, enseguida vendrá a buscarme Urchin para ir a la playa. ¡Lo que no puedo creer es que ustedes estén aquí!

—¿Virgil no te lo contó? —ambos muchachos ensombrecieron su semblante—Huímos, Ariel, huímos como tres cobardes. 

—No te preocupes, Thor. Toda Atlántica se convirtió en un sitio terrorífico desde que esa mujer llegó —repuso la Sirenita con tristeza—. Pero me sorprende que ni tú ni Urchin se asombren de verme sana y salva. 

—Es que te vimos, Ariel, hace masomenos un año. Larga historia —respondió Freddie—. Lo que no sabíamos es si Atlántica estaba a salvo. ¿Lo está ya?

—Por suerte sí, pero no quiero hablar de eso. Mejor cuéntenme a qué se dedican aquí —propuso Ariel con una sonrisa. 

—Yo soy camarógrafo y John es maestro. Además sé mucho sobre dirección de cine —explicó Pierre con orgullo—. ¿Y tú cómo supiste que Storybrooke ha vuelto a existir?

—Eric me contó que lanzaron una maldición, yo no me enteré de nada porque estaba en Atlántica visitando a papá. No nos atrevimos a salir de nuestra isla porque oímos de la Bruja Malvada del Oeste...pero una chica me contó hace pocos días que ya todo estaba en paz. ¡Estoy tan feliz de verlos bien!

—Estás muy hermosa —comentó Freddie, tomando su mano y haciéndola girar—. No sabes el miedo que teníamos por ti, Ariel. De verdad. Hasta llegamos a creerte muerta. 

Un profundo miedo y horror se dibujó en el rostro de la hija menor de Tritón.

—¿Qué te pasa? —preguntó Pierre con preocupación. 

—Acordarme de esa mujer...de todas las cosas horribles que me hizo, a mí y a mis hermanas. ¡Nos sometió a torturas! —Ariel comenzó a sollozar, y Freddie la abrazó muy fuerte.

—Lo sé, lo sé, pero eso ya pasó —la tranquilizó con ternura—. Ya vives tu final feliz con tu príncipe todos los días. 

—Eso es cierto, el último año fue el más feliz de mi vida, día y noche junto a Eric, y los fines de semana con mi familia. Eres un amor, John. Pareces un viejo cascarrabias pero en el fondo eres el más cariñoso de todos —dijo Ariel, abrazándolo—. Desde que ella puso un pie en el reino, la vida de todos se convirtió en una pesadilla. 


ATLÁNTICA
Años atrás


La familia real, Flounder, Sebastián, Urchin, John, Thor y Nefazia ocuparon sus lugares en la gran mesa de banquetes del comedor real, una lujosa estancia rosada con una larga mesa blanca, y sillas en forma de concha marina. Todas blancas, excepto la del Rey Tritón, que era de oro. Para comer utilizaban mini tridentes de caracol dorado, que eran el equivalente a los tenedores en el mundo humano. Tritón se sentó en la cabecera, con Nefazia a su derecha y Sebastián a su izquierda. Del lado de la hermosa dama estaban sentados Attina, Adela, Alana, John y Flounder en ese orden, y del lado de Sebastián ocupaban asiento Aquata, Andrina, Arista y Urchin. Ariel estaba sentada en el medio, frente a frente con su padre, con Urchin de un lado y Flounder del otro. Como plato de entrada había mariscos, luego servirían el espagueti de comida principal, y de postre, helado de algas marinas. Todas las princesas continuaban llevando las joyas y adornos que les obsequiara Nefazia. 

—¡Estos mariscos están deliciosos! —comentó ésta, encantada—¿Están todos disfrutando la comida?

—¡Sí! —respondieron todos excepto Aquata.

—¿Lo ves? Ahí está de nuevo hablando como si fuese la dueña de todo —le susurró fastidiada a Andrina—¿Pusiste la salsa picante?

—Sí, sí, lo hice —respondió su hermana en voz baja—. Pero no estoy segura de haber hecho bien.

—Hiciste muy bien —repuso Aquata, regocijante—. Ya quiero que sirvan el plato principal. 

—Esta cena tan especial y deliciosa es para homenajear a nuestra querida Nefazia —proclamó Tritón—, así que me pone muy feliz que ella la disfrute —la duquesa le dedicó una dulce sonrisa.

—Hay algo que no entiendo —intervino Alana—. Dices que es tu amiga de la infancia, papá, pero se ve mucho más joven que tú. ¿Cómo es eso?

Tritón se ruborizó ligeramente. 

—Te lo explicaré, preciosa —dijo Nefazia—: cuando tu padre y yo nos conocimos, yo tenía cinco años y él quince. Fue a estudiar a Olympia durante dos años y se hizo amigo de mi familia, jugaba mucho conmigo y me cuidaba cuando mis padres estaban ocupados. Nos teníamos mucho cariño. Cuando empecé a crecer y a madurar terminó de consolidarse nuestra amistad. 

—Sólo le llevo diez años, no son tantos —terció Tritón. 

—¿Y cómo es que nunca la conocimos antes? —preguntó Arista, un poco sorprendida.

—Pues...la vida pasa y no todas las amistades duran, más cuando eres joven como nosotros lo éramos —explicó Nefazia—. Durante muchos años no volvimos a vernos, hasta hace unos cuatro meses, en que unas ballenas asesinas me atacaron.

—¡Qué horror! —comentó Flounder.

—Lo fue, pececillo, me asusté mucho y creí que iba a morir —corroboró la dama—. Pero por obra del destino, Tritón estaba ahí y salvó mi vida, pulverizando a las ballenas con su tridente. 

—¡Papá, eres un héroe! ¡La salvaste! —exclamó Ariel con admiración. 

—No fue nada, hija, lo hubiera hecho por cualquiera —repuso su padre con timidez. 

—Pues bueno, desde entonces se ha reanudado nuestra amistad. No hay mal que por bien no venga —terció Nefazia con una sonrisa. 

—Sabía que sus recientes "misiones diplomáticas" eran encuentros con esta mujer —le susurró Aquata a Andrina, gruñona—. No veo la hora de que sirvan el plato fuerte. 

—¡Los espaguetis marinos están listos! —anunció Dudley, el hipocampo real, mientras unos pulpos de diferentes colores traían hermosos platos de oro y los servían. 

—¡Que tengan todos un muy buen apetito! —deseó el Rey Tritón, mientras todos se relamían los labios ante su plato—Por ser la invitada de honor, Nefazia será la primera en comer. 

"¡Excelente! ¡Aún mejor!", pensó Aquata con una ávida sonrisa, mirando fijamente cómo Nefazia enrollaba los fideos en el mini-tridente y los llevaba a su boca. La duquesa los saboreó lentamente, y para sorpresa de la princesa primogénita, sonrió ampliamente.

—¡Riquísimos! ¡En verdad riquísimos! Comiencen todos a comer, que no tienen desperdicio. 

Todos hicieron caso, mientras Aquata se esforzaba por disimular su desconcierto y su rabia. 

—¿No era que le habías echado la salsa, estúpida? —le susurró a Andrina, entre dientes, enrollando el espagueti.

—Lo hice. No me explico qué pasó —repuso ésta mientras Aquata comía. 

En ese momento, la hija mayor del rey comenzó a ponerse roja, toser fuertemente, jadear y escupir. 

—Aquata, hija, ¿qué te pasa? —inquirió preocupado su padre. 

—¡Me...me siento mal! ¡Creo que voy a vomitar! —repuso ésta entre jadeos. 

—Andrina, acompáñala a que vomite antes de que lo haga en la mesa —ordenó Tritón. Profundamente asombrada, su segunda hija tomó a la mayor del brazo y se la llevó del comedor, mientras ésta no dejaba de toser cada vez más fuerte. 

Compartiendo la sorpresa de todos, Ariel se dio cuenta de que Urchin, John y Thor estaban riendo por lo bajo. 

—Deja de reírte de mi hermana, Urchin —le susurró a su amigo—. Cualquiera se puede sentir mal en la mesa.

—Me río porque es una desgraciada —repuso el rubio junto al oído de su amiga—. Íbamos a tu habitación a hablar contigo, cuando la oímos ordenarle a Andrina que pusiera salsa picante en el plato de Nefazia para que quedara en vergüenza. 

—¿Aquata quiso hacer eso?

—Sí, pero nos metimos en la cocina y cambiamos los platos —explicó Urchin—. Es un juego que a John le sale muy bien: "Sigue a la Reina". 

—Bueno, que este pequeño incidente no nos impida disfrutar —terció Nefazia en voz alta—. Hablemos de otra cosa mientras Aquata y Andrina regresan. 

—Explícame por qué nunca te has casado, Nefazia —pidió Alana—. Eres una mujer hermosa, poderosa, llena de clase...debes estar llena de pretendientes. 

—Gracias por los cumplidos querida —repuso la dama, revelando en una sonrisa sus perfectos dientes blancos—. Sucede que a mí me gusta mucho viajar, viajar, viajar y conocer lugares nuevos, y por eso no he tenido tiempo de pensar en un marido. Aunque es cierto que no me han faltado candidatos, pero ninguno terminó de llamar mi atención.

Ariel de repente se sintió muy identificada. Ella también conocía a un montón de chicos de su edad, pero sólo el hermoso muchacho humano que había rescatado tenía lugar en sus pensamientos, y en su corazón. 

—Cuéntanos de tus viajes —le pidió entonces, para distraerse—. ¿Ya te conoces el océano por completo?

—Digamos que sí. Si no conozco todo el mundo me queda poco, no es por presumir, Ariel —repuso Nefazia—. Conozco Poseinópolis, conozco Índica, conozco el Bosque Encantado. 

—¿El Bosque Encantado? —saltó Ariel, sin poder creerlo—¿Cómo puedes conocer el Bosque Encantado si es un lugar de humanos?

—Ariel, ¿y tú cómo sabes que es un lugar de humanos? —bramó Tritón. 

—Eso no importa. Nefazia, dime cómo lo conoces —rogó Ariel, aunque no era la única sorprendida con el hecho de que Nefazia conociera un reino humano. 

—¿Tanto te sorprende? He viajado ahí en las doce horas anuales en que puedo ser humana —repuso la dama, como si explicara la cosa más natural del mundo. 

—¿Eres humana doce horas al año? —saltó Alana.

—Claro que sí. ¿Que ustedes nunca han sido humanas? ¿Nunca han hecho uso de la leyenda?—una gran incomodidad se reflejaba en el rostro de Tritón, mientras todos, excepto Sebastián, continuaban sorprendidos. 

—Jamás fuimos humanas. ¿De qué leyenda hablas? —Ariel estaba cada vez más exaltada. En ese momento regresaban Aquata y Andrina para encontrarse con ese tenso ambiente. 

—Aquata, veo que ya estás bien —farfulló el Rey—. Toma asiento y sigue comiendo. 

—No puedo creer que no conozcan la leyenda de Úrsula —comentó Nefazia.

—Conocemos el nombre de la Gran Diosa, por supuesto, pero ninguna leyenda —repuso Adella, mientras el rostro de Tritón se debatía entre la furia y la incomodidad. 

—¿Nunca les has contado nada? —inquirió la dama a su amigo. 

—Jamás —terció Tritón con rabia—. Ni a ellas ni a nadie en el reino. Pero sólo era cuestión de tiempo que se enteraran, así que, ¿ya qué? Cuéntales —siseó. 

—Pues si estás seguro —titubeó Nefazia, girándose hacia las Princesas—. Es muy simple, cada año, Úrsula otorga a nuestra especie la capacidad de tener piernas y caminar en tierra firme por sólo doce horas al año. En el caso femenino, durante el día de la marea más alta del año. En el masculino, el día de la más baja. Y yo siempre he aprovechado esas doce horas para ser humana, pasear, y volver al agua justo a tiempo para convertirme en sirena. 

—¿Cómo pudiste ocultarnos algo así, papá? —Ariel miró a su padre muy enojada—¡Tengo diecisiete años! ¡Pude haber sido humana como quince veces en mi vida! ¡Nos lo ocultaste a todas! ¡Y a todo el reino!

—¡Lo hice por su bien! —bramó Tritón—El mundo humano es un lugar cruel y peligroso, y yo no quería que le pasara nada a nadie.

—¡Nefazia fue un montón de veces y nunca le pasó nada!

—¡Porque tuvo muy buena suerte! Pero no cualquiera de nuestra especie puede darse ese lujo. Lo oculté por el bien de todos, y especialmente el tuyo, Ariel, que estás tan obsesionada con los humanos. 

—¡Perdón, papá! —espetó la Sirenita con sarcasmo—¡Perdón por ser lo único en tu vida que no es perfecto!

—¿Perfecto? ¿Tú crees que mi vida es perfecta? —Tritón no daba crédito a sus oídos, mientras todos los demás miraban la discusión entre padre e hija a ambos extremos de la mesa como un ping pong, sin saber qué hacer.

—¡Yo sé que tu vida es perfecta! —saltó Ariel—¡Perfecto reino, hijas perfectas, súbditos perfectos que te veneran como a un dios! ¡Menos yo, que soy la problemática de la familia!

—¡Tú no sabes nada de mi vida, mocosa atrevida! —le gritó el Rey, más triste que enojado—¡No sabes todo lo que yo he sufrido, lo difícil que ha sido mi vida, mientras la tuya y la de tus hermanas es tan cómoda gracias a mí!

—¡Eres un mentiroso, papá, y yo no hablo con mentirosos! —y se alejó nadando de allí, con el rostro bañado en lágrimas, seguida por los incondicionales Flounder y Urchin. 

—¡Vuelve acá, niña insolente y maleducada! ¡No dejes a tu padre con la palabra en la boca! —bramó Tritón. Nefazia apoyó su mano sobre su brazo, intentando apaciguarlo. 

—Déjala, ya no la regañes, si toda la culpa fue mía —dijo con tristeza—. ¡Yo arruiné la cena con mis comentarios! Perdón, perdón a todos. ¡Estoy tan apenada! Es que no me imaginé que no conocieran la Leyenda. 

—No es tu culpa, Nefazia —repuso el monarca, intentando serenarse—. Era cuestión de tiempo que se enteraran, y demasiado ha tardado. 

"Pero del verdadero motivo de mi silencio no se enterarán nunca", pensó muy decidido. 

***************************************************************************

Ariel se pasó un buen rato llorando en su habitación desconsoladamente, sin querer que nadie la consuele, ni siquiera Urchin o Flounder. 

—Lo sabía. Sabía que una buena se armaría esta noche —boca abajo en la cama, escuchó hablar a la mayor de sus hermanas. 

—Aquata, no quiero hablar con nadie. ¿No te lo dijeron? —le espetó, secándose las lágrimas. 

—Estas así por culpa de esa cangrejita muerta de Nefazia. "¡Toda la culpa fue mía! ¡Yo arruiné la cena con mis comentarios! Perdón, perdón a todos." —dijo Aquata en una muy buena imitación de la duquesa. 

—¡Déjame sola! ¡Déjenme todos en paz! —gritó Ariel entre llantos, volviendo a llorar boca abajo. Un par de minutos después, sintió que una mano femenina le acariciaba la cabeza—¡Aquata, te dije que no quiero a nadie!

—Soy yo, cariño —era la dulce voz de Nefazia. Ariel se incorporó en su cama y vio que su hermana mayor ya se había ido, y que en cambio estaba con ella la hermosa y elegante sirena. Con ella no  tenía tanta confianza como para gritarle que se fuera. 

—Nefazia —musitó la pelirroja enjugándose las lágrimas—, por favor no te sientas responsable. Aquí el único culpable es mi papá, que nunca me escucha ni me quiere entender. 

—Tu padre lo hizo con las mejoras intenciones, pequeña, aunque sientas que no te entiende —repuso la mujer, pasándole el brazo por sus hombros—. Yo lo conozco bien y sé que las adora a todas, y que tú, al ser la más pequeña, eres su mayor debilidad. Tritón es un hombre muy valiente y muy bondadoso, y te ama. 

—Él sabía cuánto admiro a los humanos, y precisamente por eso nos ocultó la leyenda —replicó Ariel—. Lo hizo por todos en Atlántica, pero principalmente por mí. Y apuesto a que algunas figuras importantes del reino, como Sebastián, también lo sabían, y fueron sus cómplices. ¡Para mí los humanos no tienen nada de malvados como él dice! ¡Son fascinantes!

—Algunos son fascinantes, pero otros sí que son malos —afirmó Nefazia—. Existe un tal Ser Oscuro que es muy peligroso, una Reina Malvada que masacra poblados enteros, y una bruja que dicen que es la viva Encarnación del Mal. Pero también hay hadas, enanos, princesas hermosas, príncipes valientes, y muy bellos paisajes. 

Por primera vez, Ariel sintió temor del mundo humano, ya que eran palabras de una mujer que había estado allí. Pero a la vez sentía fascinación por las últimas criaturas que Nefazia nombraba. 

—Tu padre se siente muy mal porque detesta que sufras, me lo ha dicho. Pero ha preferido no venir y que se te pase —explicó Nefazia, al ver que la Sirenita guardaba silencio—. Cuando estés calmada, sólo ve y dile que lo perdonas y que lo sientes. 

—¿Y eso arreglará algo? —espetó Ariel, volviendo a enojarse. Nefazia tomó su mano entre las suyas. 

—Faltan aproximadamente tres meses para el día en que las sirenas podemos ser humanas. Para entonces, habremos pensado en alguna manera de que puedas salir, y serlo —aseguró la dama, ensanchando su inmaculada sonrisa. 


—¿Me ayudarías? ¿Harías eso por mí?

—Es lo que más me gusta hacer, pequeña. Ayudar a los demás es para lo que vivo —respondió Nefazia—. Siempre encontrarás en mí una amiga, Ariel. Siempre. De hecho me recuerdas mucho a mí cuando era adolescente, también tenía un espíritu rebelde y soñador, y un padre maravilloso que no sabía valorar. 

—Y mírate ahora: eres preciosa, exitosa, con un gran corazón y has sido humana muchas veces —sonrió la muchacha con admiración—. Me encantaría ser como tú cuando sea grande, Nefazia.

—No tienes que ser como yo, Ariel. Debes ser la mejor versión de ti misma —aseguró la mujer, manteniendo su sonrisa. 

Ariel la abrazó, y Nefazia le correspondió el cariñoso abrazo. 

—Aunque recién te conozco, qué bueno que hayas llegado. 

—Y no me iré de aquí, mi niña. Eso te lo aseguro. 


ARENDELLE
2014


—¡Eres espectacular, mi amor! —le susurró Ariel a Eric, mordiéndose el labio inferior con lujuria—¡Cuatro horas! ¡Cuatro perfectas horas!

—Valió cada centavo el dinero invertido en ese sauna, y el gordito era muy simpático —repuso Eric, también mirándola sensualmente—. Y esos preservativos que compraste son fabulosos.

—¡Más fabuloso aún es este reino! —ambos caminaban de la mano muy acaramelados, por los alrededores del palacio de Arendelle—. ¿Ésas no son la reina y la princesa? —preguntó señalando al frente. 

Un poco más adelante de ellos estaba la reina Elsa congelando unas fuentes de agua hasta transformarlas en bellas esculturas de hielo, con las formas de su hermana Anna y su cuñado Kristoff, tomados del brazo y vestidos elegantemente. 

—¡Wooow, Elsa! ¡Estamos iguales a cuando nos casamos! —chilló la verdadera Anna con emoción—Bueno, iguales iguales no, porque no estábamos congelados, pero iguales de bonitos. Ya verás lo bonito que está Kristoff con su traje nuevo de príncipe. 

Anna llevaba el cabello recogido en un rodete y su vestido verde de gala. Ariel, que llevaba el rosa de Campanita, se acercó a saludarla. 

—Hola, ¿princesa Anna de Arendelle? 

—Síííí, ¿y tú quien eres, pelirroja? —preguntó la princesa, sorprendida. 

—Anna, por favor, más educación —la corrigió Elsa, aproximándose. 

—Puede ser Hans disfrazado. Éste a mí no me engaña más —espetó su hermana con el ceño fruncido. 

—Hans está en prisión, ¿recuerdas? —dijo Elsa, mientras Ariel y Eric las miraban asombrados. 

—¡Oh, sí! ¡Lo siento, es que se metió tantas veces con nosotras que estoy paranoica! —repuso Anna, hilarante—. Sé lo que ustedes dos deben estar pensando: "Esta chica está loquita, le falta un tornillo". Pero no, nada de eso, estoy perfectamente cuerda. Deletreo sin equivocarme, miren: "tres tristes triges comen trigo en un tigral", eeh, no, digo "tres trastos tristes", ¡aaay, no me sale! "Tres tristes tigres..."

—Anna, suficiente —Elsa dio un paso adelante, con diplomacia y extendiendo su mano derecha—. Me presento, soy la Reina Elsa de Arendelle. 

—Mucho gusto. Príncipe Eric de Grimsby —Eric estrechó su mano con mucha educación, pero Ariel avanzó y simplemente le dio un beso en la mejilla.

—Yo soy su prometida, la Princesa Ariel de Atlántica —se presentó.

—¿Atlántica? ¿No es ese un mundo submarino? —se sorprendió Elsa. 

—Así es, de ahí vengo. 

—¿Me lo juras? —preguntó Anna muy asombrada. 

—Te lo juro, vengo del mar —aseguró Ariel.

—¿Del mar? ¿De debajo del agua, agua? —parloteaba Anna—Debe ser hermoso, con cangrejos, pescados, langostinos, camarones, nadando todo el día, riendo, cantando.

—Tranquila, Anna, tranquila —apaciguó Elsa. 

—Estamos de viaje de compromiso. Nos vamos a casar —anunció Eric muy orgulloso y sonriente, tomando a su prometida de la mano. 

—¡Qué bien! ¿Ya pusieron fecha? —preguntó Elsa. 

—Será en unos meses o como mucho un año —repuso Eric. 

—¡Yo me casé más de treinta años después de comprometida! ¡Larga historia! —comentó Anna, haciéndolos entrar al palacio sin hacer caso de sus caras de desconcierto—¡Vamos a convidarlos con algo delicioso! ¡Chocolate! ¡Mucho chocolate!

Kristoff estaba en el umbral de la puerta, llevando un impecable traje azul. 

—Anna, ¿no me veo muy ridículo con ésto? —preguntó con desconfianza. 

—¡Estás precioso! —exclamó su esposa, abrazándolo—Kristoff, te presento a la Princesa Ariel y el Príncipe Eric. Él es mi marido. 

—Entonces permítanme un obsequio, por favor —Ariel sacó un preservativo de su bolsa naranja y se lo entregó a Kristoff—. Es un invento fabuloso de un lugar llamado Storybrooke. 

—Muchas gracias, ¿cómo funciona? —inquirió Kristoff con curiosidad. 

—¿Conocen Storybrooke? —saltó Elsa mientras los hacían pasar al salón. 

—Y por lo que veo ustedes también. ¡Qué mundo más fascinante! ¿Verdad? —comentó Ariel. 

—Diría lo mismo si no fuera por las malas circunstancias en las que fuimos —explicó Anna, consternada—. Nuestra tía, que esa sí que estaba loquita loquita loquita, había lanzado un hechizo para que todos se volvieran malvados y se odiaran hasta el punto de querer matarse entre ellos. 

—El Hechizo de la Vista Hecha Añicos —terció Elsa, mientras Ariel comenzaba a comer chocolate de la mesa. Eric, que se sentía cada vez más enamorado con cada una de sus ingenuidades, comenzó a reírse al verle la cara toda sucia de chocolate. 

—Mi amor, déjame, te limpio —sacó un pañuelo de su bolsillo y comenzó a pasárselo por la cara. 

—Disculpen, ¡es que ésto es riquísimo! —exclamó Ariel—Este reino es bellísimo, a mi amigo John le encantaría venir aquí.

—¿John? ¡Qué bonito nombre! —parloteó Anna—Debe ser un chico muy dulce, estoy segura de que seríamos excelentes amigos. 

—Perdón, pero, ¿podrían contarnos bien de ese hechizo, por favor? —pidió Eric amablemente—¿Así que todos se volvían locos y querían matarse los unos a los otros?


STORYBROOKE
Hechizo de la Vista Hecha Añicos


Ashley estaba en una habitación de la posada de la Abuelita, enfurecida y refunfuñando. Acababa de discutir muy fuertemente con Sean y, entre agresiones y gritos, se había ido sola a una de las habitaciones del alojamiento, desentendiéndose inclusive de su propia hija, Alexandra. La embargaban enormes deseos de viajar a la Tierra de las Historias No Contadas para liquidar de un tiro en la frente no sólo a su madrastra, Lady Tremaine, sino también a su hermanastra Clorinda, por todas las maldades que le hicieron. 

En ese preciso momento golpearon la puerta, y Ashley fue a atender de pésima gana. Aurora estaba en el umbral, esbozando una sonrisa soberbia e incluso malvada. 

—Hola —saludó con falsa simpatía, abriéndose paso como si esa fuera su casa, y pasando por delante de la impaciente Ashley.

—¿Qué haces tú aquí? —le espetó la rubia, escandalizada por el gesto maleducado de Aurora—¿Cómo te atreves a venir aquí? 

La Bella Durmiente se cruzó de brazos y la miró con aquella cruel ironía y falsa amabilidad. En su mirada se reflejaba una maldad mucho más propia de Maléfica que de la bondadosa princesa, y Ashley la contemplaba con el mismo odio profundo con el que Lady Tremaine la miraba a ella.

—Desde que supe que Sean te echó de su casa...bueno supuse que vivías aquí, así que vine a hacerte una visita de cortesía —le explicó, ensanchando aún más su vanidosa sonrisa. 

—Si no te vas, voy a llamar al comisario Nolan —siseó despectivamente Ashley, mientras Aurora se le acercaba con el mismo regocijo maléfico. 

—¡Ja! Tranquila, Nerviocienta. Sólo vine a darte algo que te debía hace mucho tiempo —susurró, mientras era ahora Ashley la que reía con desprecio y socarronería.

—¡Ja! ¿Ah, sí? ¿Qué? —preguntó, contemplándola como a un gusano. 

—¡Ésto! —exclamó, dándole a Ashley una fuerte bofetada que la dejó tumbada en el sillón. Ésta se llevó la mano a la mejilla y la contempló estupefacta, mientras Aurora se regocijaba y la miraba como a un insecto a aplastar. 

—¿Cómo te atreviste a cachetearme? —gritó histérica Ashley, poniéndose de pie frente a ella, no sin soltar su mano de la mejilla golpeada. 

—¿Y tú cómo te atreviste a subir la cuota? —gritó Aurora. En su último encuentro en el grupo de apoyo, la rubia había anunciado que aumentaría levemente el arancel del mismo, cuando Aurora y Felipe recién comenzaban a acostumbrarse a Storybrooke y sus costumbres, y con Felipe aún sin un nuevo trabajo.

—¡Eres una malnacida! ¡Debiste haberte podrido siendo una mona! —Ashley gritaba cada vez más histérica, ya soltando su mejilla lastimada—¡Desgraciada! ¡TE ODIO, ERES UNA DORMILONA MALDITA!

—¡Sí, he sido una mona con alas por meses pero ahora estoy libre! —le espetó Aurora con soberbia y suficiencia—¡Pero tú subiste la cuota de tu estúpido y maloliente grupo! ¡Te odio con todas mis fuerzas!

—¡NO MÁS QUE YO! ¡YO TE ODIO MUCHO MÁS DE LO QUE TÚ ME ODIAS A MÍ, MALDITA DORMILONA! —gritó Ashley, devolviéndole la cachetada con la misma fuerza. 

Aurora se llevó la mano a la mejilla, y entre gritos de furia, le dio dos bofetadas a Ashley, una en cada mejilla, haciéndola gritar también. La rubia respondió propinándole un fuerte puñetazo en el estómago que la hizo derrumbarse en el sillón, y luego, entre gritos encolerizados, se le tiró encima para seguirla abofeteando. Aurora entonces la pateó en el estómago con sus dos piernas, y mandó a Ashley a volar a la otra punta de la habitación. 

Por respuesta, Ashley le hizo "la llave", apoyándose en el suelo con las manos y la cabeza hacia abajo, y estrangulando a Aurora con sus dos piernas. Ésta comenzó a gemir de dolor, ahogándose y sin poder quitarse esas piernas de encima, y aterrizó nuevamente en el sillón. Pero allí pudo derribar a Ashley de una patada, y comenzó a ahorcarla fuertemente con su brazo, todo entre gritos histéricos y furiosos.

Ashley logró liberarse, volvió a darle un puñetazo en el estómago y se le echó encima sobre el sillón, comenzando a tirarla de los pelos. Ambas siguieron cacheteándose, insultándose y tirándose de los pelos, hasta que Freddie entró en la habitación. Acababa de pelearse con todos sus colegas del instituto y había maltratado a cuanto niño se cruzaba en su camino, diciendo que estaba "harto de los mocosos". Lo que más deseaba en ese momento era ver gente peleándose y agrediéndose, y su sexto sentido le dijo que allí habría una feroz lucha.  

—¡Eso! ¡Pelea de Princesas! —exclamó animado—¡Y mis dos princesas favoritas! ¡Pégale arriba, pégale abajo, pégale duro!

—¡Estúpida! ¡Mona Durmiente!

—¡Cenizorra! —gritaba Aurora—¡Perricienta!

De repente se escuchó una fuerte ventisca, y vieron hermosos y diminutos copos de nieve caer por la ventana. Se habían esfumado su ira, su odio y todos sus malos sentimientos.

—¿Qué...qué estoy haciendo? —preguntó Aurora confundida, acostada en el sillón con Ashley sobre ella ahorcándola. Ésta tenía la misma cara de aturdimiento y sorpresa, pero al instante las dos se miraron y comenzaron a reírse a carcajadas, mientras Freddie se echaba a reír también. 

Ashley se puso de pie y ayudó a Aurora a levantarse.

—Perdón por cachetearte y perdón por lo de Cenizorra —rió Aurora.

—Perdón por ahorcarte y por lo de Mona Durmiente —rió Ashley, mientras se fundían en un abrazo de reconciliación. Estaban tan contentas con el rompimiento del hechizo, que atrajeron a Freddie hacia ellas y lo abrazaron entre las dos, mientras éste reía contento —Dios mío, ésto parecía una pelea de telenovela —comentó Ashley. 

—¿Qué es una telenovela? —preguntó Aurora con curiosidad.

—No querrás saberlo, son todas una porquería —terció Freddie con rotundidad.

—Todas no, "La Usurpadora" me encanta —comentó Cenicienta. 

—¿Esa latinoamericana? —preguntó Freddie.

—No, una adaptación donde actúa Dania Ramírez —corrigió ella. 

—Ah, sí, la actriz de "La Reina del Mínimo" —repuso Freddie con desagrado—. Cancelaron esa novela a sólo un mes de estrenada. 

—¡Ashley!

—¡Aurora!

Felipe y Sean habían entrado corriendo, con sus respectivos bebés en brazos. Ashley y Aurora soltaron a Freddie y fueron a abrazar a sus respectivos maridos y besar a sus bebés. 

"¡Qué bueno que ya todo se arregló!" se dijo Freddie a sí mismo. "Ojalá en Atlántica se hubieran solucionado tan fácil los terribles horrores que vivimos".


ATLÁNTICA
Años atrás


Las siguientes dos semanas transcurrieron con total tranquilidad para la familia real. Ariel había seguido el consejo de Nefazia de disculparse con su padre y a la vez perdonarlo, y la paz volvió a reinar. La Leyenda de Úrsula no volvió a ser mencionada, pero las princesas sirenas continuaron interrogando muy interesadas a la elegante mujer por sus viajes. Ella contaba historias asombrosas sobre todos los sitios que había visto bajo el mar, pero Ariel, tan pronto podía quedarse sola con ella, le preguntaba por los territorios humanos. El reino entero estaba fascinado con Nefazia, tan culta, sofisticada, elegante y bondadosa. Sólo Aquata seguía en sus trece y sin confiar en ella, aunque no por eso dejaba de utilizar sus joyas al igual que sus hermanas. Hasta Sebastián, al que el Rey le había encomendado vigilar a Ariel tantos meses atrás, estaba mucho más relajado y distendido, ya que la Sirenita prefería quedarse tomando clases de música con él, o quedarse cantando y jugando con sus amigos marinos, que salir a explorar. Es que Nefazia participaba también en las clases del crustacio y hasta en las actividades recreativas de los animales, ya que adoraba a cada especie y poseía una voz asombrosa y muy potente que embelesaba a todos, especialmente a Sebastián y a los amigos de Urchin. 

Así y todo, Ariel continuaba sin poder dejar de pensar en el hermoso humano, que parecía ser imposible de olvidar. Pero al menos tenía mucha menos ocasión de deprimirse desde la llegada de Lady Nefazia. Se encontraba muy a gusto en los jardines del palacio jugando animadamente al "tú la llevas" con Flounder, Urchin, un pez brillo y un pulpo amigos suyos, cuando Alana se acercó a ella nadando muy velozmente. 

—Ariel, Ariel, tengo que hablar urgentemente contigo —apremió la sexta hija de Tritón a su única hermana menor. 

—Estamos jugando ahora, ¿no puede ser después? —intervino Flounder. 

—No, no puede —respondió Alana, llevándose a Ariel del brazo. 

—¿Qué es tan urgente? —preguntó la Sirenita. 

—Es Perla. Me ha invitado a su fiesta de cumpleaños dentro de cinco días, y dice que puedo traer a alguien conmigo —explicó su hermana con una voz chillona de excitación.

Perla era una hermosa sirena rubia de cola azul, amiga de Alana, y pese a no ser una princesa era una de las chicas más populares de Atlántica, y todas sus fiestas tenían fama de ser espectaculares. 

—¿Y tú me elegiste a mí? Pues, muchas gracias, hermana —repuso Ariel con una sonrisa—. ¿Es otra fiesta en su casa?

—¡No, Ariel, es en Angui-Eléctrica! —Alana seguía entusiasmada. Angui-Eléctrica era la más lujosa discoteca submarina, y Ariel y Alana eran las únicas hijas del rey que jamás habían ido. Sólo permitían entrar a mayores de edad, como en el caso de Alana, que tenía exactamente dieciocho años, pero Ariel aún era menor de edad. 

—Alana, aún no tengo edad para ir a Angui-Eléctrica, y a ti no creo que papá te lo permita —afirmó Ariel—. Perla tiene mucha suerte, con esos padres tan permisivos. 

—Te dejarán entrar si vienes acompañada por Perla, a ella no le niegan nada en ningún lado. Pero tenemos que ir las dos juntas a pedirle autorización a papá, así nos deja ir —terció Alana. 

Las dos hermanas nadaron rápidamente hacia la habitación de su padre, con la esperanza de que les permitiera acudir al cumpleaños de la popular Perla. Pero se sorprendieron al acercarse al dormitorio y escuchar, no la voz de su padre sino la de Nefazia. 

—Ya pronto será el momento de decírselo a las niñas, querido —decía Nefazia con dulzura.

—Quiero que se enteren ya mismo. Que todo el mundo sepa lo feliz que soy —respondía Tritón con una jovialidad que a sus hijas les sorprendió.

—¿Qué pasa aquí? —le susurró Alana a Ariel, quien le tapó la boca con la mano. 

—Pegémonos a la pared y escuchemos —sugirió con sorpresa. 

—No puedo creer las vueltas de la vida —comentaba Nefazia con aire soñador—. Recuerdo cuándo sólo era una niña pequeña y estaba enamorada de un imposible: tú, que eras un muchacho tan atractivo. Incluso cuando llegué a la adolescencia tú seguías viéndome como a una niña. 

—Y ahora se intercambiaron los papeles —repuso Tritón—. Ahora tú eres una bellísima mujer y yo un viejo. 

—Para nada eres un viejo. Para mí sigues siendo el mismo chico hermoso de siempre —Ariel y Alana se miraron atónitas al escuchar cómo su padre y esa mujer se daban un beso en la boca—. Aún no puedo creer que ésto sea cierto, Tritón. Siempre estuve enamorada de ti. Desde que tenía cinco años. 

—Pues ahora al fin es una realidad, amada mía. Muy pronto serás mi esposa —repuso el soberano, volviéndola a besar. 

—¡Aquata tenía razón, Ariel! —susurró Alana, boquiabierta—¡Nefazia está aquí para casarse con papá! ¡Hay que decírselo a todas!

—Espera, no —la detuvo Ariel—. ¿No escuchaste? Ellos piensan decírnoslo pronto. 

—Claro, a ti esta mentira no te afecta porque deseas tener a Nefazia como madrastra —le espetó Alana—. Pero bien que reaccionas mal cuando influye en tu interés, Ariel, como lo de la Gran Diosa. 

—¡Tú estás haciendo exactamente lo mismo! —replicó Ariel—¡Te dio igual lo de Úrsula porque no te interesa para nada ser humana!

—Ésto es diferente —las hermanas ya estaban levantando mucho la voz—. Lo de papá nos afecta a todas, en cambio lo de la leyenda te afecta sólo a ti. 

—¿Qué pasa aquí? ¿Por qué pelean? —Tritón había salido de la habitación y las miraba fijamente. Ariel y Alana estaban contra la pared, atemorizadas, pero la mayor de ellas decidió que no tenía caso ocultarlo. 

—Ya sabemos todo, papá. Sabemos que vas a casarte con Nefazia. 

—¿Cómo dices? —su padre abrió los ojos como platos. 

—¡Nefazia, sal de la habitación! —bramó Alana. 

No sólo la dama salió, sino que el resto de las princesas salieron de sus respectivas alcobas. 

—¿Qué es todo este griterío? —inquirió Attina. 

—¡Tenías razón, Aquata! ¡Nefazia va a casarse con papá! —exclamó Alana, mientras Ariel se quedaba callada sin saber qué hacer. Tritón, por su parte, estaba casi tan tenso como en la cena de bienvenida. 

—Chicas, se los íbamos a decir a su debido momento. Tenían que estar preparadas —titubeó Nefazia. 

—Por favor, amor, déjame a solas con mis hijas. Yo me encargo —le pidió Tritón.

—¿"Amor"? ¡Lo sabía! —estalló Aquata, mientras Nefazia se alejaba a nado rápido. 

—Aquata, ¿tú enserio eres la mayor de todas? ¡Te portas como una niñita caprichosa! —le espetó Ariel.

—¿Y tú lo dices? ¿Después del show de drama que nos montaste a todos por esa estúpida leyenda? —reprochó Andrina. 

—¡Basta, señoritas! ¡A mi habitación todas! —ordenó el Rey Tritón en un tono que no admitía réplica. Una a una, muy tensas, sus hijas entraron en la alcoba de su padre y se sentaron en el suelo frente a él—. Tesoros míos, siento no habérselos dicho enseguida, pero sepan comprender —dijo con más suavidad—. No podía decirles de buenas a primeras que iba a casarme con una desconocida para ustedes. Tenían que conocerla primero, y darse cuenta de la maravillosa sirena que es. 

—¡Por eso tantos regalos y tantos mimos! ¡Quería comprarnos a todos! ¡Hasta a Urchin y los demás!—saltó Arista. 

—¡No quería comprarnos, simplemente nos quiere! ¿Tanto les cuesta aceptar que alguien pueda ser tan buena y desinteresada? —le espetó Ariel. 

—Muchas gracias, Ariel. A veces me sorprende lo madura que eres ocasionalmente —la felicitó Tritón con una sonrisa—. ¿Por qué todas parecen tan molestas de que vaya a casarme? ¿No les gusta Nefazia?

Aquata abrió la boca para contestar, pero cambió de idea y la cerró. En cambio fue Andrina la que habló:

—No sé exactamente por qué, papá. Supongo que es por mamá, no queremos que ninguna mujer ocupe su lugar. 

—Mamá murió hace diecisiete años. Papá tiene derecho a volverse a enamorar —intervino nuevamente Ariel. 

—Tú porque no te acuerdas nada de ella, igual que Alana y Attina —apuntó Arista con melancolía—. Pero mis hermanas mayores y yo sí la recordamos. Su ternura angelical y las canciones hermosas que nos cantaba para dormir. 

Tritón suspiró profundamente antes de responder. 

—Princesitas: mamá y yo nos amamos mucho, mucho mucho. Y ustedes siete fueron el fruto de nuestro amor —todas, hasta Aquata, esbozaron una sonrisa—. Pero como dice Ariel, ella ya lleva demasiado tiempo sin estar con nosotros, y yo las amo profundamente a todas y cada una. Las crié yo solo con todo mi amor, mientras me hacía cargo de todo un reino. Mas ya están crecidas y muy pronto cada una va a hacer su vida, y yo tengo que pensar con quién compartiré el resto de la mía. Tengo derecho a volverme a enamorar después de tantos años sin una compañera a mi lado, ¿no les parece? —aquellas palabras salían de lo más profundo de su corazón, y sus hijas lo miraban y escuchaban en absoluto silencio—. Nefazia no es ni mejor ni peor que mamá. Sólo es diferente, y es una mujer excepcional. Por favor, piénselo, y espero que me sepan comprender. 

Las sirenas, una a una salieron de la habitación nadando, siendo Ariel la única que aún quedaba.

—Cariño, por favor espera —le pidió su padre. 

—¿Qué pasa, papá? —preguntó la Sirenita. 

Tritón le dio un fuerte beso en la frente y la abrazó. 

—Muchas gracias por tanto apoyo, hijita mía —le dijo, abrazándola muy fuerte—. En momentos como éste me sorprende lo madura que puedes llegar a ser. 

—Papá, sobre eso...

—No digas nada, Ariel, sólo escúchame. Te amo, hija, y no quiero que nunca se te olvide. Detesto pelearme contigo, pero todo es por tu bien. 

—Yo tampoco quiero que peleemos más —repuso su hija menor, abrazándolo con cariño—. Tienes mi total apoyo, te mereces ser completamente feliz con Nefazia. 

—Gracias. Significa mucho de una de mis hijas —Tritón se desprendió suavemente de ella—. Vete tranquila a tu habitación. 

Ariel se fue nadando hacia su alcoba, cuando sintió que la tomaban bruscamente del brazo. 

—¡Traidora! —le espetó Aquata, furiosa—¡Apoyar a papá en su locura delante de todas! ¿Cómo te atreves?

—¡Déjame tranquila, hice lo que creo correcto! —replicó Ariel, desafiante.

—Nefazia es una hipócrita y una mentirosa. Es un tiburón disfrazado de pececito, y tú prácticamente nos hundiste a todas —siseó Aquata aún sujetándola.

—Somos sirenas, no nos podemos hundir —repuso con socarronería. 

—Muy pronto se te van a quitar las ganas de sarcasmos, hermanita. 

—¡Súeltala! —exclamó Urchin, que se acercaba nadando junto a Flounder, Thor y John. 

—¡Te metes con Ariel, y te metes con todos nosotros, Aquata! —dijo enojado el pececito. 

—Gracias, amigos, pero sé defenderme sola —respondió Ariel, quitándose de encima la mano de su hermana. 

—El tiempo ya comenzó a darme la razón acerca de Nefazia, Ariel, y pronto me la dará del todo. Te arrepentirás de ponerte del lado equivocado —profetizó Aquata, antes de alejarse nadando a su habitación. 

—¿Y a ésta qué le pasa? ¿Quiere más salsa picante en su comida? —inquirió Urchin mordazmente.

—Ella tenía razón: Nefazia sí va a casarse con mi padre —terció Ariel, asombrando al pececito y los tres tritones. 

—Conque era cierta su teoría —comentó Flounder. 

—Está enojada conmigo porque apoyé a papá delante de todas mis hermanas. Sigue con la idea de que Nefazia es una falsa y nos hará la vida imposible a todos una vez casada. 

—Esa mujer tan bella y perfecta nunca podría ser mala. Estamos pasando los mejores días de nuestra vida gracias a ella —afirmó Thor.

—Seguramente. Pero no vas a negar que taaaaanta amabilidad es muy rara de encontrar —opinó John. 

—Yo estoy con Ariel. Nefazia es maravillosa y Aquata está loca —aseguró Flounder con una sonrisa. 

—¡Por eso te quiero tanto, Flounder! —exclamó la Sirenita, abrazando a su amigo.   


EL JOLLY ROGER
2014


Ariel contemplaba el rostro del pirata que la había traicionado un año atrás, prácticamente intercambiando la vida de Eric por su barco. Pero como tenía un corazón piadoso, aún así había salvado su vida. Se sentía aliviada de haber salido de su breve encierro en aquella botella, y con curiosidad de si la mujer a la que Killian se había enfrentado era la verdadera Úrsula u otra impostora.

—¿Por qué te tiró por la borda?

—Porque estaba tan concentrado en obtener lo que quiero que le hice una promesa que no pude cumplir —repuso Garfio—. Tal vez ella tenía razón. Tal vez los villanos no pueden conseguir finales felices. 

—Tal vez es porque los villanos siempre van queriendo obtenerlos por el camino equivocado —terció Ariel. 

Garfio reflexionó unos segundos y luego le dijo:

—Voy a necesitar tu ayuda —La Sirenita se echó a reír con sarcasmo—. ¡Maldita sea! ¿Qué demonios es tan gracioso? —le espetó enojado. 

—El descaro que tienes después de pedirme ayuda —le dijo enojada—. Una cosa es salvar tu vida y otra muy diferente es hacerte un favor justamente a ti. ¿Sabes la angustia que pasé yo por tu culpa buscando a Eric? Entre los piratas, la Bruja Malvada y sus monos, tenía muchísimo miedo de que le hubiera pasado algo. 

—Lo sé, lo sé, Emma no se lo tomó nada bien hace un mes, cuando le confesé lo que te hice —repuso Garfio, con un poco más de humildad—. Ella es la mujer por la que yo estuve tan triste y sumido en la oscuridad el año pasado. 

—Yo también estuve mucho tiempo sin Eric, y no por eso le jodí la vida a nadie —replicó Ariel. 

—Es cierto, es cierto. No tengo excusa —se lamentó Killian—. Soy una persona débil, es Emma la que me hace fuerte. 

—¿Osea que mientras ella esté serás un cachorrito y sino volverás a ser malvado? —La princesa seguía siendo mordaz. 

Profundamente apenado, Garfio tomó las manos de Ariel y contempló su mirada fría y dolida. 

—Ariel, perdóname, por favor perdóname. Sé perfectamente lo mal que estuvo lo que hice y cuánto te lastimé. Pero cambiar no es sencillo, es bastante difícil —se disculpó avergonzado mientras ella guardaba silencio. 

—Bueno, supongo que pedir perdón y reconocer el error es el primer paso —dijo luego de unos segundos—. Espero que tus palabras sean sinceras y que no vuelvas a cometer un acto oscuro, o el principal perjudicado serás tú mismo. 

—Lo sé, lo sé —farfulló Killian—. Pero todos los villanos nos merecemos una segunda oportunidad. 

—Todos no —lo contradijo Ariel, muy seria—. A pesar de lo que hiciste, tú pareces ser rescatable. Hay gente que no lo es.


ATLÁNTICA
Años atrás


Tal y como Alana había predicho, Tritón en un principio no quiso permitir que ella y Ariel fueran al cumpleaños de Perla, pero Nefazia lo convenció y finalmente las autorizó. Las dos hermanas, ya reconciliadas, se divirtieron mucho, bailando y riendo en Angui-Eléctrica. En opinión de Perla, Nefazia sería una madrastra maravillosa para ellas, y hasta la sirena rubia, con su glamour y popularidad, sentía gran admiración por la duquesa de Olympia, que muy pronto sería reina de Atlántica. La discoteca estuvo repleta de tritones atractivos y simpáticos, que se desvivieron por sacar a bailar a las dos sirenas reales. Ariel aceptó las invitaciones con cortesía, pero al contrario de Alana, que quedó fascinada con los muchachos, no tenía interés en ninguno, sino que seguía pensando en el apuesto humano. 

Al día siguiente de la fiesta, la Sirenita se encontraba arrancando pétalos de una flor marina, pensando en dicho joven con aire soñador. 

—Me quiere...jum, no me quiere —dijo en voz alta con el ceño fruncido. Arrancó él último pétalo y se regocijó de alegría—¡Oh, sí me quiere! ¡Lo sabía!

Comenzó a reírse, sin percatarse de que Sebastián la estaba observando con preocupación.

—¡Ariehl, noh digas tonteríah! —exclamó el cangrejo.

—¡Tengo que volver a verlo! —chilló la joven—¡La Leyenda! ¡Cuando pueda ser humana iré a buscarlo!

Se alejó nadando, pero Sebastián la tomó de sus aletas.

—¡Ariehl, póh favóhr! ¡Vájateh e lah nubeh y pon tuh aletah en el aguah!

—¡En pocos meses estaré caminando en vez de chapoteando, y dando un paseo por la playa con él! —Ariel seguía emocionada y hacciendo piruetas alrededor del crustacio.

—¡Aquíh abajoh está tuh ogar! —terció éste con tanta firmeza que la hizo detenerse y mirarlo—¡Ariehl, escúchameh, ese mundoh tá muy mal! ¡La vidah bajo e' mahr e' muchoh mejohr que el mundoh e ahí arribah! —La Sirenita se sentó en una roca con aire aburrido. 

—¿Qué vas a hacer, Sebastián? ¿Darme un discurso de lo maravillosa que es la vida bajo el mar? 

—¡Claroh que noh, mi niniah! ¡Esoh seriah spoilehr e' unah nuevah cancióh que estoi componiendoh! —anunció Sebastián muy complacido. 

—¡Qué bien, Sebastián, todas tus canciones son hermosas! ¿Pero en qué ocasión la estrenarás? —inquirió Ariel con curiosidad. 

Dudley se les acercó entonces nadando rápidamente. 

—¡Ariel, el Rey Tritón demanda una reunión inmediatamente con todas sus hijas! ¡En el salón real! —anunció. 

Ariel se dirigió nadando hacia allí, donde se encontró reunidos a sus seis hermanas, su padre, su futura madrastra y hasta Urchin. 

—Niñas mías, las he reunido porque dentro de dos meses Nefazia y yo pensamos hacer una gran fiesta de compromiso —comunicó muy orgulloso desde su trono, sin percatarse de que Aquata rebuznaba en voz baja—. Haremos un hermoso show musical para todo el mundo, y las ocho voces más bonitas de Atlántica deben cantar sí o sí. 

—¿Ocho? ¡Ay, gracias, mi amor! —sonrió Nefazia acariciándole la mano. 

—Como decía —prosiguió Tritón—, todas las canciones han sido escritas y compuestas por nuestro distinguido compositor de la corte: ¡Felicio Ignacio Anastasio Crustacio Sebastián! —anunció con rimbombancia.

—Sú Magestá, favoh queh usteh me aceh —le agradeció apenado. 

—¿Y yo que tengo que ver en todo ésto, Su Majestad? —preguntó Urchin.

—Sabes que tú eres como un hijo para mí, muchacho, y como un hermano para Ariel —repuso el soberano con ternura—, y necesitamos una voz masculina. Sebastián ha creado una canción maravillosa titulada "Bajo el Mar" que es perfecta para Ariel. ¿Te gustaría hacer un dueto con ella?

—¡Nos encantaría! —exclamaron a dúo Ariel y Urchin. 

—¡Excelente! ¡Que comiencen los ensayos cuánto antes! —anunció Nefazia con su sonrisa radiante. 

******************************************************************

Tres días después, Sebastián, Ariel, Urchin, Flounder, John, Thor y una gran variedad de criaturas marinas se encontraban en la sala de música del cangrejo, dispuestos a ensayar su número musical. La canción había resultado tan pegadiza que se la habían aprendido casi de inmediato. 

—¡Buenoh, muchachoh, ió creo queh u' últimoh ensaio má, y estamoh listoh! ¡Estoi muy contentoh! —anunció Sebastián—¿Todoh listoh? ¡TRÉ, DÓ, UNOH!

(Instrumental de Sebastián tocando tambores en forma de concha marina)

URCHIN
(haciendo piruetas en el agua)
¿Tú crees que en otros lados
las algas más verdes son?

SEBASTIÁN
(A Ariel, sentada en una roca)
¿Y sueniah con ir arribah?
¡Quéh gran equivocacióh!

(mientras Thor y John nadan alrededor de ellos)

¿No veh que tu propio mundoh noh tiene comparacióhn?
(Pececitos multiculores nadan alrededor de Ariel, que a su vez nada contenta)
¿Quéh puedeh habéh ahi afuerah, queh causeh tal emocióhn?
(Nadando aferrado a la cola de un pez espada)
¡Uájo el mar! ¡Uájo el mar!

URCHIN
(Haciendo una graciosa pirueta)
¡Vives contenta siendo sirena!
¡Eres feliz!

SEBASTIÁN
(Llevándose una tenaza a la frente con dramatismo)
¡Séh queh trabajahn sin parahr!
¡Y bajo ehl sol parah variáh!
(Saltando animadamente sobre sus tambores)

¡Mientrá nosotroh siempre flotamoh uájo el mar!

(Instrumental mientras Ariel y Urchin bailan sobre un delfin y unos hipocampos chapotean a su alrededor)

SEBASTIÁN
(delante de tres caracoles violetas dentro de sus caparazones)
¡Uájo el mar!

CARACOLES
(saliendo del caparazón)
¡Bajo el mar!

SEBASTIÁN
(mientras los caracoles vuelven a meter sus cabezas
¡Uájo el mar!

CARACOLES
(saliendo del caparazón)
¡Bajo el mar!

SEBASTIÁN
(Nadando hacia el centro del salón)
¡Hay siempreh ritmoh!
¡É nuetroh mundoh!
¡Al naturahl!

CUATRO MANTARAYAS
¡Al natura-a-al!

(John comienza a bailar con una mantaraya y sacudir maracas)

URCHIN
¡La mantaraya tocará!

ARIEL
(bailando con Flounder)
¡El esturión se unirá!

SEBASTIÁN
(tocando sus tambores)
¡Siempreh hay ritmoh!
¡Ritmoh marinoh!
¡Uájo el mar!

JOHN
(bailando con peces niños multicolores)
¡Oye la flauta!
¡Oye el arpa!
¡Y al contrabajo ponle atención!

THOR
Verás las trompetas y el tambor.
Disfruta de tu canción.

JOHN
¡OJÚ!

FLOUNDER
(Mientras todos tocan sus instrumentos muy animados)
Con la marimba y el violín
Las truchas volteando, el otro cantando
Y sin olvidar los del clarín

SEBASTIÁN
¡Queh empieceh la función!

(Largo instrumental donde todos continúan tocando muy alegres mientras Ariel baila con sus tres amigos tritones y con Flounder y termina haciendo un trencito con ellos, y el agua se llena de burbujas con los gráciles bailes de la Sirenita)

SEBASTIÁN
¡SÍÍÍ, UÁJO EL MAR!

CARACOLES
¡Bajo el mar!

SEBASTIÁN
¡Uájo el mar!

CARACOLES
¡Bajo el mar!

ARIEL
¡Hay bailarinas!
¡Son las sardinas!
¡Ven a bailar!

THOR Y JOHN
¡Ven a baila-a-ar!

SEBASTIÁN
(Lanzando un puñado de arena al aire)
¿Parah qué quiere' esplorar?
¡Si nuestrah bandah uá tocar!

ARIEL
(Sin dejar de bailar)
¡Hay castañuelas, son las almejas!

SEBASTIÁN
¡Uájo el mar!

(Un caracol bebé hace un solo de trompeta)

ARIEL Y URCHIN
(Bailando juntos en lo más alto de la sala)
¡Y las babosas!
¡Son tan jocosas!
¡Bajo el mar!

FLOUNDER
(Baila con John muy entusiasmado)
¡El caracol es un gran artista!

URCHIN
(Entre medusas bailarinas)
Y las burbujas...

ARIEL
¡Llenan la pista!

SEBASTIÁN
¡Parah qué baileh
é' eta fiestah!

TODOS
(Nadando hacia arriba de todo con los brazos extendidos)
¡BAJO EL MAAAAAAR!

Nefazia, que había estado todo el tiempo sentada en un rincón, estalló en aplausos mientras todos le hacían una reverencia. 

—¡Sublime, sublime! ¡Bravísimo! ¡Estuvieron todos fantásticos! Qué gran talento para componer canciones, Sebastián, y qué bien cantan y bailan todos.

—Gracias, Lady Nefazia —le respondieron todos.

—Ariel, tienes sin duda la voz más bonita de todo el reino —dijo la mujer revelando una vez más sus blanquísimos dientes. 

—Muchas gracias, adoro el canto y el baile —repuso la Sirenita.

—Cuando yo sea la Reina de Atlántica todos los días van a ser como éste, ya lo verán —aseguro Nefazia ensanchando aún más su hipnótica sonrisa.


ISLA DEL VERDUGO
2014


—Desde que esa hija de puta se hizo reina de Atlántica, todos los días fueron una tortura —comentó sombrío Virgil, comiendo un plátano en la mesa frente a Ariel y Eric. 

—No quiero tocar más ese tema, por favor. Te lo digo enserio —terció Ariel con firmeza. Hacía tanto calor en la isla que sólo tenía puesto su gran pareo, al igual que Virgil, y su corpiño morado—. Estamos los dos muy cansados por el día que tuvimos, Urchin, y aún así te invitamos a cenar con nosotros. 

—Pero te lo mereces, luego de cómo me ayudaste a buscar a Ariel por todo Arendelle —se apresuró a añadir Eric, estrechando manos con el joven rubio. 

—En mi vida he nadado tanto como hoy —suspiró la princesa, agotada—. Ir a Poseinópolis a buscar al rey, llevarlo a Storybrooke para que no se perdiera, ir a Arendelle a buscarlos a ustedes...qué bueno que nos hemos regresado en bote. 

—Sí, aunque Arendelle era muy bello, entiendo muy bien que luego de tanto estrés quisieran volver a su casa —terció Virgil. 

—Hablando de casa, me sorprendió mucho tu cambio repentino, Urchin —comentó Ariel—. En Storybrooke, cuando me acompañaste a la playa, y luego en minutos ver que estabas nadando conmigo. ¿Y despedirte de Thor y John con un simple mensaje? ¡Éso no se hace!

—Suerte que puse mi celular en tu bolsa, hechizada por Campanita, y no se me mojó durante el viaje —repuso su amigo. 

—Disculpa que me meta, pero creo que estás evadiendo lo que Ariel te dice —intervino Eric—. ¿Qué te pasó para tener ese cambio tan brusco?

Virgil suspiró profundamente y con un poco de vergüenza.

—Ariel, ¿recuerdas que en la playa te dije que tenía una amiga en Storybrooke? —ella asintió con la cabeza—Ella se regresó al Bosque Encantado, y al nombrarla en voz alta me di cuenta de que necesito encontrarla. No paro de buscarla desde entonces.


STORYBROOKE
2012


Ruby se acostó en su cama, satisfecha pero sumamente agotada. Habían sido demasiadas experiencias fuertes en muy poco tiempo: recordar que era nada más y nada menos que Caperucita Roja, reencontrarse con su amiga Blancanieves sólo para volverla a perder, ayudar al Príncipe Encantador a reunir a la mayor cantidad posible de familiares perdidos, el terror provocado por la Reina Malvada al llevarse a Henry, y el hecho de que casi todo el mundo quisiera abandonar la ciudad, víctimas del pánico y la locura. Afortunadamente el príncipe había solucionado todo con su discurso emotivo y conmovedor, y ahora todos, incluyéndola a ella, recuperaban sus ganas de trabajar y seguir el ritmo de vida normal. Lo único que llegaba a carcomerla era el temor de volver a transformarse en lobo tras casi tres décadas sin hacerlo, y sobretodo, el haber recordado las cosas que hizo durante veintiocho malditos años. 

Como si lo hubiera invocado con el pensamiento, Virgil Duncan llamó a su puerta. 

—Ruby, ¿estás ahí? ¿Puedo pasar? —preguntó, un poco nervioso. Ella se tomó su tiempo antes de responder. 

—Sí, pasa —El chico rubio abrió la puerta e ingresó en la habitación, aún tenso y en silencio—. Bueno, pues, ¿qué quieres? —inquirió mientral Virgil se sentaba en la cama junto a ella. 

—Eeem, ahora que ya pasó la conmoción y todo está en paz —titubeó—, ¿no crees que deberíamos hablar de lo que pasó entre nosotros todo este tiempo?

Ruby se puso tan roja como su nombre lo indicaba. 

—No sé a qué te refieres —farfulló, incorporándose en la cama. 

—A nuestra relación—respondió Virgil, confirmando lo que ella ya sabía. 

—¿No te parece un poco desubicado tocar este tema en un momento así? —le espetó abochornada—¡Y nosotros nunca tuvimos ninguna relación!

—Sé que no era una relación de pareja, pero era algo —terció Virgil mirándola a los ojos—. Además en algún momento había que conversarlo, y me parece que ya todo está lo suficientemente tranquilo como para que podamos hacerlo. Ahora que yo sé quién eres tú y tú sabes quién soy yo. 

—Lo sé, Urchin, lo sé —farfulló Ruby mirando al suelo, mientras Virgil esbozaba una sonrisa con sólo oírla pronunciar su nombre verdadero—. Pero es todo muy fuerte, recordar tantas cosas a la vez, tantas cosas de mi vida auténtica, como para encima sumarle ésto —y su rostro se ruborizó más que nunca—. Por ejemplo, me llena de vergüenza el video que grabamos, saber que lo vio todo el mundo y las veces en que tuvimos que intervenir para que nadie lo comentara delante de mi pobre abuelita. Le daría un infarto si se enterara, es una suerte que no sepa nada de tecnología. Y tu amigo Pierre, que nos filmó y lo editó. ¡Qué bochorno!

—Yo también estoy en ese video, no te olvides. Y no tienes nada que avergonzarte, si estuviste grandiosa —afirmó Virgil mordiéndose el labio inferior. Ruby le echó una mirada enojada que le hizo borrar su sonrisa—. Bueno, no es sólo el video, nos hemos acostado un montón de veces a lo largo de los años. 

—¡Ésto es increíble! —exclamó la mujer lobo—¡Todas las cosas fuertes que estamos viviendo todos recordando nuestra verdadera identidad, y tú sólo vienes aquí a "tantear el terreno" conmigo!

—También yo estoy viviendo cosas fuertes —le aclaró el muchacho rubio—. No sólo recuerdo mi verdadero hogar y mi verdadero reino, sino que vuelvo a transformarme en un tritón.

—¿Lo dices enserio? —inquirió Ruby, interesada por primera vez.

—Sí, me pasó anoche cuando me duchaba —explicó Virgil—. Cuando el agua baña mi parte inferior, vuelvo a transformarme, y no se me quita hasta que me seco. Freddie y Pierre son también de mi reino, y tienen el mismo problema. 

—¿Y cómo es tu reino, Urchin? Porque en el Bosque Encantado decían que todas las sirenas eran malas y disfrutaban hundiendo barcos y asesinando humanos. Que hasta pueden invocar tormentas. 

—Yo salvé tu vida, así que sabes que no todos son así —respondió Virgil con una sonrisa—. Las sirenas agresivas eran las de otro reino, Poseinópolis. El rey Poseidón estaba ensañado con los humanos desde la muerte de su esposa, y las mandaba a atacarlos. También las de Tiburonia, que es un reino sumamente agresivo y hostil. Pero por culpa de esos territorios los humanos lo han generalizado a todos nosotros. Yo soy de Atlántica, que es muy pacífico y donde se vive muy bien sin atacar a nadie —le explicó, encantado con el interés de Ruby. 

—¿Hablas del dios Poseidón?

—¡Qué va! ¡Ese payaso no tenía nada de dios! Sólo le pusieron su mismo nombre, pero era tan fanfarrón que se llamaba "deidad" a sí mismo —repuso Virgil con una sonrisa—. Muchos de nosotros tenemos nombres de dioses, mi amigo Pierre en realidad se llama Thor, y nuestra antigua reina se llamaba Atenea. 

—Se agradece la explicación. Pues sí, por culpa de esas criaturas hay una mala generalización —sonrió Ruby—. Lamento mucho tus problemas en la ducha, es una suerte que hayas podido secarte bien y recuperar tus piernas. 

—No sé cómo me las arreglé —corroboró Virgil—. Supongo que nuestro fabuloso sexo de ducha queda descartado. 

—¿Otra vez lo mismo? —saltó Ruby—A ver si nos entendemos, Urchin —se le acercó, mirándolo fijamente a los ojos, mientras éste se ponía nervioso—. No estoy de humor ni para estar contigo ni con nadie. En cualquier momento puedo volver a transformarme en lobo y eso me tiene tremendamente preocupada. 

—Yo te ayudaré en todo lo que necesites —aseguró Virgil, tomándola de la mano. Pero Ruby la retiró. 

—Lo mejor es que nos dirijamos la palabra lo menos posible. Sólo por cuestiones laborales y nada más. Al menos por un tiempo —afirmó la chica—. Necesito volver a descubrirme, encontrarme conmigo misma. 

—¡La misma excusa trillada de todas! —estalló el joven, poniéndose de pie—¡Para encontrarte contigo misma ahí tienes un espejo!

—No quiero ofenderte, pero por favor respeta mi decisión —terció Ruby, poniéndose también de pie—. Al menos por un tiempo, entre tú y yo se termina todo. No eres tú, soy yo. 

—¡Otra excusa refritada!

—¡Te estás portando como un niño caprichoso! —el rostro de Ruby estaba cada vez más rojo de bronca—¡Pero claro, a tu edad eres casi un niño!

—Ya verás —respondió Virgil abrazándola virilmente de la cintura y besándola apasionadamente en la boca. 

—¿Pero qué te pasa, no entiendes cuando se te habla? —le espetó apartándolo de sí—No me vuelvas a besar. 

—¡No decías eso los veintiocho años que te hice gemir como loca pidiendo más!

Era suficiente. Con ese comentario, Ruby le cruzó la cara de un cachetazo. 

—¡Te vas! ¡Te vas y no me vuelves a dirigir la palabra hasta que yo lo diga! —gritó muy enojada. 

—¿Sabes qué? ¡Tienes razón! —le espetó él muy ofendido, acariciándose la mejilla lastimada—En vez de buscarte a ti debería pasar tiempo con mis amigos, que están en mi misma situación. Adiós. 

Y abandonó la habitación, cerrando de un portazo.


ATLÁNTICA
Años atrás


En un abrir y cerrar de ojos pasaron casi dos meses de risas y ensayos en el océano, hasta que sólo faltaba un día para la fiesta de compromiso entre Tritón y Nefazia. Ariel se había despojado ya de todas las joyas de su futura madrastra, ya que quería guardarlas para la boda, y todos los divertidos ensayos y preparativos habían hecho que olvidara casi por completo al joven que había rescatado hacía ya un año completo. Pero todas sus penas habían regresado de golpe a su mente, al haber encontrado por casualidad una hoja que evidentemente habían arrojado desde el mundo humano, y que consistía en una invitación para aquella noche en el castillo del Príncipe Eric: la celebración anual "Bajo el Mar" en honor a la Gran Diosa Úrsula, a la que evidentemente ellos también rendían homenaje. Ariel aún desconocía que este príncipe y el muchacho que dominaba sus pensamientos eran la misma persona, pero algo en su corazón le decía que este joven iba a estar en aquella celebración. Por eso la Sirenita había regresado a su gruta, y ahora abrazaba por el cuello la magnífica estatua en honor a él.

—No he podido dejar en pensar en ti en todo un año —suspiró—. Esa celebración se llama igual que la nueva canción que voy a cantar. Al final nuestras especies no son tan diferentes.

—Claro que no, pequeña —dijo una suave voz tras ella, sobresaltándola. 

—¡Nefazia! ¿Qué haces aquí? —exclamó algo asustada, percatándose de que había entrado a su gruta sin cerrarla. 

—Adoro salir a nadar, igual que tú, y me encontré esta gruta por casualidad, pero nunca me imaginé que fuese tuya —explicó la futura reina, admirando todos los tesoros que allí habían—. ¡Qué maravillosa colección tienes! ¡Es impresionante! ¡Oh, y hasta una estatua del Príncipe Eric!

—¿Éste es el Príncipe Eric? —se sorprendió Ariel—¿El mismo que da este baile esta noche?

—Sí, es él, lo conozco sólo de vista, es el príncipe del reino humano más cercano a Atlántica —explicó Nefazia, mientras Ariel le entregaba la invitación—¡Oh, vaya, qué oportuno! —comentó examinándola. 

—¿Por qué oportuno? —inquirió Ariel.

—¡Pues porque hoy es el gran día, Ariel! ¡El día en que puedes convertirte en humana!

—¿Es hoy? ¿De veras? —saltó la joven con una gran sonrisa. 

—Sí. Siento mucho no habértelo recordado, es que con todo esto del musical y los ensayos se me ha pasado —repuso Nefazia—. Faltan alrededor de dos horas para que la marea suba por completo y puedan comenzar tus doce horas anuales como ser humano. Este año me lo perderé, tristemente. Tengo que quedarme supervisando todo para el evento de mañana. 

—Papá nunca me dará permiso —comentó tristemente Ariel—. Tú lo has ablandado en muchas cosas, pero lo conozco y sé que con este asunto no lo ablandarás jamás. Y yo necesito ir este año más que nunca.

—¿Por qué lo dices, pequeña? —inquirió Nefazia. 

La princesa suspiró profundamente, y decidió confiar en ella, así que le contó todo en pocas palabras: cómo había rescatado a Eric de un naufragio, cómo se había quedado junto a él en la orilla hasta que despertó, y cómo se enamoró de él a primera vista sin poder olvidarlo jamás. 

—Entiendo que no hayas podido olvidarlo, ya que yo nunca pude olvidar a tu padre. El príncipe Eric es muy apuesto. No al nivel del príncipe James, pero tiene lo suyo —comentó Nefazia—, y por lo que dicen, es muy buena persona. No me sorprende que te hayas enamorado. Razón de más para ir a esa fiesta y conocerlo al fin. 

—Pero sólo serán doce horas, y luego tendré que volver al océano —repuso Ariel muy entristecida. 

—Es mejor eso antes que nada, mi dulce niña —respondió la futura reina, tomando la mano de la joven entre las suyas—. "La vida son momentos, preciosos como diamantes", es lo que un bondadoso hechicero humano solía decir. Tienes que aprovechar a fondo estas doce horas con tu príncipe, que quedarán guardadas en tu corazón para siempre. El amor es lo que da sentido a nuestra vida, y lo que alimenta nuestros sueños. Además, ¿quién sabe? Lo que hoy son doce horas en el futuro puede ser para siempre. Mírame a mí, enamorada de tu papá desde tan pequeñita, y recién ahora logré estar con él. Lo imposible sólo tarda un poco más. 

Los ojos verdes de Ariel se iluminaron ante tan preciosas palabras, y su corazón comenzó a acelerarse con la idea de ser al fin humana e intercambiar al menos unas palabras con su adorado, al que al fin podía ponerle nombre: Eric. 

—¿Pero qué pasa con papá? ¿Cómo voy a hacer? —aquella era su única preocupación.

—Le diré que quieres pasar todo el día en tu habitación descansando, para estar bien fresca en el musical mañana, y cuando quiera ir a saludarte de noche, le diré que ya te has dormido y no conviene despertarte —repuso Nefazia con dulzura maternal—. Pero tú haz tu parte, cuídate mucho cuando estés allí y regresa para el amanecer. Tal vez pases la noche sin dormir, pero volverás tan dichosa de compartir momentos con tu Eric que cantarás con mayor entusiasmo y alegría que nunca mañana. 

—¡Te quiero tanto, Nefazia, eres tan buena! —exclamó Ariel muy agradecida, abrazándola.

—Yo también te quiero, a ti y a todas —repuso la duquesa—. Pero contigo es con la que más me identifico. 

—Tengo algo que confesarte, pero por favor guarda el secreto —titubeó Ariel, separándose lentamente de ella.

—Puedes contarme lo que sea —era increíble la manera en que Nefazia podía mantener su sonrisa tan perfecta.

—Aquata no te quiere, no confía en ti. Piensa que eres una falsa y una mentirosa, y que cuando te hayas casado mostrarás tu verdadero ser con nosotras. 

Nefazia frunció el ceño por primera vez desde que Ariel la conocía, y la princesa, tan acostumbrada a verla sonriente todo el día, se asustó un poco. 

—Mírame bien, Ariel —le dijo ésta con tranquilidad y tomándola de las manos—. ¿Tengo cara de ser malvada o peligrosa? ¿Crees que tu hermana pueda enserio tener razón? Los ojos no mienten.

El rostro de Nefazia era en verdad precioso y angelical, su carácter siempre sereno y dulce, y sus ojos expresaban pura bondad. 

—No, tienes razón, es imposible —titubeó Ariel. 

—Tampoco quiero que pienses que quiero ocupar el lugar de tu mamá, o que me veas como una nueva madre —añadió Nefazia—. Pero veme como una amiga, una amiga incondicional en la que siempre podrás confiar tú y tus hermanas. 

—¡Lo haré, lo haré siempre! —sonrió la Sirenita, ilusionada—¡Debo prepararme, al fin voy a ser humana! Ah, pero por favor, no le cuentes nada a papá sobre mi gruta, te lo suplico. 

—Secreto de amigas —aseguró su futura madrastra—¡Camina, pasea, diviértete, disfruta con tu príncipe y sé muy feliz! ¡Pero regresa a tiempo para el fin del plazo!

—¡Así será! —Ariel se alejó nadando, con más entusiasmo y velocidad que nunca. 

**************************************************************

—¿Cómo que te irás al mundo humano? —saltó Urchin, en la habitación de Ariel. 

—Baja la voz —susurró ella—. Te puede escuchar alguna de mis hermanas, y ya sabes que Aquata me la tiene jurada. Es capaz de delatarme. 

—No me puedo creer que Nefazia vaya a cubrirte —manifestó Flounder, al tiempo que Ariel le entregaba una pequeña caracola amarilla. 

—Guarden ésto, así nos mantenemos comunicados durante el día, y que nadie los oiga hablar conmigo —apremió, dándole un beso al pececito—. Nefazia me contó que existen unas criaturas, las mariposas, que sólo viven un día. Y no están pensando en que van a morir, sino que disfrutan a pleno de su día de vida. Es lo mismo que debo hacer yo con Eric, por favor compréndanme. 

Urchin la abrazó fraternalmente. 

—Te quiero mucho, Ariel. Por favor ten mucho cuidado, y sé muy feliz. 

—Nos vemos mañana, amigo mío —repuso Ariel devolviéndole el abrazo. 

Con el corazón palpitante de ansiedad y emoción, la Sirenita dejó atrás a sus amigos y sus preocupados semblantes, y nadó muy entusiasmada a la superficie. Pero cerca de allí, vio que una muchacha humana aterrizaba bruscamente en el agua, y ahora se estaba ahogando lentamente. Preguntándose por qué alguien saltaría al mar de esa manera, Ariel decidió rescatarla. 

***************************************************************

El Príncipe Eric se había levantado de mejor humor que nunca aquel día, y no dejaba de supervisar con entusiasmo cómo sus sirvientes preparaban todo para el gran baile de aquella noche, e incluso ayudaba con las decoraciones. 

—Hoy es el día, Grims —le dijo radiante a su viejo amigo—. ¡Esta noche vendrá la chica de la visión, estoy seguro!

—Eric, por favor, llevas un año hablando sin parar de esta joven, y has rechazado a todas las chicas que quisieron conocerte —terció Sir Grimsby mientras Eric contemplaba a sus sirvientes terminando de edificar la estatua dorada de la Gran Diosa en el salón—. Esta chica fue sin duda una alucinación tuya mientras te estabas ahogando. 

—Ya verás que no, viejo —aseguró Eric con una sonrisa radiante—. El corazón me dice que ella vendrá esta noche, y apenas la vea abriremos el baile juntos. No bailaré con otra muchacha que no sea ella, y hasta la invitaré a que me acompañe a mi expedición. 

—¡Eric, cuando eras pequeño no parabas de insistir en que viste una sirenita, y ahora ésto! ¡Qué tozudo eres! —repuso el hombre. 

—Fue sólo ver su cara y...y saber que era ella, y ninguna otra —afirmó el príncipe, con el corazón palpitante de ansiedad—. Ella vendrá esta noche, y será parte de mi mundo. 

*************************************************************

Ariel estaba sentada en la playa, junto a su nueva amiga Blancanieves, sin poder creer aún que era por fin humana, al menos por poco tiempo. Sentir que sus aletas se convertían en un par de piernas, los dedos de sus pies y pisar el suelo firme eran sensaciones maravillosas como nunca había experimentado, sólo comparables al momento en el que contempló el rostro de Eric y supo que sería su único y verdadero amor. Intentó no guardar rencor hacia su padre y no pensar en todos los años que se había perdido de ser humana por desconocer la leyenda. Sólo quería pensar en las doce únicas horas de alegría que le esperaban, y en su querida Nefazia, que había hecho eso posible. 

—¿Cómo es eso de que una reina malvada te persigue para matarte, Blanca? —inquirió Ariel sorprendida. Blancanieves suspiró profundamente. 

—Es mi madrastra, Regina. Sucede que ella me culpa...

—¡Espera, espera! —interrumpió la princesa marina, muy aturdida y sorprendida—¿Tu madrastra, la mujer de tu padre? ¿Y quiere matarte?

—Así es —corroboró Blancanieves con tristeza. 

—Cuéntame, cuéntame de ella, por favor —le pidió Ariel, muy preocupada—. No concibo que quiera matarte una mujer que vendría a ser como tu madre.

—Yo tampoco lo concibo, cuando miro para atrás y recuerdo nuestra historia —repuso Blanca nostálgicamente—. La conocí cuando era una niña y me pareció la mujer más dulce y más hermosa de todas, y cuando me anunció que iba a ser mi madrastra me puse muy contenta. Durante mucho tiempo nos estuvo engañando, a mi padre y a mí. Me trataba muy bien, era muy cariñosa conmigo, pero en realidad me odiaba y conspiraba contra mí a mis espaldas. ¡Nos engañó durante años! Y cuando yo crecí, mató a mi padre y mandó matarme a mí, y hasta ha masacrado pueblos enteros con tal de encontrarme y arrancarme el corazón. 

Ariel escuchaba todo tan atenta como horrorizada.

—¡Qué terrible! —exclamó. 

—Lo es, hasta Regina decía esa frase: "El Mal no siempre se ve como tal. A veces está frente a nosotros y ni siquiera nos damos cuenta". Pero, ¿a ti por qué te interesa tanto saber sobre eso? —inquirió Blancanieves. 

—Es que mi padre me decía siempre que el mundo humano está lleno de peligros, como brujas malvadas —comentó—, pero cuando dijiste que esa reina tan mala es tu madrastra me interesé tanto porque...porque...—titubeó—. Porque yo también voy a tener una madrastra. Se llama Nefazia y es una mujer hermosa, muy inteligente y maravillosa. Pero Aquata, la mayor de mis hermanas, insiste en que cuando se case con mi padre nos va a maltratar mucho y va a demostrar "su verdadera cara". Que es un tiburón disfrazado de pececito. Y lo que cuentas tú de tu madrastra, Blanca, me deja muy impresionada. 

—¿Temes que te pase lo mismo que a mí sólo porque tu hermana mayor dijo eso? —preguntó Blanca.

—Exacto —repuso Ariel, insegura—. Pero, no podría ser, ¿verdad? Nefazia es tan dulce y tan buena conmigo y con todas, y sin ella yo nunca hubiera podido salir a la superficie ni tener piernas. Mi padre nos ocultó toda la vida la Leyenda de Úrsula, y de no ser por Nefazia yo nunca la hubiese sabido ni estaría aquí. ¿Tú que opinas?

—Yo entiendo que tu padre esté tan preocupado por el mundo humano, y más si Atlántica es tan utópica y paradisíaca como dices —terció Blancanieves, tomando las manos de la sirena—. Pero no todos los humanos somos malos. Yo he conocido un príncipe como el tuyo, y es verdaderamente encantador. Ya su sola sonrisa dice el hermoso ser humano que es —afirmó, recordando la dulce mirada del Príncipe James al verla con el anillo de su madre—. En cuanto a lo que dice tu hermana, para mí son tonterías. Que mi madrastra sea malvada y me haya tenido engañada no significa que todas sean así, y esa Nefazia parece ser muy buena.

—¿Tú crees eso? —dubitó Ariel. 

—Sí, lo creo, no tienes nada de que preocuparte —aseguró Blancanieves—. Es más, envidio sanamente que vivas en un lugar tan feliz y tan tranquilo. Tu padre debe ser maravilloso. Espero que su tridente nunca caiga en manos equivocadas.

—Eso jamás pasará —aseguró Ariel—. El tridente de papá cuenta con un hechizo de protección desde hace siglos: sólo puede tocarlo él, o algún familiar suyo. El que lo toca sin tener un vínculo con papá, al instante se convierte en espuma de mar. 

—Mejor entonces —repuso Blancanieves, al tiempo que la Sirenita reconocía a un amigo suyo que se acercaba volando. 

—¡Scuttle! ¡Scuttle! —gritó emocionada. 

—¡Ariel! ¡Miren nada máz lo que trajo la marea! ¡Jajajaja! —exclamó la gaviota, mientras Blanca abría la boca llena de asombro. 

—¡Oh, por Dios, un pájaro que habla!

—¡Oh, por Dioz, una humana que habla! —respondió Scuttle aterrizando junto a ella, con desprecio y sarcasmo—¡Y que por lo vizto ze vizte muy mal!

—Bueno, bueno, déjenme presentarlos —apaciguó Ariel, parándose en el medio de ellos—. Scuttle, Blancanieves. Blancanieves, Scuttle. 

El ave extendió una de sus alas, y Blanca la estrechó despacio como si fuera su mano. Ambos se miraron con algo de desconfianza.

—Mmm, ¡vete nada máz, vete nada máz! —exclamó felizmente Scuttle, girándose hacia Ariel—¡Te vez diferente! ¡No me digaz! ¡Ya zé, te cambiazte el peinado! Has eztado uzando el cachivache, ¿verdad? —inquirió acercando su rostro al de ella.

—No —repuso con una gran sonrisa.

—¿No? Eh, déjame ver. ¿Nuevoz caracolez? —preguntó Scuttle, posándose en uno de los hombros de Ariel, que negó emocionada con la cabeza—Tampoco, ¿eh? ¡Déjame poner bien loz piez sobre la tierra a ver zi adivino que...

—¡Tiene piernas! —exclamó Blanca con impaciencia—¿Que no estás viendo que tiene piernas? —Scuttle miró a Ariel sorprendido, pero se hizo el indiferente.

—Ya lo zabía —repuso con altanería. 

—Vamos a ir al baile del Príncipe Eric, Scuttle, aunque todavía no sabemos cómo —explicó Ariel. 

—¡Azí veztidaz no pueden ir! —terció el ave—¡Una con tan poca ropa y la otra veztida como un macho! ¡Muy poco femenina!

—¿A quién le dices poco femenina, bicho charlatán? —enojada, Blancanieves dio un paso adelante, pero Ariel le sujetó los brazos.

—No le hagas caso, ese es su carácter —le susurró—. Te caerá bien después de un tiempo. 

—No ze preocupen, zerca del castillo hay una feria donde venden muy buenoz veztidos —aseguró Scuttle, emocionado.

—Pero yo ahora no tengo nada de oro encima —repuso Blancanieves.

—Ni yo —añadió Ariel. 

—¡No ze preocupen, zeñoritaz! ¡Yo ze los traeré! ¡He robado comida en eze reino un montón de vezes y nunca me han atrapado! —terció entusiasmada la gaviota. 

—¿Robar, Scuttle? ¿Estás seguro? —dijo la Sirenita, poco convencida.

—Ariel, es tu única oportunidad de conocer a tu príncipe, son sólo doce horas y debes disfrutarlas mientras duren —repuso la otra princesa con ternura.

—¡Primera vez que estamoz de acuerdo, querida humana! ¡Iré enzeguida a traerles doz vestidoz muy bonitos! ¡Arrivederci! —graznó Scuttle, alejándose volando de la playa. 

—Pero, Blanca —pensó entonces Ariel con preocupación—, esa Reina Malvada te busca para matarte. ¿Te parece buena idea presentarte en una fiesta?

—Nadie conoce mi cara en ese reino, aún no han pegado carteles en mi contra —sonrió Blancanieves—. Además, no puedo dejarte sola en un momento tan importante para ti. 

—¡Mi padre se equivoca, y yo tenía razón! —afirmó Ariel emocionada—¡No todos los humanos son malos! ¡Tú eres buenísima!

Y se abrazaron con ternura.


CAMELOT
En tiempos del Cisne Oscuro


Mary Margaret abrazaba muy fuerte a David en la cama de la habitación que ambos compartían. Ambos aún llevaban sus lujosos trajes del baile. 

—No te sientas mal, mi amor. Hiciste lo que pudiste —lo confortaba ella, acurrucándolo en su pecho. 

—Ese pobre chico...debí haberlo noqueado o dejarlo inconsciente, no atravesarlo —temblaba David, lleno de culpa, mientras su esposa acariciaba su cabeza. La tristeza se reflejaba en sus ojos azules, tan hermosos y brillantes como dos luceros. 

—Ese chico quiso matar a Regina, y por poco mata a Robin —terció Mary Margaret con dulzura—. Hiciste lo que cualquiera hubiera hecho, en esas situaciones no hay mucho tiempo para pensar, uno hace lo primero que se le ocurre. 

—Lo sé, pero me da mucha pena, sólo era un chico —respondió el príncipe—, igual gracias por reconfortarme. 

Subió un poco en la cama, para quedar a la misma altura que ella, y le dio un dulce beso en la boca, en el que le expresaba su eterna gratitud por tenerla siempre a su lado.

—Así somos, Encantador. Cuando uno está débil, el otro está fuerte para cuidarlo y contenerlo —repuso con ternura, dándole otro beso. 

Golpearon suavemente la puerta, y los Encantadores se levantaron de la cama. 

—Adelante —dijo David. 

La puerta se abrió y era Regina, quien también llevaba aún su vestido de fiesta, así como también una expresión triste y pálida. 

—Aún no te has cambiado, Regina. Igual que nosotros —comentó Mary Margaret—. ¿También tienes problemas para dormir?

—Sí, ha sido una noche muy fuerte. Por favor, ¿me dejas hablar con David a solas? Es muy importante —pidió la mujer con cortesía y humildad. Mary Margaret miró a su marido, esperando confirmación. 

—No hay problema, Regina, hablemos —concedió David, un poco más calmado. 

—Me quedaré un rato con mi hija entonces. Si ya no nos vemos, buenas noches, Regina —saludó Mary Margaret, dándole un abrazo. 

—Buenas noches, amiga mía —respondió ella, abrazándola también. Mary Margaret se retiró, cerrando la puerta tras de sí. 

—Siéntate y dime —invitó David, sentándose al pie de la cama. Regina se sentó junto a él, entre triste y temerosa. 

—Quiero darte las gracias por salvar la vida de Robin. Mis más sinceras gracias. 

—No me agradezcas a mí, es Emma quien le salvó la vida —repuso el hombre—. Además no sabes el remordimiento que tengo por matar a ese jovencito. 

—Tú también salvaste a Robin. Percival hubiera continuado hiriéndolo de no ser por ti, matándolo en el acto seguramente —afirmó Regina con seguridad—. Y no lo mataste tú, lo maté yo con mis acciones. Su muerte es mucho más culpa mía que tuya. 

—Acepto tu gratitud, pero ya no te preocupes, que Robin está bien —terció David, contenedor—. E incluso si él algún día falta, que esperemos que nunca ocurra, aquí nos tienes a todos nosotros. Tus amigos, tu familia. 

Dos lágrimas brotaron de los ojos de Regina y se escurrieron en sus mejillas. 

—David, mira...—comenzó a decir, sujetando sus fuertes y cálidas manos—con lo que ha pasado esta noche me di cuenta de que...de que me he disculpado muchas veces con tu esposa por todo el daño que le hice, mas nunca te pedí perdón a ti. 

El príncipe no esperaba aquellas palabras. 

—Bueno, es en parte lógico —farfulló—, tu enemiga mortal y la persona que siempre odiaste era Mary Margaret, no yo. Yo solamente fui un daño colateral. 

—Pero te he lastimado tanto como a ella, y lo sabes bien —terció Regina con firmeza—. Sólo porque te enamoraste de la mujer que yo odiaba; pagaste un precio demasiado alto sólo por amor. No hay palabras para todo lo que tú sufriste por mi culpa. Y todas las cosas que le hice a tu mujer, y peor, a tu hija, deben haberte dolido más que si te las hubiera hecho a ti mismo —David la escuchaba en silencio y pensativo—. Pero especialmente, quiero pedirte perdón por "eso" que te hice durante la guerra. 

David se atragantó, sabiendo perfectamente a qué se refería la antigua reina, y palideció de horror al evocar esos pensamientos. 

—No hablemos de eso, por favor —farfulló, entre impresionado y asqueado—. Entre menos se mencione, menos recordaré que ha pasado. 

—Pero pasó, David. Casi te violo —afirmó ella, mirándolo fijamente—. Eres un ser humano y te traté como a un trozo de carne. Me da mucha vergüenza y necesito decirlo. Me merecía los tortazos que me dieron los dos. 

—Si algún crédito hay que darte es que tus intentos por lastimarnos eran cada vez más creativos —fue lo primero que pudo comentar el impresionado David—. A mí me deberían dar un Oscar por lo bien que te engañé, no sé cómo pude hacerlo. 

—Es que no fue sólo por lastimarlos —musitó Regina, cada vez más roja de timidez—. Es que tú...me gustabas. A ver, eres un hombre muy atractivo. 

David enrojeció como un tomate.

—¡Regina, por favor! ¡La belleza es subjetiva!

—¡Dejate de joder! ¡Eres lindo! —terció la mujer, recuperando su sarcasmo habitual— Nadie en el mundo podría decir que no eres apuesto. Pero, además de eso, tenía envidia. Envidia de que mi peor enemiga tuviera un hombre tan bueno a su lado mientras yo estaba sola. Me repetía a mí misma una y otra vez que eras un cursi insoportable y un zalamero, pero en el fondo me hubiese encantado tener a alguien como tú, como ahora lo tengo a Robin. 

—Y nos tienes a todos nosotros —afirmó David con dulzura, tomando también las manos de Regina—. Como te dijo Arturo, lo que importa no es quien hayas sido antes, sino quien eres ahora, y eres una mujer extraordinaria. Eres el vivo ejemplo de que cualquier persona puede cambiar si se lo propone, y por eso ahora tienes tantos amigos y tanta gente que te quiere. Porque has sabido ganártelos. Míralo a Gold, él tuvo las mismas oportunidades que tú de cambiar y comenzar de nuevo, y tú elegiste un camino mientras que él eligió otro muy diferente. Todo el mérito es tuyo. —Ella suspiró de emoción, ya que todas esas palabras le llegaban al alma.  

—Eres un hombre maravilloso, David. Tú y tu mujer —terció Regina con una amplia sonrisa—. Ella se merece muchísimo más que yo un hombre de tu altura, y los dos han sido unos santos conmigo. —y le pidió, no sin algo de temor: —Por favor, ¿me perdonas?

David esbozó esa sonrisa suya que opacaba el brillo del mismo sol. 

—Claro que te perdono. 

Y se dieron un fuerte abrazo fraternal, como dos buenos hermanos que hubiesen estado peleados. La amistad y el cariño hacia David había hecho que Regina dejara de verlo como un ser sexual, y aunque, algún tiempo después, la Reina Malvada surgida de su interior se hubiera visto tentada de volver a violarlo, nunca se atrevería. Pues sabía que el corazón del Príncipe Encantador pertenecía solamente a Blancanieves y era imposible de controlar. 

—Oh, y gracias por enseñarme a bailar, eres muy buen maestro —murmuró, mientras se separaban despacio. 

—Ha sido un placer, Milady —aseguró él sonriente—. Ahora ve a tu cuarto y trata de dormir. 

—Espero poder lograrlo —musitó Regina, poniéndose de pie—. Aún me tortura saber que arruiné la vida de Percival, y ahora está muerto. 

—En vez de pensar en eso, piensa en personas con las que sí has reparado los daños, como Ariel —aconsejó David, abriéndole la puerta—. Le devolviste su voz y sus piernas, y ahora ella es feliz para siempre con su príncipe.


EL BOSQUE ENCANTADO
Años atrás


Ariel no podía creer estar frente a frente con la Gran Diosa Úrsula, así como la alvada reina Regina tampoco creía que aquella sirena resultara ser tan estúpida. 

—¿Me estás diciendo que con este brazalete puedo ser una humana permanente, y mi amiga una sirena? —preguntó dudosa. 

—¡Bingo, pequeña! —repuso la Reina Malvada— Pero debes colocarlo en su muñeca para que el hechizo surta efecto. ¿Qué te parece, querida? —preguntó con una amplia sonrisa. 

—Sí soy una humana permanente...no veré nunca más a mi padre ni a mis hermanas —titubeó con inseguridad—. Tampoco a mis amigos, y le fallaré a mi futura madrastra, que es la que me ayudó a venir aquí. 

—Así es...¡pero tendrás a tu hombre! —Regina lanzó una intimidante carcajada—¡Es difícil decidir en la vida! ¿No crees, ARIEL?

—Lo sé, Úrsula, pero...estaría traicionando a todos.

—¡Tonterías, querida! Tu amiga puede explicarles todo una vez que esté en el mar. Además...—la Reina Malvada hizo una floritura en el aire con su mano, y conjuró el rostro del príncipe Eric, sereno y dulce, ante los ojos de Ariel—mira qué precioso que es. Mira con qué carita de ilusión está esperando que te vayas con él. ¿Acaso te gustaría quedarte sola y triste, preguntándote todos los días por lo que pudo haber sido y ya nunca será? —Regina esbozó una sonrisa de cruel satisfación al ver con qué amor Ariel contemplaba el rostro del príncipe—¿Qué harás? ¡Piensa ya!

Y volvió a sumergirse lentamente en el agua hasta desaparecer de su vista, y con ella, la cara de Eric. Ariel pensó entonces en cómo palpitó su corazón de amor cuando Eric la miró, le tendió la mano para bailar con ella de entre todas las damas, y el momento en el que le ofreció irse con él, y se armó de valor para lo que haría a continuación, posiblemente lo más difícil que jamás le tocó hacer.

—¡Ariel, ezcuché todo! —chilló Scuttle, descendiendo en picada, mientras ella sacaba la caracola de su bolsa—Iba volando y juzto vi a la burbuja...digo, a la bruja, contigo. 

—No es una bruja, es una diosa —lo corrigió ella, muy seria.

—¿Y ahora qué vaz a hazer? —preguntó el pájaro. 

—Por favor no me juzgues. Entiéndeme —con tensión en la voz, Ariel acercó la caracola a su boca—. ¿Flounder? ¿Flounder, estás ahí?

—¡Ariel! —respondió el pececito unos segundos después—¿Cómo te fue, qué tal tu enamorado?

—Primero dime tú cómo están las cosas en casa, por favor —le pidió ella, conteniendo su tristeza. 

—Están bien, están todos muy ansiosos por el musical de mañana, salvo Aquata que está que trina —respondió Flounder—. Nefazia te cubrió con tu padre como te prometió, se creyó eso de que estabas muy cansada y mandó que llevaran la comida a tu habitación. De todos modos está tan nervioso por mañana y tan pendiente de todo que casi no pensó en lo tuyo. Urchin se tuvo que comer la cena por ti, él dichoso de comer dos veces. 

—Es un glotón —repuso Ariel, intentando reír un poco. 

—¿Cuándo vuelves? ¿Cuántas horas de hechizo te quedan? —preguntó el pececito. 

—Flounder, escucha —comenzaba a quebrársele la voz de miedo y tristeza—. No volveré más a casa. Me iré con Eric. 

—¿Qué? ¿Cómo me dices algo así, Ariel? —saltó su amiguito. 

—Tengo la oportunidad de ser humana para siempre, y no puedo desperdiciarla —respondió sollozando—. He conversado con él, bailado con él, y confirmé lo que ya sabía: es mi verdadero amor, y no puedo dejarlo ir. Y parece que él siente lo mismo por mí, no puedo perder esta oportunidad. Lo siento. 

—¿Osea que ya no te importo nada? —saltó Flounder muy triste—¡Ni Urchin, ni tu familia ni yo te importamos nada!

—Flounder, no digas eso —Ariel intentó calmarlo, comenzando a llorar, y escuchando cómo su amigo lloraba—. Me duele muchísimo tener que dejarte, pero compréndeme, ¡es mi felicidad!

—¡Pues vete con él, y olvídate de nosotros para siempre! —gritó Flounder, llorando—¡Te odio, Ariel, te odio!

—¿Flounder? ¿Flounder? —Al ver que el pececito no respondía, Ariel continuó llorando, más entristecida que nunca. 

—Ariel, ¿sigues ahí? —le escuchó decir de repente, sollozando. 

—¡Sí, Flounder! —exclamó.

—Perdóname, no debí gritarte, y ya sabes que no te odio —repuso aún muy triste—. Hace un año que no paras de hablar de ese chico, y si tienes la oportunidad de estar con él, lo entiendo. Pero te voy a extrañar mucho. 

—Yo también voy a extrañarte mucho —respondió ella, disminuyendo el llanto—. Pero podemos hablarnos siempre, o puedo avisarte si paseo en bote por allí, para que vengas a verme. 

—Pero no será lo mismo —dijo Flounder—. ¿Qué voy a decirles a todos mañana?

—Una amiga mía, Blancanieves, se irá a vivir a Atlántica con ustedes —explicó Ariel—. Ella les aclarará todo. ¡Te adoro, Flounder, y también a Urchin!

—¡Nosotros también te adoramos! —respondió el pececito. 

*****************************************************

El barco de Eric había zarpado, listo para comenzar la gran expedición que el príncipe había planeado durante tanto tiempo. Mas el muchacho, lejos de sentirse contento o entusiasmado, estaba sentado en la cubierta, cabizbajo y triste.

—¡Eric! ¿Qué te ocurre? —se le acercó Grimsby, acompañado de Max, que ladraba a su alrededor. 

—La chica. No vino —repuso el joven—. Algo en mi corazón me decía que vendría conmigo, y no quiso. Y mira que la esperé más de la cuenta, segurísimo de que ella iba a aparecer.  

—Yo...supongo que te debo una disculpa —titubeó Grimsby, sentándose al lado de él—. Pensaba que esa chica era producto de tus delirios post-ahogado, pero existía. La vi de lejos bailando contigo. ¡Te veías tan contento, muchacho!

—¡Tan idiota, dirás! —replicó Eric, ya sollozando—¡La ahuyenté! ¡Eso hice, la espanté! Le declaré tan rápido mis intenciones que se asustó y no quiso venir conmigo. O nunca quiso venir en primer lugar. ¿Pero cómo pude equivocarme tanto? —se llevó las manos a la cabeza, sintiendo casi desprecio de sí mismo. 

—No digas esas cosas, muchacho —lo reconfortó su cuidador, pasándole el brazo por los hombros—. Era tu último día en el reino, hiciste lo mejor que pudiste. Ya vas a conocer otra chica mejor.

—Grims, conozco chicas casi todos los días —repuso Eric, derramando un par de lágrimas—, y ninguna era como ella. Tenía una inocencia, transparencia, ingenuidad...que me enamoraron al instante. Pero parece que no tenía que ser. Que ella no era para mí. 

—No sufras, Eric —Grimsby lo abrazó, mientras Max le lamía las mejillas—. Piensa en los hermosos lugares que conocerás, en el viaje que tanto soñaste. 

—Tienes razón —terció Eric, secándose las lágrimas—. Intentaré disfrutar este momento, que esperé tanto. Gracias, viejo —le palmeó afectuosamente la espalda y acarició a su perro con una triste sonrisa, al tiempo que una joven sirvienta se les acercaba. 

—¿Desean los señores tomar algo? —preguntó servicial. 

—No quiero nada, Vanessa. Gracias —respondió Eric muy cortés.  

***********************************************************

EL BOSQUE ENCANTADO
2014


Semanas después de la odisea de Ariel llevando al Rey Poseidón a Storybrooke y reencontrándose con Eric y Virgil, por fin la pareja había puesto fin a sus largas vacaciones, y ahora Ariel y Virgil conversaban en el balcón de la habitación de los príncipes en el castillo de Grimsby, contemplando el mar y sintiendo la brisa del viento en sus caras. Esta vez, la princesa llevaba el vestido azul y celeste de su padre. 

—Te confieso, Ariel, que Flounder y yo tuvimos una sensación agridulce cuando regresaste a casa —decía Virgil en voz baja, ya que Eric se había acostado a dormir—. Por un lado estábamos tristes porque era obvio que algo había salido mal con tu príncipe, y peor nos pusimos al darnos cuenta de que estabas muda. 

—Lo sé, Urchin, los entiendo. Nunca olvidaré lo mal que se puso Flounder cuando me despedí de él —susurró la Sirenita—. Por suerte mi papá no se enteró de que me escapé al mundo humano ni cómo perdí mi voz, pero se puso casi tan mal como yo ante el hecho de que inexplicablemente me quedé sin habla. 

—Todos los que te queremos nos pusimos mal por ti. Suerte que Flounder fue tu intérprete desde entonces —repuso Virgil—. Es increíble la conexión que tienen tú y él desde siempre, porque yo nunca podía entender las señas que hacías. 

De repente, la muchacha se acordó de la reacción de Nefazia al enterarse de lo que le había ocurrido en el reino de Grimsby: "Mi pobre niña, siento muchísimo lo que ocurrió, y sé lo mal que te sientes por perder tu voz. Pero piensa que los momentos vividos con tu príncipe son únicos y no te los quita nadie, princesita."

—Fue horrible para mí no poder cantar "Bajo el Mar" con ustedes, y que Nefazia haya tenido que cantarla en mi lugar —dijo Ariel con frustración. 

—Me recuerdas a Úrsula cuando no tenía su "voz cantante" —rió el rubio—. ¿Sabes que poco después del compromiso comenzó a tomar las clases de canto de Sebastián?

—¿De veras? ¿Y papá permitió eso? —comentó Ariel, extrañada. 

—Tu padre estaba tan preocupado planeando su boda todos esos meses, que no se dio cuenta de la llegada de Úrsula, y ella tenía amenazado a Sebastián con hacerlo empanada de cangrejo si no la dejaba estar en sus clases o si decía una palabra de su presencia—repuso Virgil—. Por supuesto, esas clases nunca dieron el más mínimo resultado, y yo me harté tanto de esa injusticia que le conté todo a Tritón. Úrsula nos amenazaba a todos en la clase. Tu padre la expulsó del reino como se merecía. 

—Nunca me enteré de ninguna de estas cosas, de hecho no conocía la existencia de esta Úrsula hasta que Garfio me habló de ella —repuso Ariel con tristeza. 

—Quisimos contártelo, pero no nos dejaste. Estabas todo el día deprimida en tu habitación casi sin salir, y llorando —dijo con pena Virgil, posando su mano sobre la de su amiga. 

—Es por eso que tú y yo nos distanciamos cada vez más y más, porque yo no tenía ganas de nada y te trataba mal cuando venías a buscarme —terció Ariel, afligida—. Por favor, perdóname, Urchin. 

—No tengo nada que perdonarte, ya pasó —sonrió su amigo—. Pero mira cómo son las cosas, Úrsula era de temer, y hoy en día es y tiene una banda musical con tres de tus hermanas, y tú tienes esta vida tan hermosa con tu príncipe. Y no hablemos de Regina, que era tan cabrona y luego cambió como la que más. 

—Regina me hizo mucho daño quitándome mi voz —repuso Ariel—, pero al final era un pececito comparada con...

—No la nombremos más —chistó Virgil cariñosamente—. La otra noche dijiste que no querías hablar de ella, así que mejor apliquémonos el cuento. ¿Estás contenta con la mudanza?

—A veces extraño la libertad de nuestra isla, o nuestros viajes románticos —repuso Ariel con ilusión—. Pero sí, estoy contenta. Recuerdo cuando Grimsby nos invitó a cenar para homenajearnos por nuestro compromiso, y le soplé la pipa en toda la cara. Pero por fin aprendí que, ni es un boquiche, ni crea música. —Súbitamente, Ariel lo abrazó fuertemente. —Eres un gran amigo, Urchin. Siempre tan leal y sincero. Una de las pocas personas en las que puedo confiar total y completamente.

Virgil guardó silencio, con el rostro crispado de culpa y vergüenza. 


Años atrás


A Urchin le había sorprendido ver de lejos al Rey Tritón nadando a la superficie en plena noche, y tuvo la corazonada de seguirlo. Oculto detrás de una roca muy cerca de la orilla, se sorprendió profundamente al verlo salir del mar y ver cómo su larga cola celeste se transformaba en dos piernas, cubiertas por un gran pareo del mismo color. Él, que siempre había estado completamente en contra del mundo humano, estaba saliendo a la superficie como uno más. La marea estaba muy baja aquella noche, así que Urchin supuso que aquel era el día que la Gran Diosa les otorgaba como humanos a los tritones en lugar de a las sirenas. 

Tritón alzó su tridente hacia el cielo y bramó:

—¡Que el cielo de la noche se ilumine, y me escuche la Estrella Azulada! ¡Despierta, Reul Ghorn, y atiende mi llamada!

Para el asombro del muchacho, una estrella azul del cielo fue descendiendo haciéndose más grande y brillosa, hasta tomar la forma de una pequeña hada del tamaño de una mosca. 

—Buenas noches, Rey Tritón —saludó, con una leve reverencia. 

—Buenas noches —repuso cortésmente el soberano—. ¿Cuáles son las principales novedades de este año?

—Me temo que el mundo de los humanos está peor que nunca, Su Majestad —repuso el Hada Azul—. La princesa Aurora de Lis aún continúa bajo la maldición, Rumpelstilskin no deja de hacer tratos endiablados con la gente, y Maléfica no cesa de hacer de las suyas. Tampoco la Bruja Malvada del Oeste en Oz, ni la Reina Roja o la Reina de Corazones en el País de las Maravillas, ni Jafar en Agrabah. Pero hay algo peor: una terrible guerra por el reino se está librando aquí en Mitshaven, con la esperanza de vencer por fin a la Reina Malvada, pero el asunto cada vez está más difícil. Hace poco la Reina intentó violar al prometido de Blancanieves en complicidad con Maléfica, y por poco lo consigue. En cuanto a Arendelle, aún continúa congelado por completo. Respecto a...

—Ya, ya, muchas gracias, con esa información me alcanza —repuso consternado el Rey Tritón—. ¡Qué horror todo! Y por supuesto, no hay novedades de Atenea, ¿verdad?

—Lo siento, Su Majestad, ninguna —lo interrumpió con tristeza el Hada Azul. 

—Entiendo. Muchas gracias, hasta el año que viene. 

—Que tenga usted un muy buen año, Su Majestad —respondió Azul con una reverencia. Comenzó a achicarse cada vez más hasta regresar a ser una estrella en el cielo, y fue entonces cuando Urchin salió de su escondite tras la roca. 

—¿Qué haces aquí, muchacho? —bramó el Rey Tritón muy sorprendido. 

—Yo podría preguntarle a usted lo mismo —le espetó Urchin, avanzando hacia la orilla. 

—Espera, espera, iré yo. No quiero que le tomes el gusto a tener piernas —Tritón dio un potente salto y aterrizó en el agua junto a Urchin, de nuevo con su cola de pez y ya sin piernas. 

—¿Usted nos ocultó toda la vida que podíamos ser humanos una vez al año, y resulta que usted lo es? —lo increpó el muchacho con el ceño fruncido. 

—Hijo mío, si me haz oído, yo sólo lo hago el tiempo suficiente para saber lo que ocurre en el mundo humano, y luego me regreso —explicó Tritón apoyando su mano en el hombro del chico—. Ahora sabes que yo no digo las cosas sin fundamento: el Hada Azul es mi contacto de confianza, y es ella la que me cuenta las cosas que les digo a todos sobre los humanos. 

—Debería decirle a Ariel que usted es un hipócrita y un mentiroso —lo desafió Urchin—. ¿Y qué es eso de "novedades de Atenea"? ¿Acaso su primera esposa no falleció de una enfermedad como nos dijo a todos? ¿La madre de Ariel está viva? ¿Hasta en eso nos mintió?

—¡Urchin, escúchame, por favor! —suplicó Tritón con la voz quebrada—Te lo contaré todo, y así lo entenderás. Pero júrame guardar el secreto, por favor. 

—Lo escucharé, le daré el beneficio de la duda. Pero dependiendo de lo que me cuente, guardaré silencio o no —el Rey estaba impresionado con la valentía del joven. Si quisiera podría destruirlo al instante con su tridente, pero su gran bondad lo hacía incapaz de cometer un acto así.  

—Atenea, la madre de mis siete hijas, era una sirena maravillosa —comenzó el Rey Tritón con dolor y nostalgia—. Siempre alegre, siempre radiante, llena de vida, hermosa, dulce...adoraba a las pequeñas y siempre les cantaba canciones. Fue sin duda la época más feliz que vivió Atlántica. Pero al igual que Ariel, estaba fascinada con los humanos, y salió muchas veces a la superficie durante las doce horas de Úrsula. Mis hijas mayores aún eran demasiado pequeñas para salir, Atenea coincidió conmigo en que no diríamos nada hasta que Aquata tuviera diez años, ya que aún entonces el Hada Azul me daba malas noticias —el monarca comenzó a sollozar, y sus ojos se empañaron de un inmenso sufrimiento—. Hasta que, un año, cuando Ariel estaba recién nacida, salió a ser humana como siempre, y nunca jamás regresó. La busqué, la busqué y la busqué, y el Hada Azul también la buscó inmediatamente por pedido mío, y jamás la encontramos —Tritón se largó a llorar, producto de decir algo muy doloroso que llevaba mucho tiempo escondiendo—. ¿Me entiendes ahora, muchacho? ¡No sé qué le pasó! ¡No sé si está viva o si está muerta! ¡Ni siquiera sé si le pasó algo o es que nos abandonó voluntariamente! Pero no la creo capaz de eso, algo horrible debió pasarle. 

—Lo siento, señor, no tenía idea —repuso Urchin, impresionado y entristecido, y sin poder creer cómo aquel soberano tan fuerte y con mano de hierro se veía tan vulnerable—. ¿Pero esa hada la buscó bien? O ya puestos, ¿por qué no lo convirtió a usted en humano permanente para que la buscara todo lo que hiciera falta, y no una vez al año? 

—¡Le supliqué al Hada Azul que lo hiciera, pero ella dice que las reglas son así por algo! Y yo como soberano debo entenderla, aunque al principio me costara mucho. 

—Pero, sus hijas...

—¡No puedo poner esa carga sobre mis hijas! ¡No puedo condenarlas a la incertidumbre que vivo yo día a día! La tristeza que vivieron Aquata, Andrina y Arista, que ya tenían uso de razón y recuerdan a su madre, fue abismal, y hubiera sido mucho peor de haber sido sincero. Preferí decir que había muerto, antes de que sufrieran como yo, de no saber —explicó Tritón, abrazando al muchacho—¡Y Ariel, mi Ariel! De todas, ella es la más parecida a Atenea, tanto físicamente como en la personalidad. No quiero que termine como ella. Mira lo triste que está con haberse quedado muda de repente, y yo no pude hacer nada por ella. 

—Tranquilo, Su Majestad, lo entiendo —Urchin estaba casi sin habla, no sólo por la actitud tan frágil de su rey sino por la revelación que le había hecho. 

—Los únicos que saben esto son Nefazia y Sebastián —dijo separándose y enjugándose las lágrimas—. Gracias a Poseidón, ella me prometió no ir más a la superficie ahora que nos casemos. Por favor, júrame que no le contarás ésto a ninguna de mis hijas.

—Se lo juro, señor —afirmó Urchin luego de pensarlo. 


2014

—¿Qué pasa, Urchin? ¡Te pusiste pálido de repente! —comentó Ariel al ver que el semblante de su amigo se ensombrecía. 

—Nada, nada —farfulló—. Es que me acordé del día de la boda de tu padre con Nefazia. 

—¡Ja! Siempre decimos que no queremos hablar de eso y lo terminamos haciendo —repuso la pelirroja con sarcasmo—. Jamás voy a olvidarlo: nunca en mis días de muda estuve tan feliz como en aquella ocasión, ignorante de lo que nos esperaba a todos.


ATLÁNTICA
Años atrás


Todo el palacio estaba decorado de un resplandeciente color dorado para homenajear a los novios, quienes se miraban uno al otro tomados de la mano con una amplia sonrisa, que en el caso de Nefazia resplandecía más que nunca. La preciosa duquesa, que ahora sería reina, llevaba un bellísimo manto blanco en su cabeza y estaba llena de las más caras joyas de todo el océano. Las siete hijas de Tritón estaban sentadas en primera fila, todas con los regalos de Nefazia puestos y una expresión de gran alegría. Todas excepto Aquata, que continuaba con su misma obstinación. Quien los casaba era nada menos que Sebastián, flotando en el agua frente a la feliz pareja. Todas las criaturas del mar estaban allí, dichosos a más no poder con su nueva soberana, que se había ganado el afecto y admiración de todos. 

—Señorah y señoreh, iegóh lah hora e' que lo' novioh digan suh votohs —anunció el crustacio. 

—Nefazia —comenzó Tritón con una gran sonrisa—, nunca me imaginé que a mi edad volvería a conocer el amor, y a sentirme feliz como un adolescente. Jamás me imaginé que quedaran aún sirenas tan extraordinarias como tú, y puedo decir sin temor a equivocarme que serás la reina más maravillosa que ha tenido el océano.

—Tritón —Nefazia ensanchó su sonrisa cautivadora aún más—, me parece increíble que la vida nos haya vuelto a reunir luego de tantos años, y te juro, a ti y a todos, que me esforzaré cada día por ser la reina que Atlántica se merece y necesita. Hoy damos comienzo todos juntos a una nueva era —añadió con voz potente—, una era de prosperidad, felicidad y paz. ¡Un antes y un después en la historia de Atlántica, y de todos los mares!

Luego de que ambos dijeran el "sí, acepto", Sebastián terció:

—Cohn todah Atlánticah y lo' dioseh como testigoh, ¡ió los declaroh marido y mujeh! —Tritón y Nefazia se besaron con ternura, al tiempo que todos estallaban en gritos y aplausos. 

—¿Estás contenta, Ariel? —le preguntó Flounder. Ella sonrió y asintió con la cabeza, a la par que aplaudía más entusiasmada que todos. Al fin su querida Nefazia era su madrastra, y al fin era la Reina de Atlántica. 


EL BOSQUE ENCANTADO
2014


Con Virgil ya de vuelta en el mar, Ariel bostezó y se acostó junto a Eric, abrazándolo y besándolo en la mejilla. Éste esbozó una gran sonrisa de enamorado, y sin abrir los ojos le dijo:

—Hola, mi amor. ¡Por fin te acostaste! ¡Ya sabes que te extraño cuando duermo solito!

Ariel lo besó en la boca, sonriendo con él. 

—Ya estoy aquí, precioso. ¿Vamos a dormir abrazaditos, o prefieres hacer otra cosa? —susurró con picardía. 

—¡Qué sirenita insaciable! —Eric abrió los ojos, se relamió los labios con la lengua y comenzó a besarla apasionadamente. 

De repente se escuchó una fuerte explosión, y la pareja se aterrorizó al darse cuenta de que su habitación estaba en llamas.

—¡Fuego! —exclamó Eric, poniéndose de pie de un salto y tomando la mano de su novia—¡Tenemos que salir de aquí y sacar a todos!

Echaron a correr por las habitaciones del palacio, horrorizándose de cómo el fuego destruía todo a su paso.

—¡Oh, no! ¡Otro castillo que se derrumba, no! —gimió Ariel muy asustada, abriéndose paso con Eric entre las llamaradas.


ATLÁNTICA
Años atrás


Un tremendo estruendo despertó a Ariel y a Flounder, que se había quedado a dormir con ella tras la boda. 

—¿Qué es eso? ¿Qué es eso? —preguntó muy asustado el pececito, acurrucándose en el regazo de su amiga, al tiempo que sentían temblar las paredes. 

—¡Socorro! ¡El techo se derrumba! —oyeron gritar a las otras princesas, que salían nadando de sus alcobas. Muy asustada y con Flounder en brazos, Ariel salió nadando de allí mientras el cielo raso se caía sobre su cama, al tiempo que las paredes se desmoronaban. 

—¡Auxilio! ¡Moriremos aplastadas! —gritaba Alana aterrorizada—¡Más rápido, naden más rápido! 

—¡Mamacitah! ¡Santah Vigen e' lo' mareh! —temblaba Sebastián, nadando tan deprisa como le permitías sus tenazas. 

—¡Papá! ¿Dónde estás, papá? —chilló histérica Arista, mientras todo el palacio temblaba sin cesar. Salieron nadando a través del balcón de Attina y vieron que todo el océano estaba gris y tormentoso, que el reino entero se estaba cayendo a pedazos y que todas las criaturas del mar gritaban y huían despavoridas. Para terror de Flounder y las siete princesas, un gran torbellino negro envolvía el palacio de Atlántica, o al menos lo que quedaba de él. Rayos, truenos y centellas acompañaban el apocalíptico clima. 

—¿Qué dices? —preguntó Flounder a Ariel, al ver que ésta le hacía señas con las manos—¡Oh, sí! ¡El remolino viene de la superficie! ¡Quiere decir que alguien lo está causando desde arriba! —tradujo para las demás. 

—¿Y cómo vamos a verlo sin que esa persona nos vea? —inquirió Andrina, desesperada. Ariel volvió a hacer señas con sus brazos. 

—Hay unas grandes rocas gemelas por aquí cerca. Ocultémonos detrás de ellas y observemos —apremió Flounder, nadando con Ariel hacia la superficie. 

—¡Yo voy también! ¡Soy la mayor! —exclamó Aquata decidida, nadando con ellos. 

Llegados a la superficie y espiando desde detrás de las imponentes rocas, bajo el cielo de un verde grisáceo y tormentoso, Ariel y Flounder vieron sentada sobre una enorme roca, con expresión de ira y apuntando al cielo con el tridente, a...

—¡NEFAZIA! —exclamó Flounder sin poder creerlo, mientras el rostro de Ariel expresaba la misma consternación. Con expresión de cólera y sin un ápice de su acostumbrada sonrisa y tranquilidad, la ahora Reina de Atlántica lanzaba un potente rayo eléctrico al cielo con el tridente de su esposo—. ¡No puede ser! 

—¡Lo sabía! ¡Siempre lo supe! —siseó Aquata, furiosa—¡Era una falsa tal y como siempre lo dije! ¡Para eso quería casarse con papá! ¡Para poder portar el tridente sin convertirse en espuma de mar! ¡Al ser familiar de él, ahora puede usarlo!

Con un profundo dolor y desilución, Ariel comenzó a negar lastimosamente con la cabeza, sintiendo el peor desengaño de toda su vida. 

—¡Te lo dije, Ariel, te lo dije! —le espetó su hermana—¡Si solucionamos ésto, quiero inmediatamente tus disculpas!

Ariel se volvió hacia Nefazia, que continuaba con esa terrible expresión hechizando el cielo, y decidió que pagaría por haberlos engañado a todos.


EL BOSQUE ENCANTADO
2014


El fuego se iba haciendo cada vez más grande e intenso, y Ariel comenzaba a toser fuertemente a causa del humo, a la vez que se asustaba por sentir ese calor intenso de las llamas tan cerca suya.

—¡El cuadro de mis padres! —gritó Eric furioso, llegados al salón principal, al ver que el gran retrato de sus progenitores, colgado en la pared, estaba ardiendo casi destruido.

—¡Lo bueno es que no hay nadie, tal vez ya escaparon todos! —apuntó Ariel, atemorizada—. ¿Cómo pudo haber ocurrido este accidente?

—¿Quién dijo que fue un accidente? —Con terror, la princesa escuchó detrás suyo a la voz de la mujer que más odiaba en el planeta, y se giró horrorizada al confirmarlo.

—¡TÚ!

—También estoy muy contenta de volver a verte, Ariel.


ATLÁNTICA
Años atrás


Luego de tomar gran impulso, Ariel saltó desde el agua hacia la roca y aterrizó sobre Nefazia, empujándola y cayendo las dos en el mar. El tridente abandonó sus manos y fue recogido por la primogénita de Tritón.

—¿Ariel, qué haces? —preguntó su madrastra, muy sorprendida.

—¡Muy bien, hermanita, muy bien! ¡Sujétala! —felicitó Aquata, mientras Ariel sostenía los brazos de Nefazia contra su espalda. Le apuntó con el tridente e hizo aparecer unas cuerdas doradas para atar sus manos, y otra para amordazarla—¡Llevémosla al palacio! —ordenó.

Nefazia chillaba y forcejeaba intentando hablar, pero las cuerdas y la mordaza eran demasiado fuertes. Ariel la escoltaba enfurecida hasta el fondo del mar, mientras Flounder gritaba a la multitud:

—¡Descubrimos a la causante de todo! ¡Era Nefazia! ¡Todo fue un engaño para quedarse con el tridente —Ariel le dedicó a la dama una mirada de profundo dolor y decepción, mientras el pececito proseguía, interpretando sus palabras—¿Cómo pudiste hacerle esto a Ariel, con todo lo que te quiere? ¡A Tritón, que está enamorado de ti como un tonto!

—¡Traidora! ¡Traidora! —la abuchearon las demás princesas.

—¿Qué hiciste con papá? —le preguntó Aquata, furiosa.

—¡Creoh qé aquí tá! —Sebastián entró nadando al salón del castillo derrumbado, llevando en una de sus tenazas una pequeña larva negra—¡Étoh tabah sobre el tronoh! ¡Debeh ser Sú Magestá!

—Es papá sin duda —dijo Aquata, mientras Ariel dejaba a Nefazia amarrada en el suelo. Su hermana le entregó el tridente—Nefazia te engañó a ti más que a ninguna, así que te corresponde a ti, Ariel: devuélvelo a su forma original. —Nefazia comenzó a chillar y forcejear más que nunca, pero nadie le hizo caso.

Ariel lanzó un rayo plateado sobre la pequeña larva, aliviada de que su padre solucionaría todo de inmediato. Pero cuando se disiparon los destellos de plata que envolvían a la criatura, no era el Rey Tritón sino una extraña mujer: muy delgada, cabello blanco, piel verde grisácea, y un vestido negro que culminaba en ocho tentáculos. La mujer lanzó una diabólica carcajada de triunfo, abofeteó a la Sirenita con uno de sus tentáculos aprovechando su desconcierto, y le arrebató el tridente.

—¡MORGANAH! —exclamó Sebastián, muerto de miedo—¿Pero cómoh e’ posibleh?

—¡Tesoro! ¡Todo es posible! —repuso regocijante Morgana, tomando al cangrejo con uno de sus tentáculos y acercándolo a su cara con cruel alegría, sintiendo cómo éste temblaba.

—¿Pero cómo? ¿Qué pasa aquí? —inquirió Flounder, al tiempo que Ariel se mostraba tan horrorizada y sorprendida como él.

—Lo que pasa aquí es que Aquatita tiene que dedicarse a otra cosa porque como detective se muere de hambre —respondió Morgana riendo a carcajadas y aprisionando a Ariel en otro de sus tentáculos—. Tú tenías razón, preciosa: Nefazia es maravillosa y hubiera sido la mejor madrastra y reina de todas —dijo melosamente, acariciando con sus pérfidas manos las mejillas de la joven muda—. Éste no fue su plan para hacerse con el reino, sino el mío. No puedo tocar el tridente sin convertirme en espuma de mar, a menos que sea pariente de Tritón, y ya lo soy: su cuñada.

—¿Qué? ¿Eres la hermana de Nefazia? —exclamó Flounder expresando el desconcierto de todos.

—Así es, mi querido Flauver.

—¡Me llamo Flounder!

—¡Cómo sea! —replicó Morgana con el mismo regocijo—Yo cumplí el sueño de mi hermanita de casarse con Tritón, aunque ella nunca lo supo hasta ahora. Cuando me enteré de que su querido rey andaba en una misión cerca de Olympia, y a sabiendas de que a Nefi le encanta viajar, mandé dos ballenas asesinas a atacarla, segura de que Tritón estaba cerca para salvarla. Siendo ella una sirena tan dulce y él viudo y necesitado de cariño, no me equivoqué al pensar que pronto se enamorarían y casarían. Esperé pacientemente, pero al fin ocurrió, ¡y ya puedo reclamar el tridente para mí!

—Pero…Nefazia estaba causando la tormenta —farfulló Aquata sin poder entenderlo.

—¡Todo lo contrario! ¡Estaba intentando detener MÍ tormenta! —repuso Morgana con avidez—Quería hacer una entrada triunfal y que todos se despertaran viendo la tormenta, y a mí como su nueva reina, pero mi hermana me detuvo y me convirtió en ese ser insignificante. Así que, gracias por liberarme, querida —le dedicó a Ariel una horrible y ensanchada sonrisa, y luego lanzó un rayo rojo sobre la imposibilitada Nefazia, convirtiéndola a ella en una larva negra para el horror de todos—. La pobre Nefi, ella los quería a todos de verdad. Nunca sospechó que fue una simple actriz de mi gran obra. Y no es la única que tendrá un cambio de look.

Riendo a carcajadas demoníacas, Morgana apuntó a las seis hermanas de Ariel, lanzando un gran rayo verde que se dividió en seis, y las sirenas se horrorizaron al ver que llevaban los cabellos cortos como tritones.

—¡Mi cabello! ¡Mi hermoso cabello! —se lamentó Arista.

—Muchas gracias, querida Ariel, no podría haberlo logrado sin ti —le siseó Morgana a su prisionera.

—¿Dónde está papá? ¿Qué hiciste con él? —exclamó Alana.

—Tritón pagará por todo lo que me hizo. ¡Toda Atlántica lo pagará! —y gritó, alzando el tridente en alto y nadando bien alto con Ariel entre sus tentáculos, produciendo un fuerte humo a su alrededor—¡Qué viva la Reina Morgana!

—¡Qué viva, qué viva! —Una pequeña piraña morada se acercó nadando al salón, festejando y vitoreando.

—¡Querido Resaca! —lo saludó la mujer, melosamente.

—¿Olvidas nuestro trato? ¡Todavía no veo resultado! —le espetó Resaca.

—Claro que no, pirañeta querida —Morgana le lanzó un rayo verde con su tridente, haciéndolo crecer más y más hasta tomar la forma de un enorme tiburón, mientras todos estallaban en gritos de pánico, y Resaca se le unía a la hechicera en sus demoníacas carcajadas.


EL BOSQUE ENCANTADO
2014


—¿Cómo pudiste escaparte? Pensé que te habíamos detenido —siseó Ariel con desprecio. Morgana tenía un largo vestido negro y la misma piel verde grisácea, pero se apoyaba en piernas en lugar de tentáculos.

—Eso no te importa —le espetó la cruel mujer—. ¿No querías saber tú qué es el fuego y qué es quemar, y te preguntabas si podrías verlo? ¡Pues aquí lo tienes! —exclamó alzando los brazos, mientras el salón se derrumbaba por las llamas.

—No me importa si vienes a matarnos, lucharemos hasta el último minuto. Mejor dicho, lucharé, porque a ella no la tocarás —Eric dio un paso adelante con valentía y se interpuso entre Ariel y Morgana.

—¿Y por qué querría matarlos, si los necesito vivos? —lo corrigió la bruja—Ustedes van a ayudarme a conseguir lo que quiero, les guste o no. Solamente quería hacer la entrada triunfal que Nefazia me frustró la última vez.

—Nunca te ayudaremos a que domines Atlántica otra vez —le espetó Ariel, avanzando delante de Eric. Morgana se echó a reír.

—¿Atlántica, dices? Atlántica no era un fin para mí, sino un medio para mi verdadero fin —aseguró Morgana con un perverso brillo en la mirada.

—¿A qué te refieres? —inquirió Ariel, sorprendida.

—Sólo digamos que, si me ayudas, sabrás la verdad sobre tu mamá —Morgana se deleitó ante el asombro y desconcierto de la jovencita—. Tu madre no murió de una enfermedad como tu padre te dijo, y yo sé toda la verdad.

—¡¿Está viva?! ¿Qué le pasó? ¿Dónde está?

—¡¡Hasta luego, linda!

Lanzando una última carcajada, Morgana se desvaneció entre truenos y una nube gris, al tiempo que el castillo continuaba derrumbándose.

*******************************************
Ariel y Eric, abrazados, contemplaban con alivio cómo la Reina Elsa restauraba su palacio lo mejor posible con sus poderes de hielo. Grimsby, Max y otros sirvientes estaban junto a ellos. Dos grandes tragedias habían ocurrido esa noche: la hechicera Morgana estaba de regreso, y el mago Merlín había muerto.

—Gracias por venir tan rápido, Elsa —suspiró Ariel a su amiga.

—De nada, haz hecho bien en darme una de tus caracolas —repuso la Reina de Arendelle sin dejar de usar su magia en el destruido lugar.

—Mi amor, ¿a qué puede referirse Morgana con “su verdadero fin”? —le preguntó Ariel a Eric.

—Creo que lo sé —repuso éste con temor—. Ella quiere despertar a la Gran Diosa Úrsula, que está sumida en un letargo desde hace más de mil años.

—¿Cómo dices? —inquirió Ariel muy sorprendida—¿Qué sabes tú de la auténtica Úrsula?

—En resumen, que es uno de los peores males que alguna vez hollaron el universo, y que no debe ser despertada jamás —repuso Eric muy sombrío.

—¡Pero, amor, venerabas a la Gran Diosa cuando yo te conocí! ¡Y es gracias a ella que yo tuve piernas en primer lugar!

—La veneraba antes de descubrir su verdadera historia, y quién fue ella realmente —explicó el príncipe, abrazándola asustado—. Muchas cosas ocurrieron en mi larga expedición. Ahí supe que Úrsula es uno de los seres más poderosos e infernales que existen, si no el que más.

—¿Y lo que dijo Morgana de mi mamá? ¿Qué no está muerta? —temblaba Ariel entre sus brazos—¿Será verdad? ¿Qué pasó verdaderamente con mi mamá?



EL BOSQUE ENCANTADO
Cuatro años antes de la Maldición Oscura


Bella estaba sentada en la taberna, triste, cabizbaja y sin ánimos de nada. Acababa de terminar su encierro en el castillo del Oscuro, por lo cual debería sentirse aliviada, mas dadas las circunstancias, no lo estaba. Sabía también que debía volver con su padre, para hacerle saber que estaba libre y a salvo, pero sabía también que éste al saberlo la casaría inmediatamente con Gastón. Eso sería como salir de una prisión solamente para meterse en otra. 

—¡Bella! ¿Tú aquí? ¿Quién lo hubiera dicho? —grande fue su sorpresa cuando un completo desconocido la saludó tan afectuosamente, con un bebé en los brazos. 

—¿Perdón? No te conozco —repuso la muchacha. 

—Soy Robin Hood, me ayudaste a escapar de Rumpelstilskin —respondió el apuesto hombre—. Estaba disfrazado para que el Oscuro no me reconociera, ésta es mi verdadera apariencia.

—¡Robin, hola! —Ya con confianza, Bella se puso de pie y le dio un beso en la mejilla—¿Y quién es este pequeñito tan hermoso? —añadió con dulzura, acariciando las mejillas del bebé.

—Es mi hijo Roland, que pudo nacer gracias a ti —explicó Robin, sentándose frente a ella. 

—¿Y cómo está de tu esposa? 

Robin se entristeció y bajó la mirada. 

—Marian está muerta. No quiero hablar de eso —terció cortante. 

—¡Oh, no! ¡Lo siento mucho! —repuso Bella con mucha pena, acariciando la mano de Robin. 

—El Fraile Tuck es un excelente dibujante, y gracias a él Roland sabrá cómo era su mamá —explicó el hombre—. Al menos es algo. 

—Entiendo lo mal que debes sentirte, Robin. El amor es lo que da sentido a nuestra vida, y perderlo es muy doloroso —afirmó Bella, compasiva—. Al menos te queda tu precioso bebé —le hizo cosquillas a Roland en el mentón, y el bebé comenzó a reírse. 

—¿Sabes, Bella? Yo creo en el karma, y la muerte de mi esposa debe ser castigo por alguna cosa mala que hice —dijo Robin, suspirando. 

—¡Pero si tú eres un hombre muy bueno! ¡Yo jamás me equivoco con la gente!

—No siempre he sido bueno. En el pasado yo era una persona muy diferente —aseguró el apuesto ladrón—, pero Marian me cambió. 

Bella guardó silencio, sin poder evitar sentir celos y frustración. Al menos Marian había logrado cambiar a Robin, mientras que ella había fracasado con su Rumpel. 

—Piensa en la persona que eres, Robin. No en la que fuiste —terció con una sonrisa.

—Yo dejé el pasado donde pertenece, en el pasado —repuso Robin con expresión ausente—. Pero algunas cosas no son tan sencillas de olvidar.  

DIECISIETE AÑOS ATRÁS

Un muchacho de dieciocho años, apuesto y atlético, tomaba sol descamisado y con los pies apoyados en el agua, aquella tarde de calor en la playa. No salió de su asombro al ver una sirena pelirroja, que se acercaba nadando.

—¡Hola! —lo saludó ésta con simpatía. Salió del agua, y el muchacho observó cómo sus aletas se transformaban en dos blancas piernas, cubiertas por un pareo azul.

—¡¿Qué está pasando?! —preguntó el chico asustado, mientras la sirena se reía.
—Las sirenas podemos ser humanas doce horas al año, muchachito. ¿No lo sabías? —La mujer le tendió su mano amistosamente—Soy la Reina Atenea, mucho gusto.
El joven estrechó su mano, esbozando una curiosa sonrisa.
—¡Robin! ¡Robin de Locksley!

CONTINUARÁ…

NUEVAS INCORPORACIONES: Jason Dolley como Urchin/Virgil Duncan, Jim Carter como Rey Tritón, Kevin Michael Richardson como la voz de Sebastián, Parker Goris como la voz de Flounder, Chris Edgerly como la voz de Scuttle, Ariel Winter como Adella, Anna Camp como Arista, Alexa Davies como Adrina, Maggie Geha como Attina, Taissa Farmiga como Alana, Billie Lourd como Aquata, Christina Hendricks como Reina Atenea, David Lambert como John/Freddie Kay, Brenton Twaites como Thor/Pierre Blake, Owen Vaccaro como Eric niño, Kennedi Clements como Ariel niña, Paul Copley como Sir Grimsby, Will Ryan como la voz de Dudley, el hipocampo real, y Jeremy Maguire como "Henry niño".

ACTRIZ ESPECIAL: Rachel Weisz como Nefazia.

APARICIONES SORPRESA: Luke Benward como Joven Robin de Locksley, Clancy Brown como la voz de Resaca, y Joan Cusack como Morgana.




NOTAS AL MARGEN:

1)   El personaje de Nefazia está basado en el antiguo libro de la Sirenita “Nefazia visita el palacio”.
2)   En Storybrooke, Thor se llama Pierre Blake por Andrew Blake y Pierre Woodman, dos directores de cine porno. Asimismo, tanto Thor como Perla son personajes de la serie televisiva de “la Sirenita”.
3)   John está basado en nuestro queridísimo Peter Pan, y recibe el nombre de Freddie Kay por sus dos actores favoritos: Freddie Highmore y Robbie Kay.
4)   La feroz pelea entre Ashley y Aurora es una parodia de la icónica escena “Maldita Peluquera”, de la novela “Valeria”. 


NOTAS Y NORMAS:
1. Debes tener cuenta de google para poder comentar.
2. Respeta la netiqueta.
3. Puedes opinar lo que quieras (a favor o en contra de los episodios, personajes, guionistas, etc.) pero siempre respetando a los demás comentaristas.
4. Está prohibido poner enlaces en los comentarios.
5. Siempre que quieras comentar un spoiler indica SPOILER al comienzo de tu comentario
Gracias. 
Síguenos en Facebook y Twitter para estar al día de lo que publicamos en el blog.

58 comentarios:

  1. Bueno, Laura, nobleza obliga y visto que han pasado las horas y nadie se digna a dejarte unas palabritas... acá voy yo.

    Me ha encantando Sebastián (Yes, I know), me ha hecho reír.

    Revelada al fin la identidad de las luchadoras. Eso fue muy divertido también. "Cenizorra" y "Mona Durmiente"... solo a la altura de la "Cangrejita muerta". Anna como siempre, deliciosa. Freddie es de lo más cómico también.

    ¿Mary Margaret no le dijo nada al niño que se burló de Henry? Eso me pareció mal... ta, tenía que decirlo.

    Vaya, qué montaña rusa este fic :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Ceci, gracias por la mini-review. No te preocupes, no estaba nerviosa ni ansiosa.

      MM si lo retó al niño, aunque no haya estado escrito, pero luego se metió Regina y entre agresión de niño a niño y de adulto a niño siempre gana lógicamente la segunda.

      Gracias por lo de Sebastián y lo del MH, y la verdad sobre las misteriosas luchadoras habrá sido buena o mala pero no se la esperaba nadie ¿eh?

      ¡Besotes y gracias!

      Eliminar
    2. ¡Hola, Laura!

      Más que una cuestión de nervios, estaba esperando que alguien de mayor rango comentara primero... después de todo, los barones y las baronesas son los últimos de la escala nobiliaria, solo por encima de los caballeros y los baronets XD

      Ah, bien, bien lo de Mary Margaret. Por supuesto que lo de Regina es como dices.

      Fue sorpresa, sí. Ya que preguntabas más abajo, yo también caí con lo de Nefazia.

      ¡Beso!

      Eliminar
    3. Jeje pero Baronesa, los de mayor rango hacen reviews muy largas, era lógico que fueran a tardar.

      Gracias por lo de Nefazia, es una caricia a mi ego escritor XD. Veremos si Manu, Nova o algún otro cae. Pero la idea es masomenos como dice Charmed "es demasiado generosa", "la gente no es TAN buena", "acá hay algo", y no, era buena de verdad.

      Eliminar
  2. Por fin puedo entrar de nuevo al blog y ¡por fin salió!

    Lo leeré en el transcurso de la semana pero desde ya aparto mi plaza. :P

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Vaya vaya, mi querida Laura (Swan) nos vuelve a sorprender con otro fic y esta vez de Ariel, uno de mis personajes favoritos de OUAT y en general de Disney. Empecemos…

      Primero que nada déjame decirte que excelente trabajo de cast. ¡Bravo! (Una parte para ti y la que le corresponde a Peter ;D) como siempre acertadísimo, sobre todo con la niña Ariel con la que morí de ternura, y el joven Robin asombra el parecido. Guapísimas todos las de la selección de las hermanas.

      Desde ahora te digo que aunque me gustó más “The Orgasming in your body”, te felicito porque noto cada vez más avance en tu estilo de escribir. Por ejemplo, la atención y detalle con la que describes personas, lugares, cualidades, etc., hacen que se vaya notando más y más tu sello personal, por lo que te animo a que sigas escribiendo. Como siempre, perfectamente conectado el flashback con la escena inmediatamente posterior. Además de que manejas muy bien las diferentes líneas temporales. De hecho tengo que que elogiarte, que tocaras épocas como el año perdido o el hechizo de visión destrozada desde los puntos de vista de otros personajes. Son tramas que pudieron haber dado mucho jugo en la serie pero los two ya ni se molestaron en retomar.

      Y hablando de visión destrozada, esto me lleva al momento ¡maldita Perricienta! Jajajajajaja genial, ¡me encantó! Yo por mi parte adoro este tipo de parodias siempre y cuando no se abuse de ello. Qué bueno que no aposté, yo juraría que Regina iba a ser una de las partes. Pero me divirtió demasiado. Y nunca me esperaba a Ashley y Aurora como protagonistas. 😂😂😂 Un punto por la sorpresa.

      Otro puntote por la escena Regina-David. Se pedía agritos en la serie (bueno, al menos yo)... 😅

      Me encantó también el uso de eufemismos y frases adaptadas al mundo oceánico como “pon tus aletas sobre el agua” o mi favorita: “esa cangrejita muerta” jajajaja. Trataré de usarla de ahora en adelante, ya usaba mucho el término crustáceo (a) despectivamente con mis amig@s cuando meten la pata. XD

      Y con todo cariño te mando un saludo Peter hater. Jajajaja la verdad le quedó buenísimo el homenaje/bulliying con el personaje de Freddie Kay. Por cierto Laura, espero ser estrella invitada en algún momento. Da igual si es de extra comensal en Granny’s, o de cochero en el Bosque Encantado; será mejor que cuando salí de extra asesinado en la ley y el orden. Jajajajaja.

      Y por supuesto no me podías dejar sin mi dosis de mi Ruby sexy, hermosa, perfecta, bien hecha, la amo. <3 Y no te preocupes de que no tuvo mucha participación, de hecho me pareció la dosis perfecta considerando que aquí la prota es Ariel.

      Como punto en contra: la escena de Hook con todo el sello Brigihorowitz. Lo sabía, admítelo, eres Killian believer de clóset jajajaja. La segunda parte traerá lavado de cara a Ruperto, ya me las huelo.

      Otro de los pocos detalles que te critico fue la interacción con los animales. Habría preferido que sólo las sirenas/tritones tuvieran la habilidad de entender y comunicarse con estos. Eso de unos marineros tratando de vender a Sebastián por descubrir que habla, y luego Blancanieves hablando con Scuttle, es MUUUY Disney para mí, pero cuestión de gustos.

      Y te concedo la victoria con lo de Nefazia, yo como Aquata pensé lo peor de ella. Jajajajajaja no puede ser que tan malacostumbrados nos tiene a muchos la vida, que tanta amabilidad siempre nos hace pensar lo peor, que es un disfraz para quién esconde algo malo o un interés escabroso.

      En fin, ansioso por la segunda parte y prometo hacerme más el tiempo cuando esté lista.

      En serio te felicito porque siempre quise más de Ariel en la serie, y ahora agradezco que los two no la hayan tocado mucho porque ya sabemos cómo acaban embarrándola. Esto da a pie a liberar la imaginación y a crear fics tan entretenidos como este. Gracias ;)

      PD. La forma de Ariel de ver a Eric…proyecciones propias de como ves tú a Maxi??? 🤔😅😂 Jejeje.

      Eliminar
    2. ¡Hola Manu, como siempre muchas gracias! No entiendo por qué Swan.

      Muchas gracias por elogiar el trabajo de cast, pero realmente casi todos fueron hallazgo de Peter, él me los postulaba y yo aprobaba o reprobaba XD. Pero están todos excelentes, y de hecho el joven Robin es uno de los pocos que hice yo sola, sin ayuda del MH, así que más gracias por eso. Entre Luke Benward de Robin y Connor Jessup de Orgasming (ese lo encontró Peter) dos bombonazos en rejuvenecimiento.

      El fic de Orgasming era otra cosa, una temática diferente, mucho calor y fuego, y acá mucha agua para refrescar. Pero gracias por los elogios a la escritura, muchas gracias. Después de esta historia no sé qué haré, pero soy feliz disfrutando el éxito del momento. Sobretodo GRACIAS por saber apreciar las relaciones entre cada escena cuando son en tiempos diferentes. El capítulo del hechizo de Ingrid me encantó y pensé que se podía sacar mucho de ahí.

      Qué genial que disfrutes las parodias, y más siendo mexicano. A mí me parecen un buen momento para relajarse y distenderse. Si hablamos de apuestas, Peter empezó con Aurora y Maléfica y lo cambió por Zelena y Ariel, Trish Zelena y Regina y Charmed duelo de monjas. Me pareció innovador una lucha de princesas, aunque claramente lo hicieron hechizadas y no con consciencia.

      GRACIAS GRACIAS GRACIAS POR LO DE REGINA Y ORGASMING, ERA JUSTO LO QUE YO ESTABA ESPERANDO.

      También gracias por los eufemismos océanicos, intentaré que así sigan. Asimismo gracias por elogiar el personaje de Peter, en la próxima parte va a ser más relevante.

      Eeem, ¿me explicas lo de la Ley y el Orden jeje? Y acerca de un personaje tuyo, bueno, ya tenemos a Urchin en el que te puedes proyectar. Pero sino, búscate algún actor inglés o yanqui que sea parecido a ti, y me pasas el nombre por privado, y yo me encargo del resto.

      De Ruby también gracias, se sabrá cómo llegó a Oz y tendrá mediana relevancia.

      La escena con Hook ya estoy viendo que no le gustó A NADIE, pero para nada la hice con intención de lavarlo a él, sino la dignidad de Ariel al ayudarlo. Acá se le burla un poco mordaz y logra sacarle un mínimo de humildad. Además, no quería yo que el clan Charming siguiera engañado y creyendo que Ariel y Eric se juntaron por Paco. Pero está bien, entiendo perfectamente que ya nadie quiere nada bueno de él, por más minúsculo que sea.

      El tema de los animales lo he pensado, y ya me lo han dicho. Decidí que hablen "en general" para poder dialogar con personajes de OUAT en la segunda parte, básicamente. Pero entiendo.

      GRACIAS GRACIAS GRACIAS POR LO DE NEFAZIA, MIL GRACIAS. Si puedes y si no te molesta, espláyate más sobre cómo ibas leyendo esas escenas así mi ego se agranda XD.

      De paso otra pregunta: ¿qué te pareció la introducción con Henry niño?

      Gracias por toda la gran felicitación, le puse mucho amor y empeño a ésto y reviews como la tuya son mi retribución. Cuando esté listo el elenco completo de la parte 2 te lo pasaré.

      Y sí, por supuesto que yo veo a Maxi así, si es el príncipe más hermoso del mundo. Eric, Orgasming y todos esos son él dividido entre todos, además siempre identifiqué nuestra historia con la de la Sirenita. No literal, obvio, pero tiene similitudes.

      ¡Muchos besos y muchas gracias!

      Eliminar
    3. Laura Swan es por lo bipolar jajajaja, nah, es por lo rubia exclusivamente... Es un mote de cariño ya que yo soy Josh/Urchin también por lo rubio.

      Hablando de telenovelas. No sé si estás enterada que nuestra queridísima e ilustre primera dama de México, Angélica Rivera mejor conocida como la Gaviota, fue actriz de telenovelas al inicio de su carrera. Pues tiene un escenón tan sobreactuado como bochornoso, aunque la gente jura que es buenísimo y merecedor del Óscar; parte de una novela llamada "La Dueña" en la que su personaje curiosamente se llama Regina. Si no has visto la escena te invito a verla. Búscala como ¡¡¡"Angélica Rivera yo soy la dueña"!!! JAJAJAJAJAJAJAJA Ya me imagino a nuestra Regina (Lana) en sus tiempos de mala, bajo la lluvia gritando: ¡Yo soy la Reina Malvada! Y juro por esta tierra que atraparé a Blancanieves. JAJAJAJAJAJA.

      Y sobre la introducción me gustó mucho, muchísimo. Me encanta Recordar a esa Regina mala y mezquina que aún sin magia intimidaba y se imponía, y llena de matices cuando se trataba de Henry, que era su debilidad y lo trataba de ocultar mostrándose implacable incluso con él mismo. Siempre lo dije, Regina Mills es mi personaje favorito, por encima de su versión Evil Queen que también es una diosa. Y el Henry niño también es adorable. Recuerdo cuando los two hicieron la escena de Henry recibiendo el libro con Jared a sus plenos 15, JAJAJAJAJA. Aquí también lo hubieran usado a sus 17, poniéndole unos lentes para "rejuvenecerlo", como con Emma en el 2x06.

      Y para alimentar tu ego XD he aquí mis impresiones con Nefazia:
      Al principio me pasó que cuando llegó con tanto regalo para las hijas de Tritón lo vi normal, pero ya cuando los amigos de Ariel también alcanzaron su parte, fue la primera sospecha y pensé: -"Se está esforzando demasiado por simpatizar, algo trama".

      Durante la cena, primero creí que ella misma intercambió platillo con Aquata e incluso me dije: -"la muy sucia crustácea de seguro ya les puso algo para espiarlas en la habitación.

      Ya cuando descubrió el escondite secreto de Ariel, quise gritarle a la Sirenita: -"¡Abre los ojos! Te estuvo espiando y te quiere voltear contra tus hermanas. Pensándolo bien, ese también pudo haber sido un buen giro... jajaja tener un pequeño momento de Dark Ariel engañada y entregándole el Tridente personalmente, y al ser cedido voluntariamente se anula la magia de sangre. Jajajajaja ya me inspiré a escribir yo también.

      Luego cuando ayudaba a Ariel con los ensayos, seguía pensando "se sigue esforzando demasiado" y para cuando tomó el lugar de su hijastra en el musical hasta llegué a pensar que se alió con Regina. Tanta insistencia porque Ariel se diera la oportunidad de tener piernas me parecía que era para deshacerse de ella.

      Buen trabajo nuevamente por el giro, Nefazia siendo realmente buena, ¡vaya que me cayó como cubo de agua helada! Te lo digo, yo he tenido experiencia con gente así y no puedo más que pensar lo peor cuando alguien quiere causar una primera impresión mostrando exceso de amabilidad..

      Me alegra que te gustara la review, fue corta pero del alma ;D y aquí estoy a la espera del cast para la 2da parte.

      Eliminar
    4. Por cierto, entre tus fics, los de Peter y demás seguidores del blog, estamos teniendo la 7ma temporada que pedíamos, una temporada de cierre que taparía los agujeros que quedaban pendientes, de la mejor manera posible. En verdad felicidades porque lo hacen increíble considerando el material que dejan los two de referencia. Tomen eso Horrorowitz y Krisis.

      Con esta 7ma temporada de fics aún menos ganas de ver la séptima "oficial". A ver quién se suma a la apuesta de ¿cuánto raiting tendrá la premiere? Considerando que La "Batalla" Final tuvo 2.95 m de espectadores global, le doy al 7x01 1.5 sólo por ser estreno de temporada. En el 7x02 bajará a menos del millón.

      Eliminar
    5. Bueno Manuelito, me acabo de ver tu escena recomendada y está buena, aunque hay mejores. El galán es Alejandro el de "Rubí", esa me encantaba y la vi toda. Todavía no sé si va a haber una nueva parodia porque las mejores escenas ya fueron utilizadas, pero si la hay, los demás pueden echarte la culpa a ti jeje.

      Muchas gracias por referirte así a mi escena introductoria, veremos qué pasa con la próxima. Yo pienso exactamente lo mismo con respecto a Regina y Henry, no era muy buena madre pero aún así no era del nivel de Cora. Te corrijo en que, en la escena que dices, Jared tenía 13 y no 15, pero igual ya estaba muy crecido para grabar eso.

      "La muy sucia crustácea" jeje, qué tierno. Me encantaron todas tus impresiones sobre Nefazia, era justamente la idea, pero no, ahora le tienes que pedir perdón. ¿Muy buena para ser cierta? ¡Pues sí, lo era! Espera más de ella la próxima vez, y aquí tenemos a Ariel como la primer princesa con madrastra bondadosa.

      Lo último que comentas es lo que venimos diciendo con mi amigo Peter, que la séptima temporada es la nuestra y que somos los nuevos Two jeje, muchas gracias por tus bellas palabras. Yo tal vez me vea los dos primeros capítulos, no sé si mi corazón y mis intestinos lo soportarán. Pero ya ves que los Two dejaron mucho material de donde sacar ideas, pese a lo mal que las desarrollaron. Ya verás la próxima.

      Por cierto, lo más probable es que terminen siendo tres partes en vez de dos, porque queda mucho por contar y no quiero otra entrega tan locamente larga. Ya te estaré contando.

      ¡Besotes y muchas muchas gracias!

      Eliminar
    6. Un momento, un momento, ¿estás diciendo lo que creo que estás diciendo? Al decir: "acabo de ver tu escena recomendada y está buena, aunque hay mejores. Todavía no sé si va a haber una nueva parodia porque las mejores escenas ya fueron utilizadas", con eso te refieres a que en verdad te parecen buenas y te gustan las escenas "MALDITA LISIADA" Y "MALDITA PELUQUERA". O sólo te refieres a que las mejores DE LAS PEORES ya fueron utilizadas?

      Jajajajaja me gustan las parodias porque su gracias está precisamente en que imitan o hasta exageran aún más una escena que de por sí ya es ridícula. Pero yo lo veo justamente así, el escenón de Soraya Montenegro es lo mejor DE LO PEOR. Escena por donde la veas absurda, sobreactuada por parte de Soraya y mal actuada por el resto, incoherente...

      Por otro lado, tú que decías que no verías nada de la 7ma a menos que trajeran a Orgasming, ¿¿¡¡¡¡cómo que verás los primeros 2!!!?? La premiere lo entiendo, aún yo siento la curiosidad, pero el segundo de Hookito!!?? Jajajajaja te estás ablandando amiga!!

      Así que una trilogía. Que bien!! Mientras no tarden lo mismo que los libros en que se inspiró Juego de Tronos... XD

      Eliminar
    7. Ay, depende de lo que se considere buena o mala. Para lo que intentaban ser, dramones o momentos dramáticos, son un desastre, pero para ser comedia o comedia involuntaria, son escenas tremendas. No sé ya cómo explicarlo mejor, es masomenos lo de tu segundo párrafo. Pero sí, he visto novelas en el pasado y no me avergüenzo.

      La premiere sería por curiosidad, y el 7x02 porque sale Jared y para ver cómo termina Emma. Pero repito, no estoy decidida todavia, y lo mismo no veo nada.

      Eliminar
  3. ¡Laura! Al fin podemos disfrutar de la primera parte de Ariel :). Como es habitual, iré comentando mientras leo, escena a escena, para dar sensación de directo jajaja. ¡Allá vamos!

    Y empezamos en Storybrooke, en 2007. Oh, Henry sintiéndose solo porque todos tienen miedo a su madre. Aquí el niño ha salido a su padre, que a Bae tampoco se le acercaba nadie. Hasta esas cosas pasan de padres a hijos xD. Qué mona Mary Margaret. ¡Y primera mención al MH!

    Pero María Margarita, ¡no le cuentes a Henry el final del libro! Ya le ha dicho que se dio cuenta de que su padre hacía todo por su bien, que consiguió un amor verdadero… Solo le ha faltado decir cómo matan a Úrsula jajaja.

    Oh, Regina, dando ese paseo de cada mañana. Me pregunto si hoy aparecerá alguna flor… xD. ¡Oh, qué horrible, Regina! Dejó a Ariel sin voz, se salió con la suya… No le costaba tanto dejar intacto ese cuento con un absurdo final feliz, sabiendo que el verdadero final feliz lo había conseguido ella y que nada de lo que había en aquel cuento era real. Si es que esta mujer nunca se conforma con nada… Pero ahí está María Margarita para hablar alto y claro.

    Oh, mira tú, Henry, soñando a lo grande. Al final acabaría teniendo más familia de la que podría llegar a pedir: una tía loca, un padrastro manco, un tío pequeño del que muchas veces se olvidaba todo el mundo, un abuelo traidor… De todo.

    Y pasamos al Bosque Encantado. Oh, qué monos. Ariel y Eric de peques… Y oh, ya empezamos con la peculiar forma de hablar de Sebastián jaja. ¡Grimsby y Sebastián son soulmates, hablan exactamente igual! #Grimstian #Seby #CrabButler.

    Y, tras una pequeña escena con los baby Eric y baby Ariel, hacemos un salto de 12 años. Ariel… ¡No hagas eso a tus hermanas! Jajaja Tanto beso en la mejilla de Ariel me está recordando lo que dijo la baronesa ayer en el chat, de que resaltarán los estereotipos latinos haciendo que Regina/Roni se ponga a dar besos y abrazos a todo el que se encuentre jaja.

    ¡Oh, nuestro querido Flounder! No sé si me convence cómo lo ha dejado el CGI de OUAT, pero bueno, ya sabemos que no son grandes expertos y estas cosas no son lo suyo #WeAllRememberWhatYouDidWithLumière.

    Oh, ¡y la versión marina del MH aparece! Qué majo, preocupándose por Flounder. Y Ariel… ya empieza a hacer de las suyas.

    ¡Y Milah! ¡La aparición estelar de Milah! Su actuación en esta escena me ha dejado… muerto. A la pobre el paso del tiempo no le ha sentado demasiado bien. Se llevó tal disgusto tras ver en su casa la 6B de OUAT que, de la depresión, se ha quedado en los huesos. ¡Pero Ariel, po’ dioh! ¡No te pongas el colgante de una muerta! Esta chica nunca puede evitar quitar cosas a los demás… Y flores… ¿que aún se conservan? Debe ser un récord jajaja.

    Y pasamos a Eric. ¡Y James! Este hombre está apareciendo más en vuestros fics que en la serie #LosSecundariosSonMejoresQueLosRegulares jajaja. ¡Y ganó Eric! ¡Bien! Bien, bien, Laura. Recuérdanos lo horrible que es George, antes de que llegue el lavado de cara de Peter (Yes, I’m talking to you, Peter) jaja. Aun así, no me creo realmente que George fuese capaz de hacer un regalo como ese, ni siquiera para quedar bien xD. Y James… qué horror, por Zeus. Suerte que se lo van a cargar pronto jaja.

    Y llegamos al año perdido, al reencuentro entre Ariel y Eric, ese reencuentro que todo el mundo sigue creyendo hoy en día que se produjo gracias al magnífico y heroico Garfio. #SecretsEverywhere. Es extraño que hace un momento Eric pensase que quería estar en cualquier lugar excepto en esa isla y ahora sea el primero que proponga quedarse allí, pero bueno, imagino que, al llegar Ariel y ya no estar solo, la situación ha cambiado.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. SPOILERS SPOILERS SPOILERS SPOILERS SPOILERS SPOILERS SPOILERS SPOILERS SPOILERS SPOILERS SPOILERS SPOILERS SPOILERS SPOILERS SPOILERS SPOILERS SPOILERS SPOILERS SPOILERS SPOILERS

      La conversación entre Thor y el MH es entretenida y divertida (y, evidentemente, aprovechas para decir lo que piensa el MH a través de John), pero me resulta muy raro que tengan esa “voluntad” y puedan llegar a razonar tanto en estado de mono. Curioso, cuanto menos.

      Sebastián ocultándose tras Flounder jajaja. Y llegó Tritón el gruñón. Qué hombre… “La mar de privilegiado” jajaja. Por Zeus. ¿Por qué los diálogos más largos los tiene Sebastián? Al menos no es difícil leerlo jaja.

      Oh, un homenaje a la escena de la peli… Qué majo, Tritón, regalándoles de todo. Quién tuviera ese tridente para hacer aparecer cualquier cosa…

      Oh, Ariel yendo a su gruta. Look at this stuff, isn’t it neat? Wouldn’t you think my collection’s complete? Y, entre una cosa y otra, se han cantado la canción entera jajaja.

      Oh, ¡Urchin el más inteligente de todos, destacando lo tonto que es llamar a alguien que no puede contestar! Jajajaja

      Y Scuttle se unió al grupo de “personajes que hablan como les da la gana”. Va a ser una conversación entretenida jajaja. Y llegó otro homenaje a la peli. Nos estás contando la peli entera, Laura xD.

      Ariel, ¿cómo que sin el brazalete de Regina estarías perdida? ¡Pero si hay un colgante maravilloso que te lo puede dar todo! xD.

      Ay, Urchin, Urchin… Con esas cosas no se juega, que te pueden matar… jaja. Al menos parece que Nefazia está a punto de llegar. A ver con qué nos sorprendes que, como no leí su historia, voy a ciegas jaja.

      Oh, ¡John apareció de nuevo! Oh, esta broma sobre el nombre de Nefazia me recuerda al primer capítulo de Buffy:
      —¿La chica nueva? Me parece muy rara. ¿Y qué tipo de nombre es Buffy?
      —Hola, Afrodisia.
      —¡Hola!

      Ay, qué pesadito que es Thor, de verdad… Estoy por meterlo en la misma lista negra que a Chip, mira si le estoy cogiendo manía jajaja. ¿Pero esta mujer de dónde saca tantos regalos? Si ella lanza más regalos ahí que los Reyes Magos caramelos en la cabalgata.

      ¡No, Tritón! ¡A Thor no lo invites! #NoQueremosAThor Ay, qué pesada que es también Aquata. Vamos a shippearlos para que ambos se vayan juntos por siempre jamás y nos dejen tranquilos #Thorquata. De todos modos, seguro que la cosa la sale mal. O le toca el picante en su plato… o a Nefazia le encanta el picante y aún le habrán hecho un favor.

      ¡Y pasamos a Storybrooke! Qué monos, todos. Y la conversación sobre el pelo es muy Anna-David-Kristoff jajaja. ¿Que vaya a ver a Thor? ¡No, odio a Thor! ¡Oh, Don Kitsote y Sancho Adam! Una gran serie, sin duda. Y Jane Chambliss y Andrew Brigirowitz en el equipo. Fantástica, sin duda. En el equipo de guionistas solo ha faltado una referencia a la Horgan, que fue la que lo empezó todo, antes incluso que de la Hales llegara jajaja.

      Oh, pobre Ariel, recordando torturas del pasado. ¡Nadie se mete con mi querida Ariel, nadie! Ya sea Morgana o Vanessa, ¡que ni se le ocurra tocar a Ariel o se las verá con Charmelón (aunque también puede ser que luego Charmelón huya asustado, pero la indignación y las ganas de hacer justicia no desaparecerán xD)! Y qué piropos le lanzas al MH. No puede quejarse del trato que le das jaja.

      ¡Tritón mató a unas pobres ballenas! Qué vergüenza, qué vergüenza. Habría sido mucho mejor transformarlas en peluches. Así, al menos, no habrían perdido la vida xD. ¡Oh, qué listos Urchin y John (de Thor ni hablo, a ese lo odio)! El Sigue a la Reina es un juego que llega incluso hasta las profundidades marinas.

      Uy, pelea familiar. Si es que… Claro, Tritón, te guardas secretos y luego la hija adolescente, que está en una edad complicada, se te rebela. Pero qué maja, Nefazia, consolando a Ariel.

      Eliminar
    2. SPOILERS SPOILERS SPOILERS SPOILERS SPOILERS SPOILERS SPOILERS SPOILERS SPOILERS SPOILERS SPOILERS SPOILERS SPOILERS SPOILERS SPOILERS SPOILERS SPOILERS SPOILERS SPOILERS SPOILERS

      Uy, seguro que Peter disfruta mucho de esta escena tan Frozen. Si no tienes pronto su review, querrá decir que el pobre no ha sobrevivido a ella. Oh, ¿así que a John le encantaría vivir ahí? Seguro, seguro que sí jajaja.

      Oh, ¡pasamos a Storybrooke durante el hechizo! Siempre pensé que fue muy cutre que no muriese nadie. Mata a alguien, Laura, mata a alguien aunque sea un extra, por favor jaja. Así que Ashley y Aurora… y el MH observándolo todo. Por favor, Laura, que nos matas al pobre Peter. ¿Una escena de Frozen y otra de telenovela seguidas? No va a sobrevivir, a este paso jajaja. ¡Y hablan de la Usurpadora! Pero que justo a nuestra Reina del Rating le guste… Debería odiarla con todas sus fuerzas y lanzar la televisión por la ventana jajaja.

      Oh, llegó el drama familiar. Cierto es que tanta amabilidad puede hacer sospechar (al menos en la ficción, para después dar los giros dramáticos), pero está claro que Nefazia será buena y podremos ver a Aquata largarse con la cola entre las… bueno, no tiene piernas, pero se entiende la expresión xD.

      Oh, y pasamos al Jolly Roger. A ver si con esta escena encontramos algo más de sentido al absurdo abrazo entre Garfio y Ariel en el 6x15… ¡Mentira! ¡Nunca me creeré que verdaderamente Garfio le contó lo de Ariel! ¡Nunca! Jajajaja.

      Uy, que llega Sebastián. No, por favor, que no cante Bajo el mar… jajaja. Y… Uff, qué suerte que para no hacer spoiler no se ponga a cantar xD. Ay, no, que la canción va a venir igualmente… Intentaré prepararme mentalmente para ello xD. Oh, John con su “ojú”, no podía faltar jajaja.

      Uy, Urchin, que no se cansa, por mucho que Ruby le diga que prefiere no tocar ese tema… Qué pesadito es… Pus otro que se suma a mi lista negra. Si es que hoy no acabamos. Si #Thorquata no funciona, también tenemos #Thorchin. Urchin y Thor son igual de odiosos. Del trío de amigos solo se salva el MH jajaja.

      ¡Oh, Nefazia piensa igual que Laura, diciendo que James es más guapo que Eric! Jajaja. Oh, Nefazia conoce las palabras de Merlín… Lástima que los Two no recuerden esas palabras y nos den múltiples temporadas, múltiples Bosques Usurpados y múltiples usurpadoras que viven en ellos.

      Y Ariel es tonta. Sí, muy bien, Aquata no confía en ella, pero… ¿es necesario contárselo? No hace falta, Sirenita de mi alma y de mi corazón. Que sea la misma Aquata la que lo diga, no te metas en medio. Oh, después de ver su contraparte en Storybrooke, no soy capaz de leer a Urchin sin sentir asco por su persona jajaja.

      Uy, Ariel empieza a temer por primera vez a la figura de la madrastra. Cuéntale, Blanca, cuéntale jajaja. Lo que me sorprende es lo confiada que es Blanca, que sin conocer de nada a Nefazia ya le dice que seguro que es muy buena y que no se preocupe. Por favor, Blanca, una cosa es no querer juzgar a alguien precipitadamente y otra muy distinta es asegurarle que no tiene nada de lo que preocuparse, ¡que no la conoces! jajaja.

      ¡Oh, llegamos a Camelot! Hoy estamos viajando mucho jajaja. Qué monos, David y Regina. Quizás haces que Regina insista demasiado en el atractivo de David (no acabo de ver a Regina haciendo ese comentario), pero no me molesta jaja.

      Eliminar
    3. SPOILERS SPOILERS SPOILERS SPOILERS SPOILERS SPOILERS SPOILERS SPOILERS SPOILERS SPOILERS SPOILERS SPOILERS SPOILERS SPOILERS SPOILERS SPOILERS SPOILERS SPOILERS SPOILERS SPOILERS

      #FlounderBipolar. Parece que se ha sumado a la lista de bipolares de OUAT jajaja. Oh, Vanessa es una sirvienta de Eric. Curioso. Si Vanessa está aquí, queda descartada. Ya como posible villana solo nos queda Morgana o un personaje totalmente inesperado jajaja.

      ¡La Blue! Ahora parece que es la encargada de dar las noticias sobre el Bosque Encantado jaja. ¿Que la Blue le dijo a Tritón que las reglas están por algo? Sí, también dice que las hadas nunca mienten y es una mentirosa, y no le importaron mucho las reglas cuando Fiona se convirtió en hada y no hizo nada… #ShadyBlue. Pero esto ya nos mete en un di-le-ma. Si encuentran a Atenea, Nefazia es probable que tenga que palmarla para que Tritón y Atenea estén juntos de nuevo… Aunque lo bonito sería ver que, como padres separados, también pueden tener una relación cordial y madura y querer a sus hijas.

      ¡Con lo que cuesta construir un castillo, y tú derrumbas 2! La de dinero que habrá costado producir esto, como si no fuera suficiente el hecho de hacer un capítulo bajo el mar jajaja. Ay, Aquata, chica, cállate, que no es momento para saltar con los “Te lo dije”. Haz algo en lugar de hablar tanto.

      ¡Morgana! ¡Hizo acto de presencia! Bien, bien. A ver qué tal es como villana jaja. Así que hermana de Nefazia… Qué hechizo más pobre que tiene el tridente, por Zeus. Si el hechizo fuese de magia de sangre, solo la verdadera familia podría tocarlo, pero no, hasta la familia política puede acceder a él. Tritón, tan poderoso y tan tonto a la vez jajaja.

      Ay, Eric, Eric… Está bien que quieras a Ariel y todos te queremos a ti, pero no hace falta que vayas de macho que tiene que defender a la chica, que Ariel no es manca. Oh, Laura, muy bien traído lo de que Morgana regresara coincidiendo con la muerte de Merlín. ¡Oh, quieren despertar a Úrsula, a la verdadera! Por fin una Úrsula de verdad que nos haga olvidar la decepción de la 4B. No preguntaré cómo puede ser que Eric sea tan avispado como para conocer los planes de Morgana si la acaba de conocer…

      ¡Oh, Bella con Robin! Pues mira, Laura, justo… ¿antes de ayer? Sí, creo que era antes de ayer, cuando Peter estaba haciendo aún el vídeo, estuvimos comentando ese plot hole, y dije en broma que no era un error, y que nos mostrarían en la próxima novela gráfica, “Beauty and the Hood”, que Bella vivió una aventura con Robin tras abandonar el castillo de Rumple. #Curiosidades jajaja.

      ¡Oh, Robin y Atenea se conocieron! Y… fin.

      Eliminar
    4. SPOILERS SPOILERS SPOILERS SPOILERS SPOILERS SPOILERS SPOILERS SPOILERS SPOILERS SPOILERS SPOILERS SPOILERS SPOILERS SPOILERS SPOILERS SPOILERS SPOILERS SPOILERS SPOILERS SPOILERS

      Bueno, Laura. Como cuando lanzaste la 1ª parte de Orgasming, no puedo valorar la historia en su conjunto porque nos falta la otra mitad, pero me ha parecido muy interesante para empezar. Es cierto que quizás el gran número de referencias que hay a la peli hace que de la sensación de ser más una peli Disney que un capítulo de OUAT, pero de todos modos también está muy bien y es bueno que seas fiel a tu estilo, y con lo que amas La Sirenita es totalmente lógico que hicieras referencias a la peli, como también entiendo que tu sello de identidad es poner siempre una escena de telenovela aunque pueda chocar y resultar algo surrealista, pero aquí ha estado justificado muy bien con el Hechizo de la Vista Hecha Añicos, con el cual la gente ya actuaba de esa manera tan extraña.

      En cuanto a la historia, ha sido dinámica porque no solo hemos tenido la historia central, sino también varios elementos en varios mundos y épocas (como las disculpas de Regina y David, por ejemplo). Lo de la villana no ha sido una gran sorpresa porque mis opciones siempre fueron Vanessa y Morgana (y con lo que insistían en no pronunciar el nombre de la villana era evidente que no podía ser Nefazia) y, al salir Vanessa como sirvienta de Eric, ha quedado descartada y solo me quedaba Morgana xD. Pero, más allá de que me haya sorprendido o no, me gusta, como también su plan de despertar a Úrsula. Juntas podrían ser grandes villanas (si no es que Úrsula se carga a Morgana nada más despertarla y decide continuar su plan sola). Espero que expliques por qué, si Úrsula está dormida, pudo “aparecerse” (a través del espejo) ante Regina. ¿Puede estar relacionado con que, durante esas doce horas al año (contando con que en el momento en que se apareció ante ella aún no hubiesen pasado las 12 horas) ella recupera la conciencia? Sé que ya casi estaban acabando las 12 horas, pero no recuerdo si llegaron a acabar, en ese momento. No sé, te expreso mis dudas en voz alta jajaja.

      Y en cuanto a Atenea… muy despistado me tenías. Al principio estaba convencido de que estaría viva; luego, con la aparición de Nefazia y su compromiso, he pensado: “Pues estará muerta de verdad”; y después resulta que está desaparecida y probablemente viva jajaja. En un primer momento me ha dado por pensar que podía ser una Vanessa desmemoriada, porque no sé si realmente ese personaje estaría ahí solo por hacer un guiño a la peli, pero al haberla descrito como una “joven” y tener claro que Atenea no sería exactamente joven, la he descartado jaja.

      Y sobre Ariel… ha sido algo extraño. Es decir, sí, es la Ariel que queremos, pero en muchos momentos me parecía la niña rebelde y malcriada de la peli que la Ariel que conocemos (a la cual sí que he visto mejor representada en la “actualidad”). Pero puede ser que solo haya sido una sensación mía, no te preocupes.

      Y ya está, creo que no tengo nada más que decirte. No te puedes quejar, que ha sido una review muy larga, como pedías xD. Espero que la hayas disfrutado como yo he disfrutado leyéndote, y a la espera de la 2ª parte.

      ¡Saludos!

      Eliminar
    5. Oh, Charmed, qué bonita tu teoría de que sean "padres separados" que se llevan cordialmente para que Nefazia también sea feliz.

      Eliminar
    6. ¡Hola Charmelón, sabía que ibas a escribir antes que Peter! Como digo siempre, si el MH se repite, lo mando de viaje aquí.

      PARTE 1

      La verdad que un Henry chiquito y su vínculo con Blancanieves y la Bruja sin saber que lo eran es algo que siempre quise ver, y me pareció una buena introducción. Aprecio mucho el paralelismo con Bae, buen punto. Respecto al cuento, a algunos chicos les genera más interés en el mismo que ya les adelanten algo bueno del mismo. Se aprecia también lo absurdo e injusto de Regina, pero en el mismo relato se explica: la sola mención de un cuento le recuerda su vida pasada. Y bueno sí, la familia de Henry es de diván jeje.

      Qué bueno si te gustó lo de Arielcita y Ericcito, y me da risa lo de Sebastián y Grimsby, realmente son parecidos. En cuanto a los besos a sus hermanas, por ahí lo saqué un poco de mí, Ariel es mi princesa favorita y yo soy muy afectiva, pero tal vez sí en este continente somos más afectivos que en otro, no sé.

      Jeje me da risa lo del CGI de Flounder, no olvides que gracias a la Finale del MH aumentaron el rating y los ingresos para hacer todo de calidad.

      Lo de Milah no se lo esperaban eh, una escena de muerte como dices. Y James era Josh, que Connor ya firmó por varios capítulos. Peter y Laura somos los nuevos Two.

      Eric cambia de idea con la isla no sólo por la mera Ariel, sino porque mediante ella como sirena puede volver al castillo y traer botes y demás. En el texto se explica eso.

      Gracias por lo del MH Mono, me pareció interesante que razonaran un poco.

      Sebastián es lo mejor de lo mejor forever and ever.

      Sí, realmente toda esa parte es muy parecida a la peli, sorry pero amo muchísimo esas escenas. De todos modos AVISÉ que habría homenajes.

      Jeje basta de presionarme con el colgante.

      Nefazia tiene tanto dinero, primero por duquesa y segundo por soltera. Para tener economía no hay que tener hijos jeje. Pobre Thor. Y con lo del picante en el plato de Aquata, qué dotes detectivescas tienes.

      Lo del corte de pelo de Urchin es por el actor Jason Dolley, que en su adolescencia lo tuvo largo y desde los 19 corto. Le quedaba hermoso de las dos maneras para mí.

      Y sigues siendo listo, que parece que a ti no te engañé nada con Nefazia y ya pensabas en Morgana o Vanessa. El MH quejándose de la serie no podía faltar, pero mira qué divino que es al final. A Thor seguramente lo odias por defender la serie, te recuerda a cierta gente XD.

      El "sigue a la reina" no necesito explicar la analogía.

      Eliminar


    7. PARTE 2

      Es verdad, puse Frozen y telenovela de un sacudón, pero no fue muy deliberado. Alguien de Frozen tenía que hablar del hechizo de la SQ para conectar con lo siguiente, y ahí fue. Pero mira, NADIE GANÓ LA APUESTA CON LA PELEA. No murió a nadie pero las Princesas estuvieron más cercanas a matarse que MM con Regina o Granny con los enanos.

      Repito tu inteligencia con lo de Nefazia siendo buena, cuando la idea es que para este punto el espectador la viera como la reina de la hipocresía y falsedad. Supongo que pensaste "es tan obvio que no puede ser", sino corrígeme.

      La escena de Paquito fue más para lavar la dignidad de Ariel que a Hook. Y a Emma reaccionando mal con la confesión. Lamento si no se entendió mi intención.

      Y sí, "Bajo el Mar" no podía evitar que la cantaran, y menos incluir al MH, pero mira, fue en el contexto de ensayar para un show-

      Lo de Urchin y Ruby no está completo, hay más piezas en el puzzle y no todo es blanco y negro. Pero entiendo que esto te choque. Al menos ahí se explica por qué luego ella no se relacionó con él.

      Yo hablé por boca de Nefazia con lo de Eric y James, no hace falta ser un genio.

      A ver Charmed, si a Blanca le están contando que Nefazia es genial, me parece lógico que le digan que esté tranquila. Y un poco fue jugar a ésto de la posible madrastra mala. Pero mira, UNA MADRASTRA BUENA POR FIN. Supuestamente tenía que ser shaddy cuando Ariel contaba del hechizo del tridente.

      Lo de David y Regina me parecía muy necesario, es algo que no se cerró en el relato anterior, y para mí ella siempre le tuvo ganas. Si según Freddie se acostó con el hermano más jovencito.

      Flounder ES UN NIÑO, no te olvides. No son tan consecuentes.

      La Blue, bueno, es Blue. Interesante tu teoría de Tritón y sus sirenas, veremos qué pasa.

      ¿Aún con Nefazia en la tormenta seguías sospechando que era inocente? Bueno, te mereces una medalla definitivamente, te felicito. De Morgana verdaderamente no se sabe absolutamente nada aún, todo eso va para la siguiente parte.

      En el texto no se especifica si Eric conoce o no a Morgana. Sólo te digo. Con respecto a la verdadera Úrsula, que raro que ningún HB me haya hecho el chiste de "practically". Todo tendrá explicación, no te preocupes.

      Limpiar el PH de Bellota y Robin ya lo tenía pensado hace mucho, y bueno, ya que te imaginabas lo de Nefazia buena lo de Robin con Atenea seguro que no jeje.

      Eliminar

    8. CIERRE

      Muy bonitas palabras. Sí, yo avisé que esta parte sería muy Disney por así decirlo, pero a mí ciertamente me gusta el constraste Disney-OUAT. Mejor dicho, me gusta que algunas historias sean libres y otras fieles. En este caso, por ejemplo, ni Vanessa ni Úrsula serán fieles. Lo de la escena de novela también es por lo de la variedad, creo firmemente en que cada relato debe tener un momento cómico para esparcimiento y relax del lector, pero es algo personal mío.

      La verdad que queda tanto por explicar que es posible que sea una trilogía en vez de dos partes. No sé aún. Si alguien quiere apostar qué pasó con Atenea, bienvenido sea.

      Lo de Ariel es fácil de explicar: la de OUAT nunca está en el mar, está siempre en un mundo que no conoce, el humano, como la actual aquí. Mientras que la del pasado está en su hábitat, en el reino que conoce perfectamente. Por eso la gran diferencia de actitudes.

      Y sí, una review muy larga y muy hermosa para releer y releer. Te agradezco muchísimo y te corono detective del mes por Nefazia. Si hubieras sabido lo de Manolo ya sería del año.

      ¡Besotes!

      Eliminar
    9. ¡Hola, Laura!

      Oh, no sabía lo del actor de Urchin, y mi cabeza solo ha sabido relacionarlo con la escena Anna-David-Kristoff jajaja.

      Y lo de Thor venía de antes de esa escena. No sé, no me gustaba su actitud, pero con esa escena directamente le he puesto dos velas negras jajaja.

      Sí, Laura, tienes razón. Veía demasiado obvio lo de Nefazia y precisamente por eso pensaba que no podía ser ella la mala.

      Oh, no te preocupes. Yo sgo pensando que no veo a Hook realmente explicando lo de Ariel, pero entiendo tu intención con esa escena. El abrazo del 6x15 era muy falso sabiendo de dónde venían ambos, y con esta escena al menos tiene más sentido, así que el problema no es tuyo, que has intentado tapar ese error de los Two, sino de ellos, que hicieron el error en primera instancia.

      Sí, lo del tridente hacía saltar las alarmas de que algo podía pasar por ahí, era lógico que no ibas a comentar ese detalle si no iba a tener ninguna importancia luego, y sí, finalmente tiene mucha importancia.

      Y si, definitivamente, lo de Atenea y Robin no me lo esperaba jajaja.

      Sobre Atenea, a estas horas no sé si puedo hacer teorías, pero le iré dando vueltas jaja.

      Jajajaja Gracias por el título de detective. Con lo de Nefazia el mérito es tuyo porque ibas dejando pistas (en toda novela policíaca es bueno que haya pistas para descubrir al criminal, porque si no el lector se frustra, y en este caso, gracias a tu pistas, podíamos ver que Nefazia era buena). Lo de Manolo no lo podría haber adivinado nunca, así que gran punto para ti jaja.

      ¡Saludos!

      Eliminar
  4. ¡Hola, Laura! : D

    Suerte que ya se publicara el fic, que la semana siguiente empezaran las clases para mi, y tendré menos tiempo para leer y menos para reviews, pero bueno, lo mejor es aprovechar el tiempo que queda. Acá va mi review : )

    La escena de MM y Henry, que recuerdos de la primera temporada :" ). MM tan dulce. Regina ni con las ''reuniones'' le alcanza para estar de buen humor un solo día entero xD.

    Muy bonita y utópica Atlántica. Con casi todos los personajes nuevos vengo ciego, solo he visto las secuelas y como tres caps de la serie animada.

    Urchin ha estado correcto con su papel en la historia, y su escena con Ruby me ha gustado, siempre me pregunte como se sentiría Ruby respecto a su vida maldita en SB, para ser regular en la 2 nunca nos mostraron casi nada como se sentía : (, como siempre los fans llenando huecos xD.

    Thor, bueno no ha salido mucho, no tengo mucho que comentarle xD.

    John, muy buenas sus escenas en general, no podía faltar el oju, me ha matado lo de la serie, y lo de Arendelle ha sido ya mucho bullying para el pobre.

    Nefazia ha estado dulce, la verdad no pensé que fuese la villana, hubiera sido muy obvio y directo, aunque no me esperaba a Morgana.

    Morgana lo poquito que ha salido me ha gustado : D, y tiene mérito, porque en general todo lo de la sirenita 2 no me gusta nada. Morgana en el concepto de la peli me parece una Zelena descafeinada, ambas envidiosas de su hermana por culpa de la madre, decididas a hacer las cosas mejor que su hermana, hasta comparten el color característico! Tengo ganas de ver la backstory con Nefazia. : )

    Las hermanas pues han estado divertidas, según yo Attina era la mayor y no Aquata O_o (cosas mías xD, que soy un despistado de primera). Muy guapa por cierto Attina : D

    Eric también me ha agradado, en general no es un personaje que me llame mucho la atención, pero sus escenas me han agradado.

    Tritón me está gustando mucho, siempre me ha gustado su constante discusiones con Ariel, siempre ha sido mi personaje favorito de la peli junto con Ursula. Lo de la Blue ha estado bien, me ha gustado como lo has conectado. By the way, muy buen cast. : D

    Atenea, miedito me da su historia con Robin, que con lo que le gusta hacer bebes a Manolo, capaz Ariel tiene un medio hermano regado por ahí xD. Su escena con Belle llena plot holes se agradece, que ese tema debió quedar como cambio de actor y punto, nada de hechizos, que terminaron regando más el asunto los escritores. Muy buen cast el de young Manolo, me gusta más que el adulto : P

    Ariel: Con el personaje de Disney tengo amor odio, conserva aquí su espíritu cabeza loca adolescente, pero no me ha resultado pesada como me pasa a ratos con la Disney, aunque la escena que monto en la cena ha sido muy ella xD. Su relación con Eric me ha parecido mona, y con Tritón me ha parecido lo mejor de la historia

    Detallitos:

    Las pestes para con Poseidón han sido muy necesarias xD, de deidad nada.

    Pobres camarones y langostinos : (, que no todos son malos Urchin, y él es que le dijo a Ruby que no generalice xD.

    Hubiera preferido que los animales no hablaran, si no que las sirenas pudieran entenderlos y que Blanca hablase con Scuttle como lo hace con otros animales al igual que Ella, que aparte de Archie como grillo no recuerdo en FTL otro animal que hablara. Pero tú eres la autora, así que tú sabes, solo es mi humilde opinión.

    En conclusión, un relato muy bonito, siempre se agradece lo de llenar huecos y ver más de los secundarios, los únicos dos caps dedicados a ella son protagonizados por Snow Y Hook, una pena que se perdiera la idea de los secundarios como protagonistas con una intervención de un regular (Jefferson, Ella, Ruby, Robin) y pasara a ser lo contrario como el cap de Ariel : (. Aun así gracias a eso nos has podido mostrar tu talento y amor por la sirenita : ). Con muchas ganas de leer la siguiente parte estoy.

    Saludos! : 3

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Charmed interrumpe solo para comentar una cosa xD. Maenrest, no es que tú seas despistado. El caso es que La Sirenita 3 se carga un poco el canon y cambia el orden de las hermanas. Yo, como no he visto la serie y de las 3 pelis, donde las hermanas tienen más peso es en La Sirenita 3, también me choca un poco ver a Aquata como la mayor, y no Attina, pero la explicación es esa. Disney entre secuelas y series se carga el canon casi lo mismo que OUAT jajaja.

      Eliminar

    2. Hola Maenrest, pobrecito, que te sea fácil volver al cole y disfrutes a fondo esta semana. Y no, Regina se acuesta todo el tiempo con Graham y sigue siendo una jodida...ya se lo dijo Maléfica en el relato anterior. Toda la razón tienes, aquí nosotros llenando huecos. Gracias por los elogios a Atlántica también.

      A John digamos que mitad le resalté las buenas cualidades y mitad le hice bullying, es verdad.

      ¿Otro detective que supo que Nefazia no era la mala? Bueno, te felicito entonces.

      Morgana a mí me encanta, y la actriz Joan Cusack también. Tendrá backstory, pero nada parecida a la de Zelena. Igual es muy buena tu analogía. Lo de Aquata ya te lo explicó Charmed.

      El cast de Tritón es obra de Peter, mi mérito es lo de la Blue e intentar darle más profundidad al personaje. Espero que se haya logrado.

      Young Manolo es uno de los pocos que hice sola, sin ayuda de Peter, ¿verdad que es genial?

      Lo de Ariel es un poco lo que le dije a Charmed: en el pasado tiene 17 años y está en un ambiente familiar, en el presente 22 y en uno medianamente desconocido.

      Lo de los animales hablando o no, lo he pensado, y era buena tu idea si bien elegí otra.

      ¡Gracias por tan bonitas palabras, muchos besos!

      Eliminar
  5. Venga, venga, empezamos, pasamos el “previously” y… Ohhh, muero de amor con María Margarita y Quique. Los two serían capaces de darnos una escena así con Jared actual xD. Y vaya con Freddie Kay, parece buena gente. Seguro es amigo de María Margarita.
    Ahí viene Regina de su reunión en el ayuntamiento de Villaplacer. Vaya con la alcaldesa, ¿quién la votaría con esas escenitas que monta? XD. Y qué valor el de MM diciéndole que no confunda el afecto con el dinero, ¿quiere acabar igual que el libro?
    Mmm, no sé si me convence eso de que María Margarita sea transferida todos los años. Ya en 1983 estaba en la misma clase del piloto y enseñando lo mismo, lo de los pájaros. ¿Los pájaros también estaban hechizados? Morirían todos los inviernos al no poder hacer las migraciones xD.
    Henry deseó y, cuando lo tuvo, se fue en busca de usurpadoras calentorras xD.

    Qué par de flipados Ariel y Eric. Ya se creen íntimos por veinte segundos de conversación xD.
    Oh, mira, John el tritón y… ¡Ariel profanando el cuerpo de Milah! En la peli es la tumba de los padres de Elsa y Anna jajaja. Las buenas costumbres que no se pierdan.

    (Peter ignora los atuendos de esgrima).
    Así que George le regala a Eric la estatua… Qué ironía. A saber qué le habría hecho George a Eric de saber lo que le hará su madre no dentro de poco :S ¡Y Eric quiere dar la vuelta “al mundo”. Se le va a hacer corta, porque Garfio en el 6x16 tardó un par de horas en cruzar todo Agrabah hasta el norte del EF jajaja.

    Nos vamos al año perdido. Saltando y saltando, con la cola de sirena rebotamos.
    Jolines, ¿Barbanegra lo secuestró el mismo día de volver al EF? Qué rápido el chico. Pero, si no me equivoco… #PeterPuñetero, en el 3x17 dicen que lo de Ariel y Garfio y su excursión en busca del Jolly Roger ocurre 9 meses antes de lo que viene siendo “la actualidad”.
    ¡Oh, no, John es un mono volador! ¡Maldita aceituna zanahoria! Y… Oh, pobre Urchin. Qué mala pata. Aunque eso de que le tocó lo peor… Prefiero ser el juguete de Roland y estar en sus bracitos (que weird suena eso) a ser el esclavo de la loca de la seta verde… Y justo ahora John repite mis palabras, cualquiera diría que soy yo, vamos xD.
    Ariel toda ilusionada por hacer el amor. Ya verás, ya verás, pelirroja… Iba a hacer un chiste, pero ahora me pregunto, ¿tendrá Ariel la regla al ser humana? O.O ¡A ver cómo le explica eso Eric!
    #ArielSeHaceVegana
    (Después de la siesta, Peter sigue. He soñado que lo leía dos veces).
    ¿Querían vender a Sebastián por ser un cangrejo que habla? ¡Si todos los peces que salen hablan!
    Oh, adaptación de “Parte de tu mundo” (Peter se va a escuchar la de Kingdom Hearts).
    La de cosas que hay en nuestro mundo que en el EF no y va Eric y habla de preservativos y anticonceptivos… ¡Y de dibujarlos! En lugar de hablar de aviones xD.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¿Cómo funcionará un pintalabios bajo el mar? Digo, ya no es que se deshaga, es que no se puede pintar. Igual que el mapa de Ariel de hace un rato, ¿cómo es que no se deshacía?
      ¿Y cómo se lava ahora de la pintura roja? Porque en el agua ya está xD… #DisneyIssues.
      ¿En qué herrería submarina habrán fraguado el cofre de oro puro? XD. Vale, ya paro jajaja. Nefazia… El tal John Seabottom tiene razón, ese nombre es muy raro.
      ¿Qué emoción puede tener una montaña rusa si estás en el mar y, practically, vuelas? (Sí, soy muy puñetero, pero no dejo de preguntármelo).
      La nazi esta es muy amable, yo sospecho. No me fío una escama de ella. ¿Ves? Aquata está conmigo… Aunque sus argumentos son de niña pequeña tonta. Y llama ingenua a Ariel, pues anda que ella…
      (Peter tiene déjà vu con la escena de Storybrooke).
      O sea, Freddie Kay, profesor y, por ende, funcionario desde el 83, con un sueldo fijo, ¿vive en la pensión? ¡Inaudito! XD… La madre del cordero, #Philora, ojú… (Este Freddie casi que habla como Sebastián). ¿Laura, me estás parodiando? Jajajaja. No puedo dejar de reír. ¿Así que Freddie Kay/ John Seabottom era el mono del 3x12/ 3x13/ 3x18? Esta Zelena… Eso le pasa por no hablar mono. Tendría que aprender de Fiona, que tenía el B2 de feérico.
      Uhhh, #ShaddyAriel. ¿Será “esa mujer” Nefazia u otra? :S
      Pierre sabe de cine, sí, por eso ve el show de Sancho Adam… Anda y que le frían un paraguas.

      Tritón criticando a los humanos por comer pescado y ellos se están dando un festín con la familia de Sebastián… Ya hay que tener poca vergüenza xD. ¡Oh, pobres ballenas! :( ¡¿Cómo pudiste, Tritón?!
      Sí, que no vomite en la mesa, porque “eso” flotaría alrededor de ellos xD.
      Qué par de drama Queens el Tritón y la Ariel. Ya me imagino la cara de Nefazia siendo testigo de la discusión. La verdad es que la mujer tuvo suerte de que la loca de Regina nunca le preguntase “Where is Snow White?”.

      ¡Arendelle! (Peter se va).
      (Peter vuelve del paseo).
      Me está dando una sobredosis de azúcar con las dos mongolas estas, de verdad. Y sí, Ariel, dale condones a Anna, que los usará para inflarlos como globos y… ¿John y Anna amigos? Lo dudo mucho. John la ahogaría en el mar para que fuese al UW de los cangrejos, las gambas y los tiburones de Nemo.
      #LaLecheEsOscuraYAlbergaHorrores… Oye, lo podríamos usar para decir “Twitter es oscuro y alberga spoilers” XD.

      Estoy en shock con el maldita peluquera. Me he reído, que conste, pero, igual que lo de la lisiada, no me ha gustado. Que fueran Aurora y Cenicienta, encima… No sé, no sé. Ahora, que sea Freddie el que “intervenga” y que encima Cenicienta diga que le gusta “La Usurpadora”, ahí me he meado de risa, te lo reconozco. Pero no, no y no xD. Anda que, hija de mi vida y de mi corazón partío bendito, entre Arendelle y esto… ¿Quieres que muera atragantado con la leche oscura antes del final? Oh, “La Reina del Mínimo”, esa novela sí que era mala, peor que todo lo que haya hecho Televisa XD. Y todos haciéndose los misteriosos con la catástrofe de Atlántica… ¡Venga ya, queremos saber!

      Eliminar
    2. No entiendo el problema con la discoteca, ¿acaso tienen DNI en Atlántica? XD. #MoreDisneyIssues.
      Que pesadas todas las hermanas. Ariel tiene razón. Tritón tiene derecho a rehacer su vida. No va a estar para siempre llorando a una muerta, Señor. Aunque él no sé yo si ha actuado bien llevándolo en secreto, tontas las niñas y tonto él. Y Aquata que relaje la raja (que no tiene xD). Thor es el chupaculos de Nefazia. Debería casarse con ella también.
      Oh, una escena de uno de los mejores capítulos de la serie: Poor Unfortunate Souls. ¡¿Garfio le contó todo a Emma?! Luego dices que si yo le voy a hacer un lavado a George… Pues anda que tú no lo estás lavando nada al pirata en esta escena.

      ¿Ariel arrancando pétalos? No digas más: #WahoElMahIsHere
      Increíble que John Seabottom, que sabe cantar estupendamente, no participe y sí Urchin. Irónicamente, el doblador de Urchin en castellano es el de Sora XD.
      Ojú.
      ¿Todos los días como ese, Nefazia? Yo sé de una que va a dejar las arcas reales tiritando xD.
      Qué boquita, Virgil, mi arma. ¿Me estás diciendo que el móvil de Urchin tiene internet/ red/ cobertura/ whatever en el Bosque Encantado? Tierra llamando a Laura XD.
      ¿Virgil quiere buscar a Ruby? ¡¿Él la llevará a Oz?! De todos modos, a mí me gusta #RubbySlippers pese al nulo y patético desarrollo (fue una pareja fanservice con dos personajes que no íbamos a volver a ver jamás), así que veremos que nos depara con #Virguby.
      Qué pesado Virgil. ¡Fuera! Que Ruby no te quiere. ¡Eso, bien hecho, Ruby! ¡Dale otra torta, dale más! Encima el otro tonto se indigna, como si Ruby le hubiese pedido que fuera o se quedara…
      Nefazia se quiere quitar de encima a Ariel, fijo. Y, oh, sabe la frase de Merlín, ¿cuántos años tiene esta mujer? Y Ariel se va a pasar la promesa de volver por el forro, que bien que le puso la cola a Blanca y se iba a quedar ella con sus piernas para siempre.
      Jajajaja, siempre me hizo mucha gracia esa escena de Scuttle xD. Menudo ladrón. Deja por los suelos a Robin Hood. Les trajo vestidos, corsés, joyas… Yo quiero un Scuttle jajaja.
      De hecho, a Blanca sí la conocen en ese reino, lo que pasa es que nadie se opuso tanto a Regina como la madre de Eric. Siempre esperó que Blanca fuese a pedirle ayuda, pero claro, la muchacha no sabía que esa mujer la protegería y nunca fue a verla.

      Eliminar
    3. No sólo lo atravesaste, David, lo mataste estando desarmado y Percival tenía todas las razones del mundo para matar a Regina.
      ¡Te merecías que te asaetaran, Regina, no una simple paliza! Ya podrías buscar el modo de disculparte con Graham.
      Nah, David, déjate de joder. Una buena acción no anula una mala. Devolverle a Ariel la voz que ella misma le quitó (y no de gratis) no anula masacrar a toda la aldea de Percival. Regina se merece que la reconcoma la conciencia… Al final, en lugar de enfrentar su oscuridad, se la quitó… Y ya sabemos cómo acabó Candy Candy.
      ¿Úrsula tiene una banda musical? Laura, deja eso que fumas que no te sienta bien xD.
      Oh, esto se pone interesante. ¿Qué le pasaría a Atenea?
      Al final Nefazia era mala. Yo siempre sospeché de ella. Aquata, aunque sea tonta, tenía razón.
      OHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH. PLOT TWIST. MORGANA.
      Y pasamos al remake de “La Sirenita 2”.
      ¡Manolo! ¡Manolo el budista! Pues sí que hay religiones en el Bosque Encantado, madre mía XD.
      CÓMO NO, TENÍAS QUE METER A ROBIN JOVEN, CÓMO NO XD.


      Y así se acaba la primera parte. Ciertamente, acaba dejándote con ganas de la segunda, que creo que decías tendría más acción y tal. No te voy a descubrir nada nuevo diciéndote que tenía demasiado Disney para mi gusto, demasiado 4ª, pero, por otro lado, era una presentación y el comienzo del nudo. Quizás hay cosas que quedan muy colgadas, como lo de “Maldita Peluquera” o todo el rollo de Virgil con Ruby, que no aportan gran cosa, igual que lo de Regina y Charming. Por otro lado, el plot twist con Morgana me ha llegado al alma. Y yo todo el rato convencidísimo de que Nefazia era la villana. Muy dulces Ariel y Eric (¿cómo se llamaba el ship?) y me tiene intrigadísimo todo en torno a Atenea. A ver cómo se cierra en la parte 2.
      Y perdona por mis #DisneyIssues y mis #DisneyChannelIssues

      Eliminar
    4. Peter, ya no es solo la cobertura... ¡Es que no sé dónde pretende Urchin enchufar el cargador móvil! Aunque bueno, estando la Isla de los Juegos con electricidad, puede ir allí jajaja.

      Y no te digo mucho más porque este es el espacio para que Laura hable largo y tendido, pero que quede constancia de que me he leído tu review y me he reído mucho xD. Y me alegro de que hayas sobrevivido a las escenas de Arendelle y las telenovelas. Que sigas entre nosotros es una gran noticia que me llena de orgullo y satis... ¿qué estoy diciendo? Voy a dejarlo antes de ponerme a decir más tonterías jajaja.

      Eliminar

    5. PARTE 1

      Me muero de risa, Jared haciendo de Henrycito. En verdad es precioso el niño que contratamos. Bueno, MH, la alcaldesa trataba mal por nada al pesadito de AC, a Grillo, a la propia Blue, no es el primer caso. En cuanto a MM, le sigue dando clases a Henry en el 4x12 y el no-canon 6x22, así que era obvio que la cambiaban de curso. Pero básicamente fue para que esté siempre con su nieto.

      Sí, sabía esa teoría de que el barco hundido es el de Arendelle. Hubiera puesto que el barco se llamaba OUAT jejeje. No hablemos del viajecito de Hookie por favor.

      Yo, para mi desgracia, revisé un montón de veces el 3x17 y no vi nada de 9 meses. ¿Está seguro, señor fiscal? ¿Tiene pruebas? Bah, de todos modos, pudieron ser tres meses de ella buscándolo antes de dar con Paquito, no anula que hayan raptado a Eric el primer día.

      Sí, muy creepy lo que dijiste de Roland y el peluche. Pero hay que actualizar la wiki de la serie, que Urchin apareció en el 3x13 y tú apareciste en el 3x12, 3x13 y 3x18.

      Pero Peter, los peces se mueren si salen del agua, el cangrejo no. ¿Si el pez se muere cómo demuestran que es un pez que habla? Bah, lo pueden encerrar en una pecera, pero de todos modos así es como conocieron a Scuttle en la serie.

      Lo de hablar de anticonceptivos era, entre otras cosas, para conectar con el fic de Orgasming.

      Todas las cosas que estás cuestionando te las avisé de antemano, pero gracias por justificarlo con Disney Issues porque es justamente eso. Y tú vivías ahí, te recuerdo, y eras feliz. Te volviste MH en SB viendo la serie de Sancho Adam.

      ¡Por fin funciona con alguien mi "Nefazia falsa", ya me estaba preocupando! Hay que ver si Ceci también cayó, o si los demás caerán. Y pues sí, ya se lo dije a Charmed, mi intención es crear historias serias pero siempre con un momento de relax y parodia para amenizar.

      Cuánto animalismo con las ballenas jeje, y lo de los mariscos ya lo hemos hablado.

      Jejeje, debiste haber imaginado que en Arendelle habría bullying para ti, y más con Anna.

      Lo de la parodia, más de lo mismo #MomentodeRelax.

      Angui-Eléctrica ya existía en la serie, así que como dices, DI.

      Eliminar
    6. PARTE 2

      Charmed shippea a Thor con Aquata cuando son opuestos en cuanto a Nefazia. Pero mira, no iban a caer de entrada con "les presento a mi futura esposa", primero tenían que conocerla y aceptarla. Lo de Paquito también está explicado en su sector.

      John cantó, querido mío.

      Es cierto, es que el móvil de Urchin es de los mismos creadores que la moto de Henry-Andrew. Me hago responsable.

      Lo de Ruby y Urchin, también ídem Charmed. Esa parte no está completa.

      Gracias por el mini-spoiler de Blanca.

      Orgasming nunca dice que con esa buena acción se borren sus malas, sólo le dice que piense en la gente con la que sí reparó los daños, y que piense en quién es y no en quién fue. A esta altura siendo amiguísimos de Regina, claro que la iban a perdonar. Pero como le dije a Charmelón, para mí eran necesarias estas disculpas por el fic anterior.

      Yo te avisé que Úrsula tendría un papel patético, te avisé.

      ¡SIIIIIIIIIIIIIIIIII, TRIUNFARON MIS PLOT-TWISTS! ¡ENGAÑÉ A MI COLEGA ESCRITOR!

      Sí, viva Manolito. Uno de los pocos castings que hice bien sin tu ayuda, déjame disfrutarlo.

      Eliminar
    7. CIERRE

      Básicamente el mismo que el de Charmed en todo. Te mando de viaje allí. Las escenas "secundarias" como la pelea de novela o lo de Orgasming y Regina (lo de Ruby no cuenta porque sigue) eran para darle más variedad al asunto. Y no olvides la ideología Maura, de que según nosotros debe haber siempre una escena con regulares.

      Gracias gracias gracias por todo Freddie, ¡besotes!

      Eliminar
    8. Pues para la 2ª parte reservo, ¡hombre ya!

      Pero en el 4x12 y el 6x22 (que no es canon) ya no hay hechizo que valga, ahí Blanca podía hacer lo que le saliese de su níveo vellocino, que ya hemos visto que también trabaja cuando le da la gana XD.

      Que sepas que en la 2ª parte queremos a Ariel hablando de #ReglaIssues. Ceci cayó con Nefazia, lo ha dicho en el chat, creo (no me hagas mucho caso).
      John cantó, ¿pero a quién le ofrecieron el papel? A Urchin manos de pulpo. Mmm, si la parte con Ruby no está completa, quizás ese no ha sido un buen comienzo, pero esperaré a ver.
      Nah, lo de Úrsula no es queja, pero más que patético era muy absurdo. Es que no sabes la imagen mental que me hecho de Úrsula y las otras hermanas... No te la puedo ni describir xD.
      Esperemos que Manolo el budista (te lo he dicho por eso de que sepa qué es el karma) no deje embarazada a Atenea.

      Eliminar
  6. Hola Laura.
    He tenido un problema con el fan fic. Pensaba que era uno completo porque ya me había olvidado de que era la primera parte. Has sido cruel. Cortar la escena de Robin ahí. Deseando saber cómo seguía y lo has cortado ahí (¿Cuántas partes tiene?) Ha sido un facepalm mental de los grandes.
    Sebastian, amoh a Sebastiah.
    Graciosa la parte de Urchín con Ruby. Me ha gustado la escena de Henry con MM pero no creo que se hubiese dado así como así. Espero que en la siguiente parte digas cómo supo que era adoptado. Me creo más que Henry sea hijo adoptado de Emma que de Regina porque al menos en el color de pelo se parecen. Henry y Regina son parecidos, dentro de lo que cabe, como para que se sepa a vox populi que sea adoptado.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me ha gustado que hayas explicado la parte de los reinos del mar y que se haya mencionado al juguete de Roland. Pobrecito, para un juguete que tiene va y lo pierde.
      La conversación de Hook y Ariel del 4x16? No, era del 4x15? La cuestión es que con lo que nos muestran de hookito, él no le hubiera pedido perdón a Ariel ni por todo el ron del mundo, a no ser que Emma se lo ordenase. Es por eso por lo que no me gusta el CS. Además de ser una relación bastante mala para Emma porque la ha convertido en una tonta que le parte la cara a Gideon por alejarle de su pirata pero se va por a cenar con Regina y Gold como quien no quiere la cosa, nació de una patraña. Una mentira y un acoso constante. No se cómo será en USA pero en España haces eso y tienes una notificación judicial en menos de una semana, en la que le comunican una orden de alejamiento de x metros (supongo que en Storybrooke por motivos de espacio no podrían ser tantos)porque el acoso de Hook hacia Emma rompe todos los criterios ¿Se nota mucho que odio CS?
      Me ha apasionado la escena de Regisurla. Ella fue la primera usurpadora de identidad. Aunque lo hizo con buena intención, sin maldad xD ¿Cómo puede haber una sirena tan ingénua?

      Eliminar
    2. Argg, me duelen los ojos ¿Cómo he podido poner "ingénua"? Bueno, quería poner estúpida al principio.Se me habrá quedado la necesidad de la tilde.
      Sigamos con Flounder, el todopoderoso pez amarillo, encantador.
      Me ha hecho gracia la escena del preservativo invernal porque hay de varios tamaños y ¡Es genial que ambos puedan usar el mismo tamaño! ¿Cómo lo sabría Ariel?
      El fic me ha gustado bastante, he echado de menos a Henry pero bueno, habrá otra parte y por el cast me imaginaba que no saldría.

      Eliminar
    3. Esta parte me ha gustado, ya te diré en la siguiente :)

      Eliminar
    4. Todo el mundo sabía que Henry era adoptado, ¿de dónde salió entonces? Archie lo sabía. Gold lo sabía y dudo que Regina vaya ocultándolo por ahí (tampoco lo iría pregonando, pero se me entiende). Apareció un día con el niño sin embarazo por medio ni nada, vamos XD. Nunca ha sido un secreto eso.

      Eliminar
    5. Hola Martín, qué bueno si fue un face-palm jeje, era la idea.

      A Henry le dijeron que era adoptado desde el principio, fue honesta Regina en eso.

      Veo que a nadie le gustó lo de Hook confesando a Emma. Ok, no es culpa de ustedes, estamos todos muy hartos de Hook desde el 6x14 o antes. Pero fue más para rescatar la dignidad de Ariel ayudándolo que para lavarlo a él.

      Qué bueno si te gustó lo de Urchin o la explicación de los reinos, muchas gracias.

      Bueh, ¿Regina sin maldad? Una verdad a medias, porque si bien aparentemente sí iba a permitir el final feliz de Ariel, todo era para inmovilizar a Blanca y matarla. Encima muy tonta al revelarse delante de las dos y diciéndole a Ariel que la engañó.

      Henry saldrá más la próxima, y que vivan Sebastián y Flounder.

      ¡Muchas gracias por leer, besotes!

      Eliminar
    6. En serio, no le pega nada. EQ diciéndole a Henry que es adoptado. Gold lo sabía porque se lo procuró él, Archie por las sesiones al descubrirlo, Mary Margaret porque era una profesora a la que le tenía mucha confianza y el resto del pueblo al venir Emma y empezar a decirlo a los cuatro vientos.
      La escena del 3x11 creo, en la que Henry tenía que hacer un árbol genealógico. Lo descubre a causa de eso o poco antes. Ahí me lo creo perfectamente una semi EQ o semi Regina actual, que siempre ha tenido debilidad con Henry, siendo preguntada por su pequeño acerca de su genealogía. A ella se le escapa de alguna manera que es adoptado y Henry se entera. No soy adoptado pero si lo sabes de toda la vida, no tiene mucho sentido que se escape, robe tarjetas de crédito, le llame malvada y vaya a buscar a su madre biológica. Lo sabes, te duele porque te han abandonado pero no haces locuras porque lo tienes ya asumido. El que se sienta que no pertenece, teniendo en cuenta que lo sabe de toda la vida no tiene sentido porque lo tendría interiorizado. Por otro lado, descubrirlo de mala manera o por casualidad pega más, ahí es comprensible pensar que nadie le quiere y que no pertenece,también es verdad que el pueblo temporalmente congelado no ayuda.Además, vieron la cara de sorpresa cuando Henry menciona a MM en el 3x11 a su madre biológica (en el flashback de 2011 en el que tenia que hacer un árbol genealógico y le da el libro), se queda sorprendida pero obviamente no se va por el pueblo contándolo y se queda apoyándolo.

      Eliminar
    7. Te repito que todo el mundo lo sabía. Regina apareció un día con el niño, sin más. Mira, si no, el doctor Whale y todo el lío que monta Regina en el 3x09 porque cree que al niño le pasa algo, o Sidney, que buscó a Emma. Regina nunca le ocultó que era adoptado (porque, si no, le tendría que haber inventado algo sobre un padre, cosa jamás mencionada). Lo que descubre Henry en el 3x11 y lo que le rompe todo es lo del hechizo y lo de que son personajes de cuento, que aviva su malestar ya por la vida en bucle del pueblo.

      Y que Regina siempre tuvo debilidad con Henry... Le hizo creer que estaba loco y lo dejaba solo en casa para irse a echar unos casquetes con Graham, al que también metía en casa algunas noches.

      Eliminar
    8. Sorry pero tiene razón Peter, es tal cual como te dijo palabra por palabra.

      A no ser que nos inventemos que para el año 2007 ya todos se habían olvidado lo del 2001, pero entonces tendrían que estar a cada rato enterándose de que era adoptado, y no.

      Respecto a Regina como madre, bueno, no nos metamos en debates tan viejos y caducados. Fíjate bien en lo que yo plasmé, que creo que es lo más posible que haya pasado: según mi texto, Regina nunca le pegó, y le compraba las mejores cosas, pero trataba mal a los demás adelante de él, no lo dejaba escuchar cuentos, lo de Graham. Hasta le dice lo de "la postura es respeto propio", como lo hizo la EQ en la 6.

      Lo importante es que ahora Regina es buena, Martín, ahora tiene amigos, es buena madre, se redimió, todos la perdonaron...no le des más vueltas. Engánchate mejor con la escena que tiene con Orgasming, que la de Henrycito. Son momentos muy distintos de su vida.

      ¡Besotes!

      Eliminar
    9. Mejor hablemos de otra cosa. Por ejemplo, qué te pareció la escena con Orgasming o la pelea de telenovela.

      O lo que les pregunto a todos, ¿caíste en la trampa de Nefazia como la mala?

      Eliminar
  7. Hola Laura. Bueno voy

    ME ENCANTO

    Ariel es de mis preferidas después
    De aurora y antes de Bella

    Con nefazia al principio me cayó bien luego pensé que era mala y luego en la gruta dije no puede ser mala, aunque tenía una que otra duda se aclaró con las palabras de Flounder. En parte porque a veces me pasó de bueno como ella y me encantó muchas palabras que venían de ella como lo imposible solo tarda más

    Eric Es Daddy material. Donde firmo para que sea mi SD ?

    Ay ese John, todo un personaje y es la viva imagen de Nuestro peter. # Un peter para productor de ouat


    Ay pobre Urchin. Que se escuche la canción de maluma felices los 4 porque ruby con Dorothy y en el futuro Con Whale. Ay la que se arma la telenovela venezolana y mexicana quedaron pendejas

    Y no hay más que decir. Bueno si son dudas pero como con peter es mejor aclarar al privado aunque da pena. Menos mal aclaraste lo de Poseidón, pero su esposa fue Anfitrite ? La mato Hook? Barbanegra? El Capitan silver ? 3@ capitan gore? Davy Jones ? Anna Ray o una de esas mujeres piratas que no me acuerdo? Barbosa ? Jack? O fue el peor piratas de todos... El Capitan adam y su almirante Edward ? Jajaja

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Scandal, gracias por leer y por tus palabras. Ariel por siempre la mejor, aunque todas me gustan.

      Acerca de Nefazia, hay villanas que son expertas en la falsedad e hipocresía, y son las peores por lo bien que fingen. Mi idea era que ella pareciera ser una de ellas hasta el giro de Morgana. A ver qué pasa con la gente que falta, si cayó o no.

      Eric es un amoroso, y el actor también.

      La esposa de Poseidón verdaderamente no va a ser nadie importante, no le des vueltas a eso. Con el misterio de Atenea tenemos suficiente.

      ¡Besotes y gracias!

      Eliminar
  8. Hola Laura:
    Estaba leyendo tu historia y aunque está larga está muy entretenida uno no se aburre en ningún momento, por instantes me parecía estar viendo la película de Disney más que OUAT, se nota que de verdad te apasiona la princesa sirena pelirroja.
    Muy interesante el mundo marino que describes, yo solo vi cuando era pequeño la historia original, pero no las secuelas ni la serie que aquí mencionan, veo que lo relacionas con varios momentos de la serie, comenzando por una evil alcaldesa.
    Veo que mantienes cierto misterio hasta al final en la supuesta malvada madrastra, que solo quería el mágico tridente. Creo recordar que en la historia de Úrsula el tridente de Poseidón tenía la posibilidad convertir las aletas en tentáculos y en la película el de Tritón era capaz de dar piernas, sin embargo aquí no, Ariel tiene que recurrir al brazalete de Regina y el mismo Tritón tiene que aprovechar el día mágico de Úrsula. Sin embargo, el tridente sirve para transformar en larvas.
    Cuando hablas del hechizo de la vista hecha añicos te refieres a Dania Ramirez como actriz de la Usurpadora que veo que te refieres a como usurpa el lugar de Cenicienta sin embargo no entiendo la referencia de “La reina del mínimo”
    Así que aquí Poseidon es un usurpador más como Úrsula, no es el dios del mar ni nada por el estilo. Me gusta eso pues como mostraron al personaje nunca me gustó.
    Sabes, lo que comentas de la historia en tiempos del Cisne Oscuro, me alegro que lo tengas en cuenta, pues realmente el príncipe encantado cometió asesinato con Percival, ya lo había desarmado por lo que no necesitaba matarlo; sin embargo, después perdona tan fácil al asesino de su padre y lo deja casarse con su hija.
    Hay algo que no entiendo, no entendí bien en la serie, pero bueno debe ser que hace mucho tiempo vi esa temporada. Ariel no envejece en 30 años, supuse que sea que pasa mucho tiempo en Neverland o algún lugar parecido donde el tiempo no pasa. Sin embargo, dices que después de perder la voz regresa a Atlántida, si va para Neverland después su padre y sus hermanas habrán envejecido mucho más, supongo que Ariel tendrá ventitantos mientras sus hermanas rondarán los cincuenta. En Atlántida según entendí el tiempo pasa normal, pues hacen referencias a la diferencia de edad entre Tritón y Nefazia, sin embargo cuando Tritón ve a Ariel muchos años después no se dice que sea un anciano, bueno supongo que en el próximo capítulo explicarás estos problemas temporales.
    Sigue escribiendo así.
    Saludos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Hola Capeans, no te conozco pero te agradezco muchísimo por leer y más por comentar tan extenso!

      Gracias por las palabras. Lo de que por momentos parece la peli de Disney me lo dicen todos. En parte es por mi gran amor a ella, es cierto, pero también porque lo poco que se vio de la Sirenita en la serie ya era parecido. También están lo más integrados posibles los personajes de OUAT (y en la próxima parte lo estarán más), pero amo a los de la película. La alcaldesa mala con un Henry niñito me parecieron un buen prólogo. Aunque creo que apreciaste la relación entre Disney y OUAT en el fic.

      Gracias también por elogiar el mundo de Atlántica, a mí me encanta la serie de dibujitos y de ahí saqué varias ideas. A mucha honra. La película 2 medianamente me gusta, pero lo mejor de ella es Morgana por lejos.

      Sí, la idea es que Nefazia pareciera ser la mala, no sé si tú te lo creíste. Pero tenemos por fin a la primera princesa con madrastra buena, luego de que Cenicienta tuviera una explotadora y Blancanieves una asesina. De los orígenes y creación del tridente se hablará la próxima, pero no, aquí no tiene el poder de dar piernas por motivos que ya se sabrán. Tampoco de devolver la voz, pero eso último es porque Regina tiene magia muy avanzada para Tritón.

      "La Reina del Mínimo" es un chiste que inventó mi amigo Peter. Yo apodé a Cenicienta-Ashley como "la Reina del Rating" por ser su capítulo el más visto de la 6, y entonces Peter le puso a la Ceni usurpadora "la reina del mínimo" en señal de que la nueva temporada no la va a ver nadie. Ese sería el chiste.

      Poseidón y Úrsula no son exactamente "usurpadores" como la Cenicienta nueva. Son diferentes personajes con el mismo nombre. Pero sí, no son dioses.

      Por fin alguien elogia la escena de Charming y Regina. Sí, yo también creo que se pudo haber actuado mejor, pero como dice MM, en esos momentos uno no piensa mucho. Lo de perdonar a Hook, no es por defenderlo, pero en la 6B todos deformaron su personalidad por y para Hook, el destrozo que sufrió Charming fue general y no personal.

      Perdón la corrección pero esto es AtlántiCa, AtlántiDa es otra cosa.

      Producto de la maldición de Regina no envejeció nadie en todos los mundos mágicos, si bien sólo los de Mitshaven propiamente dicho fueron arrastrados a SB. En Atlántica no fue arrastrado nadie pero tampoco envejeció nadie. El único en FTL que envejeció es Liam 2 y por mala escritura, porque tampoco debía envejecer. Ariel y los demás sólo tienen unos poquitos años más en el presente que en el pasado, desde que Emma llegó en el primer capítulo y el tiempo se reanudó, por eso Tritón sigue casi igual.

      ¡Muchas gracias por todo, besotes!

      Eliminar
  9. Hola Laura:
    Estaba leyendo tu historia y aunque está larga está muy entretenida uno no se aburre en ningún momento, por instantes me parecía estar viendo la película de Disney más que OUAT, se nota que de verdad te apasiona la princesa sirena pelirroja.
    Muy interesante el mundo marino que describes, yo solo vi cuando era pequeño la historia original, pero no las secuelas ni la serie que aquí mencionan, veo que lo relacionas con varios momentos de la serie, comenzando por una evil alcaldesa.
    Veo que mantienes cierto misterio hasta al final en la supuesta malvada madrastra, que solo quería el mágico tridente. C